domingo, 6 de enero de 2008

Los Reyes Magos vienen este año con pocos euros

El comercio de Huelva no ha esperado a las rebajas de enero que comienzan la semana que entra para colocar carteles con reducciones de hasta el 50% en su mercadería. Basta darse una vuelta por las calles céntricas de la capital y de muchos pueblos de la provincia para darse cuenta de que los Reyes Magos de este año bisiesto venían un poco corto de euros para llevar a casa los clásicos y anhelados regalos de la fecha. Curiosamente, el mismo café que el año pasado estaba por el euro –que no por los 0,80 céntimos en que los toma, al parecer, el presidente del Gobierno- me lo encontré subido ayer a 1,10%, que es, ni más ni menos, que un 10% de golpe y porrazo. Y eso que la inflación anual con la que cerramos diciembre parece ser, en principio, de un 4,3%. Que ya es tela y con el mayor incremento anual desde el año 1995. Pues nada, los productos básicos, café, pan, lecha, etc., nos van a dar, posiblemente, otro sobresalto en el IPC de enero como ya lo vienen dando los mismos datos del paro, en línea con lo que desde hace meses anunciábamos por pura lógica del proceso de ralentización, parón o recesión económica en la que estamos entrando.
Esperamos que en los próximos días o semanas, aunque la Federación Onubense de Empresarios había elegido como tema central de su IV Congreso Provincial de Empresarios 30 aniversario, a celebrar a mediados de enero, ‘Los empresarios ante la Globalización’, empiecen a surgir voces reflexivas y constructivas abordando la repercusión del momento económico en esta provincia porque sigo observando excesivamente pasiva y acomodadas a los principales interlocutores sociales y empresariales pese a los pésimos datos que se van conociendo, el último el incremento de más de un 7% por ciento en el número de desempleados reconocidos en el cierre del ejercicio 2007 con respecto a las mismas cifras del 2006. Con un agravante que delata fielmente la inflexión económica, que el paro mantiene una subida constante desde el mes de mayo del año pasado sin ningún signo de reactivación cíclica como pudieran ser por los meses de verano ante la demanda de trabajo en el sector servicio.
Ya habíamos comentado que éste pudiera ser el tema central de la futura campaña electoral pero después de contemplar que el candidato popular a la Junta, Javier Arenas, en su últimas visita, mantiene como prioridad cuestiones tan generales como la carretera Huelva-Cádiz, que sí, que será muy querida, pero que no es lo ahora mismo más preocupa a miles e familias onubenses, estamos perdiendo la esperanza de que el PP y sus dirigentes sepan centrar el debate de estas elecciones sobre las cuestiones de mayor interés ciudadano. Es más, la candidata Fátima Báñez, que tiene asignada ya ser cabeza de cartel en la lista al Congreso de los Diputados, todavía no ha hecho pronunciamiento alguno ante los pésimos datos económicos que de la provincia de Huelva se han ido ofreciendo en estos últimos meses.
Con oposición tan floja no es de extrañar que los socialistas mantengan la tranquilidad que trasmiten y que las encuestas que se van conociendo sigan ofreciendo las mismas diferencias electorales tan abismales entre ambos partidos. Al PSOE le basta con mover su enorme telaraña de intereses que durante años ha ido fabricando desde las instituciones públicas, desde las últimas elecciones municipales con un mapa provincial casi hegemónico, para dibujar esa Huelva virtual que termina convenciendo a su electorado. La realidad, y creo que es palpable en la calle estos días, es otra muy distinta porque los Reyes Magos hasta han venido este año cortito, cortito, de euros en sus camellos pero si esta realidad no se explica profundizando con razonamientos, argumentos y encuentros con los diversos colectivos sociales, que debería ser ahora la prioridad de los populares, lo que queda es la imagen en positivo que proyectan los dirigentes socialistas a través de su consolidada red mediática y propagandística.
Me preguntan algunos amigos si de verdad la economía puede ser un factor importante en las elecciones de este inminente 9 de marzo. Creo que sí porque las familias han sido las primeras en tomar medidas, ante que las constructoras empezaran a bajar en bolsa y los bancos cerraran los grifos. Sin embargo aún es pronto para medir este efecto porque hay una enorme coincidencia en muchos analistas de que lo peor todavía está por llegar y en el caso de Huelva estos males son difíciles de valorar porque la industria, si la dejan tranquila, y la misma minería, si la dejan arrancar, pueden actuar de amortiguadores del descenso de otros servicios. Los mismos Astilleros de Huelva son hoy, y deberían ser cuidados con máximo esmero por las autoridades autonómicas, un filón en el mantenimiento de muchos puestos de trabajo. El efecto electoral de la visión global que los mismos medios de comunicación van a ir ofreciendo en estos dos próximos meses del parón económico tienen que venir inducido por la acción política entre los que quieren ser gobernando, y ofreciendo una perspectiva ficticia, y los que aspiran a gobernar, que deberían trabajar y bajar mucho más a pie de calle para explicar sus medidas y sus propuestas. Pocas oportunidades como ésta van a tener los populares de conjugar su acción de gobierno durante ocho de bonanza económica con la situación en que dejan al cerrar la legislatura los socialistas la economía española y sino mejoran resultados en la provincia ahora es que, lamentablemente, no lo lograrán nunca hasta que entre sus filas surja un Obama a lo americano. Y eso tendría que venir después de una profunda crisis interna en la forma de concebir y actuar de este partido tanto en España, Andalucía y Huelva. En fin, un cuento de hadas que me dejaron los Reyes Magos para no perder la inocencia del niño que todos llevamos dentro.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Llega un año bisiesto repleto de incertidumbres

Dicen los expertos en materia económica que desde hace quince años no se conocía una etapa tan cargada de incertidumbres, sin que nadie se aventure a hacer un pronóstico más allá de una semana vista y menos con el cierre de un ejercicio pendiente de cuadrar por quienes mueven las grandes finanzas que son también, a la postre, los que terminan diciendo el día a día de cada familia, de cada pequeña y mediana empresa o empresario autónomo porque en el mundo global en el que nos movemos todo termina teniendo un efecto en cadena. Y sino que se lo pregunten a los ganaderos onubenses cuando van a comprar el pienso o a los agricultores que ven aumentar el precio de las semillas por la escasez de los cereales, lo que ha propiciado la subida de la leche y hasta de los polvorones que nos hemos comido estas navidades.
Lo único que sabemos ahora mismo en nuestra provincia es que durante dos meses, hasta el día 9 de marzo, fecha prevista de las elecciones autonómicas y generales lo virtual va a sustituir la realidad más cruda por más que nos empeñemos algunos pocos en contar la verdad de la calle. La fuerza mediática que maneja el socialismo onubense es de tal magnitud, ante la actitud cada vez más desconcertante e ingenua de los populares, que el dibujo que se nos pintará de la situación de la provincia es de todo maravillas y avances extraordinarios. No sabemos todavía lo que dirán las cifras de paro en estos tres meses, diciembre, enero y febrero pero lo que se ha analizado por parte de la oposición el incremento constante que se viene arrastrando desde mayo de este año que termina pues pocas esperanzas tenemos ya de hasta cuestiones de este tipo se aborden con cierta seriedad en días de campaña electoral. Tenemos lo que tenemos y si floja es la acción de gobierno en defensa de los grandes temas de Huelva, peor aún es la llamada oposición en su papel de control.
Será pasada la cita electoral, y dependiendo de cómo queden los resultados, cuando se empezaran a tocar en profundidad, ya porque no habrá otro remedio, los grandes temas que gravitan en la provincia. Javier Barrero, como secretario general del PSOE, aparte de ningunear al PP de Pedro Rodríguez y a la IU de Diego Valderas, ya ha dicho que ellos, sin insultar a nadie, van a ir a ‘vender’ sus logros y a plantear soluciones para construir viviendas asequibles (ahora que van a bajar los precios de todas las que están por vender) y a mantener el desarrollo sostenible de la provincia, una frase muy bien acuñada pero carente de solidez en cuanto a su concreción. No sabemos si esto afectará o no a la industria actual que tenemos en la zona colindante con Huelva capital y Palos de la Frontera o se refiere a la posibilidad cierta, ante de que empiecen a bajar los precios de las materias primas, de apoyar la apertura de las minas que están tramitándose y que, en el caso de Riotinto, va para tres años desde que llegaron los primeros inversores explicando el por qué se podían abrir ahora y no antes las explotaciones mineras de la provincia. Desde luego de industria se hablará y mucho en cuanto el Ayuntamiento de Huelva, pasada las elecciones, dé a conocer oficialmente el avance del nuevo PGOU y la propuesta del equipo redactor en torno al actual asentamiento de las mismas. Esto sí que serán los grandes debates y no lo que ni siquiera anuncian como posibilidad, porque ni el mismo Pedro Rodríguez se lo ha pedido oficialmente, PP y PSOE durante la campaña electoral.
Puede ser que antes, si en Huelva respetan la palabra dada por el presidente de la Junta al alcalde de la capital, puede quedar desbloqueado el desarrollo urbanístico del ensanche sur y con ello podamos ir pensando en las dotaciones, aparte de las viviendas y centros comerciales que puedan ir, que configurarán la Huelva de este nuevo siglo y entre las que se encontrará la nueva estación del AVE, la de Calatrava, que dice Aramburu que se hundiría en la marisma, o la de otro arquitecto que el nuevo gobierno salido de las urnas del 9 de marzo quiera. Desde luego para el avance del AVE en los presupuestos del 2008 apenas si hay dinero, pero tampoco lo vemos por ningún lado para el aeropuerto de Petronila Guerrero y ésta, como presidenta de la Diputación y responsable que ha asumido su construcción, afirma y mantiene que trabaja mucho por el tema y que no piensa decir nada más por más que los periodistas le pregunten.
El turismo en la provincia, aparte de que todos den su ‘paseíto’ por FITUR para volver a charlas de los mismos temas que ya charlas en los múltiples cafeterías que rodean los centros oficiales de la capital, sigue esperando esta infraestructura como un clavo ardiendo porque hay destinos más baratos y más próximo en horas de avión para los turistas extranjeros y los nacionales, con las dificultades económicas que declaran en las encuestas, viajarán menos y se gastarán igual de lo que ya lo han hecho en el año que termina, el de las cuatro ‘p’: pipas, paseo, patatas y playas, como lo describían con sorna este verano la gente de los hoteles y restaurantes del litoral.
La sequía que padecemos, que todavía no se ha contabilizado monetariamente, tiene alerta a todo el sector agrícola y ganadero en la provincia y todo el mundo mira para el cielo con la ilusión de que el año bisiesto cambien, al menos, el signo del que se va con una subida de precios en los mercados que no ha partido, desde luego, del mundo del campo sino más bien todo lo contrario, es ahora el que empieza a padecerlo en el momento de iniciar las tareas para volver a producir. La pesca anda revuelta e insiste en que los precios del gasoil por las nubes los números no le cuadran por ningún lado.
Ya sabemos que en el año 2008 no podremos contar con la construcción tirando de la economía provincial, ni tan siquiera la del turismo residencial. Lo que no sabemos es todavía y sí a lo largo del año que comienza es los efectos que producirá este parón. Y hasta qué punto las demandas de empleo pueden tener un daño colateral en la integración de la población inmigrante que ha ayudado bastante a estos años de bonanza y consumo. Ese efecto dominó del que hablaba al principio del comentario que es lo que más aterra a todos los analistas económicos al asomarse a las hojas todavía en blanco del calendario del 2008, que por tener prisa en llegar tiene hasta adelantada la Semana Santa y con ello los carnavales –el día 11 de enero ya empiezan los concursos- y la peregrinación rociera. Es un año que viene a galope, como atropellando los acontecimientos, veloz e inquieto, presagio de muchos movimientos sobre la base de una sociedad que parecía consolidada y estable. ¿Afectará tanto vaivén también a los mismos resultados del 9 de marzo que para el socialismo de Huelva se dan por disputados y ganados?

domingo, 30 de diciembre de 2007

El año del cambio de ciclo económico

Después de la inocentada dada por el alcalde de Huelva capital, el popular Pedro Rodríguez, a más de uno con la designación este año de los Reyes Magos, toca del lado nuestro escribir del cierre de este 2007 que se nos va para mañana, lunes, adelantar el análisis de lo que nos puede deparar el ejercicio que viene. Creo que estamos inmersos en unos momentos cruciales para el bienestar de muchas familias y que este 2007 ha supuesto, en toda regla, un punto de inflexión importantísimo en el ciclo económico alcista que delataban los datos macroeconómicos y que ha sido, precisamente, los mismos ciudadanos, desde este mismo verano los que han ido dando la señal de alarma de lo que llegaba, tal y como hemos escrito en estas columnas en varias ocasiones como testimonio escrito para que los dirigentes públicos que nos gobiernan en todas las instituciones y los mismos agentes sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, tomarán nota con tiempo suficiente a fin de que pudieran tomarse medidas con la debida antelación.
El barómetro último del Centro de Investigaciones Sociológicas ha confirmado plenamente hasta qué punto lo que hemos venido diciendo coincide con el pensamiento del ciudadano de a pie, que a través de las encuestas oficiales realizadas en todas las provincias españolas, incluida, por supuesto, la de Huelva ha situado como la primera de sus preocupaciones los problemas económicos (30,3%), seguido de la vivienda (22,7%), paro (18.8%), empleo (12,8%) y ya más atrás inseguridad ciudadana (10,7%), pensiones (7,7%) y terrorismo (5,6%). El olfato de las familias onubenses enmarca con claridad meridiana y enorme contundencia cuales deberían ser las preocupaciones e inquietudes de la clase gobernante en estos momentos. No hay ninguna duda de los problemas que quejan e inquietan a los ciudadanos y hasta qué punto existe ya conciencia en la economía familiar de que los tiempos de bonanza han terminado.
El año 2007, como lo será en el prime trimestre el 2008, ha sido un año electoral porque se celebraron las elecciones municipales. Y con un grado de abstención muy alto, que también es llamativo, los votantes volvieron a dar una confianza absoluta al PSOE para regir los destinos de la mayoría de los ayuntamientos de la provincia y dejaron para el PP el de la capital y un reducido número de municipios a su alrededor. Lejos de bajar las expectativas de votos de los socialistas, por méritos propios o desméritos de los oponentes, la ciudadanía sigue otorgándole una confianza extremadamente generosa y eso, aunque nos cueste creerlo, es una realidad incuestionable. Toca a este partido, como fuerza hegemónica en las instituciones provinciales, hacer una lectura acertada y correcta de lo que ha supuesto este 2007 y a nosotros, como analistas, dar pistas para que las reflexiones y decisiones en las acciones de gobierno sean las adecuadas. No es que estemos en ninguna verdad absoluta ni tampoco eso es lo que pretendemos a la hora de ponernos ante el ordenador cada fin de semana, todo lo contrario, lo hacemos desde la doble concepción de que podemos hacer juicios de valor ante los hechos que pueden ser equivocados pero a la vez con la obligación moral de escribir, de cara al lector, con lo que nosotros entendemos que es nuestra verdad, nuestra forma de pensar. Si nos calláramos estaríamos aceptando el pensamiento del régimen único y la ausencia de alternativas como contrapeso obligado y necesario de todo sistema democrático. Lo que nosotros entendemos como planteamientos enriquecedores, a lo mejor para los dirigentes y gobernantes socialistas son tomados como una columna más desde la trinchera del enemigo. Desde luego esa no ha sido nuestra voluntad ni nuestro objetivo porque ara eso están los que militan y ambicionan puestos de representación política en el ámbito público.El lector que nos haya seguido este año que termina, desde que el director de EL MUNDO Huelva Noticias, nos invitara a escribir en esta esquina de página para enjuiciar los días de campaña electoral de las elecciones municipales, y luego como columnista habitual los domingos y lunes de cada semana, que el dibujo de lo que terminaría siendo este 2007 que termina lo hemos ido adelantando artículo tras artículo, hasta que los propios datos macroeconómicos nos han ido dando la razón. Cuando se inicia el proclive de toda etapa, y en ello andamos, los efectos de ese cambio de ciclo no se perciben hasta que no van pasando los meses. Me quedo tan preocupado como el resto de las familias onubenses y españolas y casi situaría en la escala de temas los mismos que ellas han indicado, s bien más preocupado me deja, como columnista, la escasa capacidad, por no decir nula, reacción que he percibido de los principales interlocutores públicos de la provincia de Huelva. Se hace política de salón, artificial, de maquetas y dibujos improvisados, folletos publicitarios y fotos mediáticas de la mejor escenografía teatral, sin base sólida alguna y sin que los avances globales se perciban luego por ningún lado, porque las cifras de coyuntura económica, y comparativas con las de otras provincias, siguen reflejando las mismas carencias y deficiencias de siempre. A estas alturas no me altera el pasado, lo que 2007 nos ha dejado, sino lo que adelanta el 2008 y la visión triunfalista que en unos días el socialismo onubense nos va a vender, con un derroche propagandístico sin recato, como balance de una gestión gobernante desde los gobiernos de Andalucía y España que merecería ser enjuiciada por la ciudadanía, por su propio bien y en base a los temas que le inquietan, con mayor rigurosidad y exigencia. Los tiempos para eso.

lunes, 24 de diciembre de 2007

La paz y el consenso siempre llegan por Navidad

Cuando se tienen muchos cargos remunerados por repartir y casi todos los miembros del Comité Provincial colocados por designación y voluntad de la cúpula dirigente provincial socialista, es muy difícil, casi imposible, que no se termine dando paz y consenso a la hora de confeccionar la listas definitivas para las próximas elecciones autonómicas y generales. Y más si estamos en días de fiestas del solsticio de invierno (así denominan la progresía de izquierda estos días), en cristiano fiestas de la natividad y nacimiento de Niño Dios, en los que reina entre los humanos paz, alegría, consenso y amistad. Además el máximo dirigente del socialismo onubense, Javier Barrero, se vanagloriaba, y con razón, de que el debate que se ha dado estos días entre las distintas agrupaciones locales genera mayor cohesión y dinamismo al mismo partido porque es un signo manifiesto de su activa participación interna en consonancia, manifestó, con lo que hace otro partido, como es el PP, en el que todo se decide (en palabras suyas) en las alturas y por unos pocos. Y añado de cosecha propia: cuando no, en una cacería de conejo…
Pero vamos a lo que vamos que es tiempo de paz y amistad. Los socialistas han logrado el doble efecto de trasmitir participación, discrepancias, ambición política (que es muy legítimo y hasta exigible a quien quiera ejercer en la vida pública) y al final consenso, mucho consenso, y hasta aplausos mutuos de gratitud con todos sonrientes y contentos. De puertas para dentro, toda la jugada estaba cantada desde hace semanas y la posición en el tablero del ajedrez político socialista de Mario Jiménez como número uno (jugando a la perfección el papel de desgaste interno y externo que le tienen asignado) no era otra cosa que la manera de taponar al consejero Isaías Pérez Saldaña para que no fuera como número uno y que en última instancia, sin desgaste y como un canto más al papel de la mujer en el seno del PSOE, surgiera la ‘tapada’ de Cinta Castillo para ir como número uno. Es el valor que como decíamos hace unas semanas la cúpula socialista provincial quiere colocar en el próximo gobierno de Manuel Chaves y no era cuestión de quemarla en una lucha contra, precisamente, el consejero saliente Isaías Pérez Saldaña. Me gusta la forma de hacer política interna de estos socialistas de Huelva porque, al menos, te obligan a razonar y seguirle en las jugadas, al contrario que en otros lares donde cada día se siente uno más aburrido y hasta malquerido.
En el mismo son de paz de y amistad terminaron los de Izquierda Unida en Matalascañas y nuestro viejo amigo Diego Valderas ocupando el sitio que nosotros le habíamos aconsejado, que no era otro que como número uno en Huelva para que pueda comprobar, en persona, si la estrategia marcada por él a sus compañeros durante estos años, de muletilla política del socialismo onubense, ha merecido o no la pena. Le queda una campaña dura y ya de entrada ha recibido la buena noticia de Comisiones Obreras de que ésta no estará en la manifestación por la industria que ha convocado UGT con lo cual no será preciso para el dirigente de la coalición meterse en el laberinto de industria sí, industria no, como posiblemente tampoco en los posicionamientos más radicales de la Mesa de la Ría. La candidatura de Izquierda Unida necesita recibir votos de todo el ala izquierda del PSOE y los que se fuguen, también por la izquierda, del campo de juego andalucista y esperar a que en el día electoral la participación no sea muy alta para que el escaño por Huelva, al que aspira Diego Valderas, como último eslabón de su vida política, se ponga más barato, requiera, en suma, menos votos.
Los andalucistas se han unido y como tiene que estar la cosa que ha sido, incluso, antes de estos días de Navidad. Atrás quedaron los de Rojas Marcos y Pedro Pacheco para ahora ser sólo Coalición Andalucista. A los entierros y velatorios es mejor siempre ir juntos, en compañía, que en la soledad de quien le llega la hora de la verdad. Si el PP de Arenas en Andalucía hubiera sido inteligente y sumado los muchos votos andalucistas que de resto, sin sumar escaños, quedarán en las ocho provincias andaluzas, la invitación cursada por debajo de la mesa por algunos dirigentes distinguidos de esta formación, de unir fuerzas en estos momentos, se habría analizado como ésta merecía, una decisión estratégica que la noche del 9 de marzo podría haber sido la llave para quitar a Manuel Chaves su mayoría absoluta en Andalucía, el único objetivo real al que pueden espirar los populares y el mismo Arenas en esta comprometida (para él y su mismo futuro como político) consulta electoral.
Lo que sea, será. Hoy, como decía al principio, estamos en tiempos de paz y consenso y no quisiera cerrar, antes de desear a todos los lectores de EL MUNDO HUELVA NOTICIAS unas felices fiestas, sin volver a insistirle a toda la clase política onubense la necesidad de dialogar más y sumar voluntades. Esta es una provincia pequeña, la que menos lotería por habitante ha jugado de navidad, en términos porcentuales de renta per cápita, de todas las provincias andaluzas y la que más ha sido Almería. Detalles como éste alumbra la verdad cotidiana, de la calle, que no tiene nada que ver con la verdad política, y la del coche oficial y el despacho con sueldo como cargo público, y reitero lo que vengo diciendo desde hace muchos meses. Se acercan tiempos difíciles, de decir y escuchar pocas tonterías, y de ayudar a sacar entre todos la economía provincial adelante por el bien de todas las familias onubenses. Sumando esfuerzos lo haremos más llevadero que con divisiones y trifurcas que a nada conducen. Sería el mejor chistma de Navidad de toda la clase política a la ciudadanía de esta provincia y mi mayor deseo en este día de tranquilidad. Feliz Navidad.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Cuando las malas formas anulan buenas ideas

El ‘son como niños’, en referencia a la clase política que nos gobierna, a estas alturas del partido, empieza a resultar cansino, decadente y triste. Cuando no la dan a la entrada la dan a la salida, pero el resultado es que no hay, al final, una buena idea que pueda ponerse en valor para la provincia de Huelva, en suma, para los intereses generales, que no terminen en bronca, confrontación y criticas de unos contra otros. Si supieran los políticos, de todos los colores y pelajes, lo cansada que está la ciudadanía de estas escenas mediáticas y el daño tan tremendo que para la participación democrática –el día mismo de las elecciones- produce este modelo de ejercicio de la representación pública que se ha terminado por adueñar de las instituciones, posiblemente (es un decir), pues no lo harían. Y es que lo ocurrido con la presentación del proyecto arquitectónico y paisajístico que el Ministerio de Fomento tiene para la futura de estación de AVE en Huelva capital ha superado ya todos los límites de la lógica y la razón, hasta el extremo de que asistimos a un ocupación, apropiación diría yo, de las instituciones por las siglas de un partido con la hipotética finalidad de ‘vender’ acciones de gobierno en tiempos preelectorales, algo que debería hasta estar penado, por el daño que causa al mismo sistema democrático, y afeado y castigado por toda la ciudadanía, sea quien sea el partido, formación política o gobernante que lo ejerza.

Vengo escribiendo, y el lector lo sabe, desde hace muchos meses sobre lo ideal de incorporar en los terrenos del nuevo ensanche de la capital, una vez derribado el muro de renfe en la antigua Avenida Italia, edificios monumentales con la firma de los mejores arquitectos del momento, algo de lo que Huelva carece y que ahora, por la oportunidad que le brinda la concepción de una parte importante de la ciudad en el mismo centro casco urbano y frente a la ría, puede hacerse. Citaba como posibles la futura catedral (a la que Iglesia Diocesana parece mostrarle, al menos hasta ahora, muy poco interés), el Palacio de la Música, el gran centro comercial, puerto deportivo o la misma estación terminal del AVE. Y mira por donde, aleluya, los socialistas tienen la buena ocurrencia, de la mano de la impetuosa Magdalena Alvarez, de tirar de un arquitecto de reconocido prestigio, Santiago Calatrava, y concebir una estación de AVE casi sacada de un cuento de hadas pero que al convertirse en una promesa de gobierno tienen el compromiso ante toda Huelva, como ocurre con los ‘tripuentes’ de Punta Umbría, de convertirla en realidad. Una buena idea, una maravillosa idea, tanto por la forma de diseñar el conjunto de la estación futura como de la proyección de un inmenso rascacielos de 353 metros de altura, algo innovador y singular, terminó este viernes pasado en una trifurca entre socialistas y populares por las formas en que se había montado dicha presentación ante los medios de comunicación, sin el conocimiento previo y preceptivo del Ayuntamiento (como quedó estipulado en el convenio al crearse la Comisión de Seguimiento entre ambas instituciones públicas), buscando acomodo en la Diputación Provincial que es un organismo que no pinta nada en este asunto y dejando relegado al margen al alcalde de Huelva y a todos los miembros de la Corporación Municipal que representa a la ciudadanía de la capital, y todo para que en la foto oficial sólo pudieran estar presente los dirigentes socialistas. Que mira, si el proyecto diseñado por Calatrava fuera como una propuesta socialista y pagada con el dinero y recursos de dichas siglas, pues vale; pero vamos, que todo este montaje se haga con dinero público, de todos los ciudadanos y en la que tienen que participar otras instituciones, es algo inconcebible en estos tiempos de madurez democrática, entre otras muchas razones porque se trata de utilización indebida de fondos públicos para fines partidistas pero también porque ya no hay votante que se deje convencer por pamplinas de este tipo como si estuviéramos en una república bananera o populista bolivariana.

El proyecto de la nueva estación, que ya tendrá que hacerse así porque es una promesa de gobierno en ejercicio, es de tal encanto y riqueza que ensuciarlo con malas formas, mala educación y malos modales por parte de la clase dirigente socialista en la provincia de Huelva ha sido un tremendo error. Y error cometerían ahora también los populares si lo dejan todo en la afrenta y refriega, cuando lo que le viene bien a Huelva y a los ciudadanos capitalinos y de la provincia es que se hagan cosas, y que además las hagan cuanto antes. Como la palabra que le hemos empeñado a Manuel Chaves y Javier Barrero con el ‘tripuente’, anunciado en la campaña pasada de las municipales, que ya han aflorado los euros en el presupuesto del 2008 para que lo que parecía ser un farol más se empiece a hacer, por fin, realidad, que hora era. Quedarse ahora en afear las formas, cuando todo el mundo ya conoce el modo de operar y lo burdo de este modo de hacer campaña electoral, es una tontería. Lo que hay que pedir rápido es mayor información por la vía oficial (la del sello y el registro), el proyecto completo de Calatrava para tramitarlo y que tenga un procedimiento administrativo con urgencia, porque lo mejor que le puede seguir pasando a Huelva es que este tipo de faroles, como en el pócker, cuesten dinero al final de la partida a alguien y que ese dinero venga de unos presupuestos públicos en los que la provincia de Huelva viene siendo marginada, discriminada y olvidada desde hace muchos años. Lo demás, foto electoral incluida, se lo suele llevar el viento y el paso de los días. Las obras, el ‘tripuente’ y esta creativa estaciñon con rascacielos de 353 metros se quedan aquí, en Huelva, para disfrute de todos nosotros.

lunes, 17 de diciembre de 2007

¿Dónde está en el PP el Rato de Huelva?

Veo que el cotarro electoral se anima y eso que estamos en tiempos prenavideños de paz y amistad (hace unos días Javier Barrero y Pedro Rodríguez, en el acto del Día de la Constitución, hasta se miraron a los ojos y se saludaron protocolariamente, que ya es un éxito, es un decir, en democracia). La vedad es que mirando el calendario faltan menos de tres meses para una doble consulta electoral, en Andalucía y en España, y eso se tiene que notar en el ambiente porque nada más pasar Reyes se estarán presentando ya las candidaturas formales de cada formación política a cada comicios. En Huelva se van conociendo algunos nombres pero lo gordo, tanto en el PP como en el PSOE, falta por decidirse. Es más, haciendo recuentos, por ejemplo, entre los populares no acabo de ver los posibles candidatos femeninos para ocupar los puestos dos y cuatro en la lista del Parlamento andaluz ni donde piensan ubicar a José Luís Rodríguez, si en Andalucía o de dos en el Congreso de los Diputados, porque parece ser que desde Lepe, s alcalde, Manuel Andrés, aspira en serio a figurar de tres o cinco en la candidatura del Parlamento andaluz, además de la incógnita de Juan Carlos Lagares, de seguir en el Senado o de entrar en el equipo renovado que Arenas al parecer buscar para su futuro Grupo Parlamentario en Andalucía.
Decidan lo que decidan soy de los que piensan que en esta doble campaña los nombres que figuren en cada lista, hasta encabezando la misma, es lo de menos en estos momentos porque los ciudadanos, las familias, lo que buscan con ansiedad e inquietud es aquel partido, aquella formación política, que le explique bien y razonadamente cómo afrontar a diario la economía familiar, entre una cesta de la compra que seguirá subiendo (el IPC de diciembre puede ser de escándalo, y más cuando el mismo Gobierno recomienda que se consuman conejos en estas fiestas navideñas) y cómo se piensa dinamizar en la provincia la economía después de que parte de su bonanza, como en otros muchos sitios, se haya basado en el auge de la construcción y un poquito del turismo. En esta campaña el PP necesita en Huelva su Rato provincial, que ya lo comentaba yo en otra columna no hace mucho. Dejar estas explicaciones económicas a Pedro Rodríguez, cuando el mismo Ayuntamiento de Huelva está como está, no parece lo más oportuno ni lo más sensato. Fátima Reyes, a la que el partido ha dado ciertas responsabilidades en el área económica en el Congreso de los Diputados, debería de cambiar por estos tres meses su residencia habitual en Huelva, que es donde la necesita el partido si no quiere terminar siendo una candidata cunera pura, y fajarse en un casa por casa y pueblo a pueblo para explicar cómo se pudo da una bonanza económica en los tiempos de gobierno del PP y ahora se termina con el gobierno del PSOE con la despensa casi vacía y las familias españolas y onubenses cada días más asfixiadas. La campaña electoral se va a disputar en este marco de juego, ni tan siquiera las promesas de inversiones futuras, en la que todos gastan mucha saliva, le interesa al personal que piensa ir a votar o a aquellos que quieran quedarse en casa. El problema, y si no que los políticos bajen a la calle por unos días, está donde está y los ciudadanos van a dar su apoyo a quien le ofrezca mayor seguridad en estos momentos, máxime cuando los números económicos que se van a ir dando en los próximos meses (nada más hay que ver la cara de descomposición de Solbes y Calderas en sus últimas comparecencias) irán cada vez a peor y así, como mínimo., hasta pasado el verano del 2008. Y a esto que el Banco Central Europeo, como muchos temen, no tome la decisión, después de conocer otro mal dato de inflación en diciembre, de subir los tipos de interés a la vuelta de las vacaciones de navidad, que entonces el reventón puede ser de ‘aúpa’.
Los socialistas onubenses, ante tan sombrío panorama, van a jugar a dibujar en la provincia un paraíso artificial, como el que anunciaban este sábado de 20.000 viviendas en los próximos diez años (lo que quiere decir, tan sólo, 2.000 cada año toda una proeza en desarrollo, sí señor), y en ese error no pueden caer los populares subastando otras promesas artificiales, llámese AVE, carretera de Extremadura, etc., etc. Lo que hoy decide y decidirá el voto el día 9 de marzo es la seguridad y la confianza que cada partido proyecte a la ciudadanía en el terreno de la economía más doméstica y familiar en base a la realidad diaria que se da en la provincia y en todos los sectores económicos. Por ejemplo, porque será un tema candente en unos días, qué decisión piensa adoptar cada formación política cuando la Dirección General de Costas, en manos del PSOE, le comunique formalmente, en cumplimiento de la sentencia ganada en la Audiencia Nacional, cuanto tiempo le da para seguir vertiendo fosfoyesos en la marisma, si ni un día más o los doce años que pide la empresa para poder reordenar su actividad industrial. En el PP de Huelva alguien tendrá que coger este testigo de portavocía en cuestiones económicas si es que quiere proyectarse como partido serio, sólido y con ideas para gobernar además de unos candidatos que puedan o no caer simpáticos en un momento determinado, modelo que pienso que ya pasó y de ahí mucho de los males endémicos que vienen arrastrando los populares en la provincia antes el propio desconocimiento que el mismo Arenas parece tener de lo que en verdad interesa hoy entre la ciudadanía onubense, y eso que me consta de que en un reciente encuentro privado con empresarios de a pie andaluces algún que otro representante de empresas de Huelva le ha hablado bastante claro. En esta campaña, los populares, si quieren sumar en Huelva el cuarto diputado andaluz y ponerles a los socialistas la mayoría absoluta en Andalucía difícil, necesitan mucho más que el tirón electoral clásico de Pedro Rodríguez.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Valderas animará la campaña en Huelva

Tal vez porque no tenía otras salidas honrosas, al menos, en esta ocasión, se ha mostrado como un político inteligente y práctico. Forzar ir en Sevilla, para asegurarse el escaño que con toda seguridad da siempre esta provincia a Izquierda Unida, era enfrentarse abiertamente con toda la organización y las bases de esta coalición en dicho territorio y aceptar volver a Huelva, donde lo tiene difícil para poder sentarse en el Parlamento andaluz, suponía celebrar una asamblea regional en son de paz, hasta con sonrisas en el rostro para ser captada por los compañeros gráficos, y algo también muy importante mantener su cabeza de cartel como candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía frente a Manuel Chaves, Javier Arenas y Julián Alvarez, lo que le garantiza un seguimiento mediático preferente a lo largo de la campaña electoral.

Y una cosa también muy importante y que Diego Valderas conoce, a tenor de los sondeos que se hacen y de los que se filtran a los medios de comunicación sólo aquello que interesa a cada cual, el PSOE tiene su mayoría absoluta colgada de un hilo y en claro descenso en línea con el aumento de inflación y de las cifras de desempleados. El escaño de Huelva, que Izquierda Unida, lo puede alcanzar sumando unos pocos cientos de votos nada más a los que tradicionalmente ya tiene, puede resultar a noche electoral decisivo para un nuevo mapa político en Andalucía. Toda la estrategia de los últimos ocho años de la coalición de Izquierda Unida, cortando todos los vínculos con los populares, se ha basado en acercar posturas con el PSOE, vía Ayuntamiento, y desde el 2004 como sostén parlamentario del Gobierno de Rodríguez Zapatero, para que un aumento de presencia institucional le permita gobernar en coalición con los socialistas. Y uno de los gobiernos autonómicos marcados por la coalición como prioritarios es el de Andalucía, para lo cual es necesario que el PSOE pierda su holgada mayoría absoluta y que, además, no pueda contar con los andalucistas nunca como complemento, como ya pasó en legislaturas anteriores. La caída del Partido Andalucista, aunque ahora cuente con la suma del PSA de Pedro Pacheco, en lo que han dado en llamar Coalición Andalucistas, es una de las pocas cosas en que todas las encuestas coinciden, por lo que lo único que le queda a Izquierda Unida ahora es que los socialistas sigan bajando y necesiten de sus apoyos parlamentarios para gobernar. Para que esto sea posible, la coalición que ya lidera de manera formal Diego Valderas requiere sumar diputados autonómicos en todas las provincias, incluida Huelva, porque precisamente aquí es donde los socialistas lograron los mejores resultados de toda Andalucía y se alzaron, nada más y nada menos, de siete de los once parlamentarios que estaban en juego.

En el aire, por tanto, estará en Huelva, ya de entrada, el escaño que con toda seguridad perderán los andalucistas. Un diputado que, como mínimo, debe caer para los populares porque lo del 2004, quedándose tan sólo con tres de once representantes, fue excepcional y por las circunstancias que se dieron con el atentado de Madrid. Subir a cuatro es, por tanto, lo razonable y lo que todos en el PP esperan. Ahora bien, si la única incidencia electoral de la noche del 9 de marzo es ésta, pues mal vamos porque los socialistas seguirían con otros siete diputados por Huelva y, con toda seguridad, con otra amplia mayoría en la cámara andaluza. Cualquier opción de la coalición de Izquierda Unida para gobernar con los socialistas pasa por arrebatarle ese séptimo escaño en la provincia de Huelva y ese objetivo, como razonábamos en un anterior artículo en esta esquina de página, le corresponde asumirlo como propio a Diego Valderas porque él ha sido el que ha doblegado a su militancia en Bollullos y en Valverde, principalmente, a aguantar cosas que tienen difícil explicación. Me apena, por ello, que uno de los perjudicados del paso dado por el dirigente bollullero sea su compañero de localidad y amigo, Francisco Javier Camacho, porque al pasar como segundo en la lista por Huelva sus opciones de sentarse en el Parlamento andaluz son ya muy remotas.

Bienvenido sea, pues, el señor Valderas a Huelva otra vez. Era lo lógico y así se lo decíamos hace unos días y pensamos que con su presencia gana la campaña electoral porque vamos a tener a un peso pesado de la política regional, con amplio seguimiento mediático esos días, pronunciándose sobre cuestiones que afectan a la provincia. Ya nos contará, por ejemplo, si acompaña a sus compañeros de Comisiones Obreras con UGT en la manifestación por la industria o a los de la Mesa por la ría en otra garbanzada para que las empresas cierren, como otros muchos asuntos de actualidad rabiosa en los que la coalición que representa anda navegando en dos aguas y a veces contradictorias. Y nos queda, por último, que los socialistas se decidan por el cabeza de lista de las autonómicas. Isaías Pérez Saldaña se lo está gastando en papel impreso, de eso no hay duda cada día cuando se ojean los periódicos, pero en el PSOE de Huelva manda quien manda y Cinta Castillo es la preferida del aparato y a la que quieren hacer consejera en el cupo que en el Gobierno Chaves corresponde a Huelva.