domingo, 17 de febrero de 2008

Manifestación 19-F: inoportuna pero ahora necesaria

“Donde dije digo, digo diego”. No hay como echar mano del refranero para actualizar lo escrito en la columna del pasado lunes en esta misma página de EL MUNDO Huelva Noticias con ocasión de la manifestación convocada por el sindicato socialista UGT para este 19 de febrero en apoyo a las familias de la industria de Huelva. Consideraba en ese día que la fecha elegida era totalmente inoportuna y que, posiblemente, podría ser hasta innecesaria porque no existía en el horizonte próximo un problema de inseguridad jurídica que pudiera poner en riesgo su actividad, en especial a las empresas instaladas en la Avenida de Federico Montenegro y que el problema surgido con la sentencia dictada a favor de la Dirección General de Costas y en contra de Fertiberia para que pueda seguir vertiendo los fosfoyesos en la Marisma de Mendaña, como viene haciendo desde hace años, tiene solución en el campo de juego de los gobernantes socialistas que dirigen por el momento –ya veremos sí también después de las elecciones del 9 de marzo- las dos administraciones, Central Autonómica, que resultan competentes en cuanto al plazo final que se le otorgara a esta empresa para que pueda reconducir su fabricación actual en la planta de Huelva. Además, la fecha elegida para la manifestación, en plena campaña electoral, y cuando existen serias discrepancias con la otra central sindical, CCOO, no favorecía un punto de encuentro en algo tan trascendental para esta provincia, y más con el sombrío panorama económico que ya todos padecemos, como es el futuro del sector industrial, no sólo ya el que pueda estar ubicado en la Punta del Sebo sino al de toda la provincia y en sus más diversas facetas.
Cuando escribía este planteamiento no contaba con más datos objetivos que los conocidos por todas las partes. En cuestión de horas, la presentación por parte de los nuevos propietarios extranjeros de Nilefos (la antigua Rhodia), ante la Delegación de la Consejería de Empleo dependiente de la Junta de Andalucía, de un expediente de extinción del cien por cien de los contratos por el cese de su actividad productiva en Huelva ha hecho moverse muchos pronunciamientos en relación con la convocatoria efectuada por UGT para este 19 de febrero. Y también, por supuesto, el ya escrito por nuestra parte. Sigo considerando que la manifestación es inoportuna por la forma en que se ha llevado pero que dada la circunstancia dada se hace ahora más que nunca absolutamente necesaria. Obligación de la central sindical socialista y de sus dirigentes es hacer de esta manifestación una referencia de consensos generales y no un arma arrojadiza a utilizar, ante la gravedad de un cierre empresarial de esta magnitud en la provincia de Huelva, para que en el mismo seno de la manifestación puedan darse situaciones divergentes y hasta enfrentadas. La propia Asociación de Industrias Químicas y Básicas (deberían ya de incluir también el concepto de energéticas por el perfil de algunas de las nuevas empresas que se han integrado últimamente en la misma) se ha sumado a esta manifestación y eso que quien plantea este cierre inesperado de una actividad productiva, hace tan sólo una semana, es un miembro de la misma, lo cual en cierta forma no deja de ser en si mismo un contrasentido. Explicable en un contexto general pero en el fondo y si analizáramos sólo el caso de Nilefos de una contradicción manifiesta.
Por ello considero que seria muy sensato, aunque difícil desde la circunstancia de los trabajadores afectados de una manera directa, separar en esta manifestación del 19 de febrero la situación planteada por la propiedad de Nilefos, que tiene un cauce de momento administrativo que habrán de lidiar los responsables de la Consejería de Trabajo de la Junta de Andalucía (y experiencia reciente tuvieron ya en la provincia de Cádiz con el cierre de otra empresa propiedad de una multinacional), con la defensa global de todo el sector industrial, slogan principal y primitivo de la convocatoria hecha por la UGT. Es más, en pro de lo que hay en juego, la central sindical de CCOO debería de replantearse incluso su no asistencia ya manifestada y conocida por mantener serias discrepancias con UGT por las formas en la que se ha llevado esta iniciativa. Una voz unánime de todos los interlocutores sociales, y sin que se utilice este tema como arma arrojadiza ni entre partido ni entre los propios sindicatos, sería el mayor éxito de esta convocatoria. Ya tenemos ante nosotros un caso concreto y real de lo que puede suponer el cierre de empresas en la Avenida Federico Montenegro, pero el caso es también aplicable si se diera, y con este volumen, en otra cualquier ubicación industrial o empresarial de la provincia de Huelva. El momento económico es muy delicado, para el Gobierno de España que manejan José Luís Rodríguez Zapatero y Solbes, un simple bache; para otros muchos observadores, entre los que me incluyo, una coyuntura grave que costará sudores y lágrimas remontar si además no se acompañan con decisiones acertadas e inmediata desde la acción de los distintos gobiernos, tanto estatal como autonómico. El mantenimiento de los puestos de trabajo ya existentes debe ser un objetivo prioritario por parte de cualquier político que tenga una mínima responsabilidad social y para ello, como vengo diciendo desde hace meses, nos hace mucha falta una clase política con mayor peso en los centros de decisión que es donde se deciden las grandes inversiones y las actuaciones de localización de nuevas empresas, además de la influencia necesaria para que expedientes como éste de Nilefos se lleve con la atención, conocimiento y concentración que los más de 500 puestos de trabajo que peligran merecen. Los buenos navegantes saben que cuando te coge la tormenta, dosis de serenidad, sensatez y racionalidad son las mejores compañías y las que muchas veces te sacan a flote cuando el horizonte pinta negro. Esperemos que sea así.

domingo, 10 de febrero de 2008

Manifestación de UGT que desune más que une

El sindicato socialista UGT tiene convocada para el próximo día 19 de febrero una manifestación en apoyo de la industria química de Huelva. La iniciativa tiene un antecedente reciente como contestación no hace ni tres años del nacimiento de la llamada Mesa de la Ría que promovió otra marcha en contra de la instalación en la Avenida Federico Montenegro de una central de ciclo combinado por parte de Endesa en sustitución de la ya existente. Desde entonces hasta la fecha la fractura social abierta en aquellos instantes se ha mantenido con condenación de unos y otros a favor en contra de la permanencia de las industrias en dicha zona pero sin que tengamos por ahora, a corto plazo, ninguna decisión de vital trascendencia que afecte al conjunto del amplio complejo industrial. Solamente se está a la espera de que la Dirección General de Costas, que ha ganado un contencioso a Fertiberia para que no pueda seguir depositando los fosfoyesos en la marisma de Mendaña, decida el tiempo que otorga a dicha empresa para dar cumplida cuenta de la sentencia ya dictada por los tribunales y si ésta, con el plazo dado, puede o no reconducir la actividad actual en su factoría. No hay ninguna decisión crucial en estos momentos ya que la tramitación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana de la capital prácticamente no se ha iniciado ni se conoce la propuesta formal que el equipo redactor hace a la Corporación Municipal.
La otra central sindical CCOO, con mayor presencia de delegados en el sector industrial que la propia UGT, ya ha hecho pública su decisión de no apoyar esta manifestación y se desconoce, al día de hoy, el posicionamiento de las organizaciones empresariales, aunque sí cuenta con el refrendo de destacados dirigentes socialistas con puestos destacados en las Administraciones Autonómicas y Central además de la plana mayor del PSOE que en esta misma fecha se encuentra inmersa en plena campaña electoral. Los demás partidos políticos se han reunido con UGT para reiterarle el apoyo al sector industrial pero sin manifestarse abiertamente a favor de la mencionada manifestación. Por supuesto que la misma se va a encontrar de frente con las declaraciones de los miembros de la Mesa de la Ría y los grupos que la integran, que viene manteniendo una posición de confrontación abierta ante todo lo que se mueva y que ha encontrado un filón informativo de oro con la presencia en dicha marisma de unas cenizas de Acerinox que han viajado desde Algeciras hasta Huelva –y no al Cabril- con la aquiescencia de la Consejería de Medio Ambiente y que debería haber controlado EGMASA y, posiblemente, haber autorizado el Ayuntamiento de Huelva al estar en su propio municipio.
Con estos escenarios descritos no entendemos muy bien la razón última que persigue la central sindical socialista con esta manifestación y más enmarcas en pleno efervescencia electoral y del calibre de la que tenemos por delante. La convocatoria es absolutamente inoportuna y, además, innecesaria porque los dos temas que están abiertos y que afectan de manera directa a Fertiberia y por efecto dominó productivo a Foret se juegan en el campo de las Administraciones que gobiernan los dirigentes y compañeros socialistas de Luciano Gómez y de los principales líderes ugetistas. No creo que la manifestación se haya convocado para presionar al PSOE y menos en periodo electoral y si no es para pedir que Costas autorice a Fertiberia seguir vertiendo fosfoyesos otros cinco o seis años más en la Marisma de Mendaña, que parece ser el plazo que está negociando como posible, pues no entiendo la obsesión de la UGT por querer dar cancha a nuevos debates abiertos entre colectivos sociales y teniendo como tema central a la actividad industrial.
Donde sí he echado en falta una posición más contundente y exigente de UGT y de otros interlocutores es con la barbaridad cometida por quien decidió, autorizó y permitió que las cenizas de Acerinox llegaran hasta la capital onubense porque flaco servicio se ha hecho con ello, tanto por la imagen de descontrol medioambiental dada, como porque se le ha dado una oportunidad innecesaria e inexplicable a movimientos ecologistas de fuerte convocatoria mediática para que hagan de Huelva y de la zona de la marisma de Mendaña su principal centro de atención informativa desde hace meses. Esto sí que ha hecho daño y sigue haciendo daño al sector industrial onubense, que además no tiene nada que ver ni que decir en esta cuestión, porque la opinión pública no sabe diferenciar las cuestiones planteadas y está haciendo de todo un conjunto de extremada peligrosidad para la propia estabilidad de las empresas que cumplen con sus requisitos medioambientales con inversiones millonarias en los últimos años. UGT a quien tiene que pedirle explicaciones por este daño es a EGMASA y a la propia Consejería de Medio Ambiente que nos ha traído desde Algeciras y hasta Huelva las cenizas de Acerinox que tanto y tanto dieron que hablar ya en su momento. A la industria onubense, y lo he dicho ya varias veces, le sobran en estos tiempos ‘salvadores’ espontáneos y, por supuesto, acciones que unan mucho más que desunan. Por eso UGT no debería de ir por libre cuando hay tanto en juego.

Una campaña que examina al político onubense

Lo que nos faltaba. El mercado de futuro del trigo de Chicago, que marca el precio mundial de este importante cereal y por extensión al de otros muchos productos de nuestra alimentación esencial y diaria, ha experimentado en la última semana ya una subida del 16% y en lo que va de año 2008, poco más de un mes, un 30%. Por si alguien lo olvida el año pasado fue del 138% en su conjunto y ya todos sabemos lo que ha subido el pan, la leche, las carnes, etc., etc. Y en Huelva, donde en esta cosecha muchos agricultores de secano habían depositado sus esperanzas en el trigo y sembrado miles de hectáreas a un precio de más de 80 pesetas (cerca de 0,50 céntimos de euros) el kilo de semillas, resulta que ahora no llueve, pero es que no llueve nada de nada y nos hemos despachado ya casi todo el invierno y muchas plantas están ya para que sus propietarios se tiren de los pelos. Estos son los tiempos que vivimos, de tremenda inquietud, preocupación e incertidumbre en muchas capas sociales, de puertas además para dentro, y de una campaña electoral en la que los políticos se echan la foto, hablan, o parecen que hablan, pero que para ser una fecha en teoría muy decisiva para la aplicación de unas políticas y otros, lo que trasluce es una tremenda frialdad, excesiva superficialidad y un transcurrir diario como si no existieran, al menos en la provincia de Huelva, otras opciones que el marco ya existente desde hace más de veinticinco años.
Hace unos días almorzaba con un destacado interlocutor social, profundo conocedor del sector y actividad en que se desenvuelve, que regresaba de haber mantenido un encuentro con una representación de una de las formaciones políticas que se presentan a estas elecciones. Le pregunté intrigado por lo que habían tratado y la opinión que había sacado de ésta y otras reuniones con los candidatos en estas elecciones y su respuestas fue clara y contundente: “Toman muchas notas pero entender y conocer los problemas ya existentes, de eso bien poquito”, Fernando. Y no hace nada de tiempo, uno de los asistentes al programa de TVE ‘Tengo una pregunta para usted’, que no pudo en el transcurso del programa en directo hacerle la suya al presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, salió diciendo después haber tenido la oportunidad de hacérsela en Huelva, en el despacho del delegado provincial de la institución autonómica, que “de cochinos –me imagino que su interés estaba en conocer de la primera autoridad andaluza su opinión sobre los graves problemas que aquejan a todo el sector porcino, en suma a media sierra onubense- entiendo yo mucho más que el presidente”. Sobran, pues, los comentarios.
A lo mejor los políticos no lo estén percibiendo con la rigurosidad y seriedad que yo capto en la calle pero mi impresión es que, ante la que se ha venido encima en cuestión de semanas y lo que queda todavía por llegar, esta es una campaña en la que todos ellos están siendo examinados por los ciudadanos. Es una campaña en la que quien diga tonterías puede recibir un disgusto y un serio varapalo. O bien, incluso, como ya me ha apuntado alguien que, como ocurriera en las municipales y en los referéndum de Cataluña y Andalucía, el votante se quede en casa, en la playa o en el campo, si los días siguen tan primaverales o soleados como los de estas fechas. Por eso he querido repasar un poco los apuntes que tengo de las siete últimas consultas electorales, desde 1994 hasta la del 2004, y analizar el efecto que pueda tener para uno u otro partido el nivel de participación. Huelva como provincia se mueve en un arco que va desde una asistencia a votar baja del 62,61% en el año 94, en unas autonómicas que fueron en solitario, y el 75,64% de las generales del año 96, que superaron en casi dos puntos la participación del 2004 cerrada con un 73,95% final y con el mejor resultado histórico del PSOE en Huelva alcanzando, nada más y nada menos, que 154,579 votos, en generales, frente a los ridículos 84.173 votos del PP, que le hacía volver a los registros de mucho antes de la llegada de Pedro Rodríguez al escenario político provincial y casi a los tiempos en los que todavía en España no se le consideraba ni como una alternativa.
En la provincia de Huelva un punto en la participación, aproximadamente, vienen a ser casi 4.000 votos más a contar en el cómputo global. A mayor participación los escaños andaluces salen más caros para los partidos minoritarios y a menor participación, como ocurriera a Izquierda Unida en Huelva capital en las pasadas elecciones municipales, más posibilidades de contar con asientos de representación política. Así, por ejemplo, la coalición de Izquierda Unida logra en Huelva sus dos escaños en el año 94 y como decíamos antes con el nivel de participación más bajo de estas siete elecciones consultadas, aunque también es verdad que con unos apoyos –cuando su discurso se diferenciaba del PSOE, era un discurso propio- de 33.559 votantes. Resulta, pues, evidente que la participación en estas elecciones es uno de los datos más importante a analizar porque nos resultaría altamente llamativo que con el horizonte económico visualizado y hasta admitido ya, ¡por fin!, por el mismo Gobierno de Zapatero, el que más puede sufrir sus efectos opte por quedarse en casa y abstenerse sobre qué partido político y candidatos considera mejor preparados, con más capacidad de gestión y conocimiento, para salir de donde nos han metido en cuestión de cuatro días. A ver qué nos dicen, por tanto, unos y otros para convencernos y devolvernos también la confianza perdida y que tanto ha afectado al consumo, uno de los pilares sobre el que se había basado el mismo crecimiento económico de España.

lunes, 4 de febrero de 2008

En Huelva faltan los debates entre candidatos

Faltan tan sólo cinco semana para la trascendental cita electoral doble en Andalucía y en Huelva del 9 de marzo. Y sigo sin ver todavía que los candidatos de uno u otro signo bajen con su dialéctica, mensajes y argumentos al epicentro de la preocupación actual de los ciudadanos que les van a votar. Hoy conoceremos las cifras del paro registrado en las oficinas del antiguo INEM –para entendernos mejor- y si todo apunta a la tendencia ya marcada por la Encuesta de Población Activa (EPA) que conoció en enero con respecto al último trimestre del año 2007 podemos volver a retroceder en esta provincia a cifras que hacia mucho tiempo que no se conocían. Veremos que hacen los candidatos cuando se conozcan porque ya fueron desoladoras sus reacciones ante la EPA y no sabemos muy bien si por falta de inquietud ante el nuevo panorama económico o por puro desconocimiento de los principales candidatos que llevan los partidos en estas elecciones en materia económica.
Las encuestas, ayer se conocían varias, ya empiezan a detectar que hoy por hoy el principal problema que aqueja a los ciudadanos es el económico y casi a renglón seguido el del paro. Hablar de estas cuestiones debería ser el centro de esta campaña electoral y no distracciones con los obispos –que tienen todo el derecho del mundo a expresar abiertamente su doctrina- o presentando proyectos virtuales para Huelva cuando es bien sabido que las inversiones previstas en los prepuestos del 2008, tanto en Andalucía como desde el Estado, son ridículas para esta provincia y no recogen partidas significativas para los grandes obras que se anuncian a bombo y platillo.
Al PSOE le va divino con este esquema de campaña que le están permitiendo mantener el resto de los partidos, que han optado por vender también la Huelva idílica en lugar de adentrarse en la Huelva real, con sus problemas domésticos y cotidianos, tanto en el lado familiar como en las empresas y autónomos. Urge que se confronten en debates electorales las soluciones a los problemas y que se enfrenten los proyectos de desarrollo y de reacción ante la crisis económica que tenemos –aunque todavía Zapatero y Chaves se nieguen en reconocerla como tal- que han estudiado (si es que lo han estudiado) cada formación política. Diego Valderas, que ha logrado por cierto traer hasta esta provincia la presentación de todos los candidatos andaluces de la coalición de Izquierda Unida, está intentando que exista uno o varios debates entre los primeros candidatos al Congreso de los Diputados y al Parlamento andaluz que van en las listas presentadas en Huelva pero si el PP no le entra al juego y también lo demanda pues el PSOE sigue con su táctica de no mover nada el escenario provincial que desde sus resortes mediáticos y desde sus sesenta alcaldías dibuja cada día ante sus electores. A lo mejor es que tanto Fátima Báñez, cabeza de lista al Congreso, como Pedro Rodríguez, cartel al Parlamento andaluz, todavía no tienen asumido que en estas elecciones –que no son municipales, ni juega sólo Huelva capital- los que van de gobierno son los socialistas, y con mucha diferencia sobre los demás, y los que tienen que arañarles votos son los populares y luego todos los demás, en especial Izquierda Unida. Porque de otra forma no se entiende la campaña tan solo de paseítos y fotos que viene haciendo sin fajarse, cara a cara y cuerpo a cuerpo, con los socialistas para desmontarle sus ventas y que la ciudadanía pueda asegurarse de que existe y es posible otra alternativa de gobierno y de gestión, también desde Huelva y para el Gobierno de España y de Andalucía.Problemas que abordar y que confrontar lo tienen a cientos y saltan nada más sentarse con los interlocutores sociales de cada sector de actividad pero si luego este conocimiento recibido y esta inquietud detectada no se convierte en acciones de Gobierno diferenciadas de lo que han hecho hasta ahora los socialistas en la provincia, pues la verdad es que difícil, muy difícil será que pueda darse un estrechamiento, hoy de más de cincuenta mil votos, entre el PSOY y el PP en la provincia de Huelva. Sin ir más lejos los candidatos ya han debido de detectar, digo yo, que estamos ante una peligrosa sequía, que en la provincia de Huelva puede resultar letal y basta ver las cifras que arrojan las reservas de agua en nuestra cuenca con 12 puntos por debajo ya de la media de los últimos diez años y todo esto con el pienso para la ganadería extensiva (que es la principal en muchos pueblos de la provincia) por las nubes. ¿Han escuchado ustedes hablar a los candidatos de este tema hasta ahora? Yo, al menos, no veo nada por ningún sitio. Todos han entrado en el truco de los trileros, enseñando aeropuertos por aquí y por allá (¡pero dónde está el dinero, señores!), estaciones de AVE de cinco vías, ¡toma ya! Y puentes cruzado las dos rías que a lo mejor veremos hecho realidad allá por el 2020 y corto puede que me quede. Los problemas que afectan a los ciudadanos están más cerca, señores candidatos, y a estas alturas, faltando cinco semanas, todavía no conocemos cómo piensa cada partido afrontar en esta provincia la escasez de recursos en las familias y en las empresas, y también de todos lo ayuntamientos endeudados de esta provincia y de la mismísima Diputación. Debates en públicos y entre candidatos es lo que pide a voces esta campaña electoral o todo seguirá el día 9 de marzo como hasta ahora: Huelva en el país de las maravillas socialistas…

domingo, 3 de febrero de 2008

El Recre necesita hoy más que nunca a su afición

La importancia que el Recreativo de Huelva tiene en la vida cotidiana onubense me ha obligado, en momentos puntuales, a escribir del mismo en esta esquina de página que cada domingo y lunes tengo reservada por el director de EL MUNDO Huelva Noticias. Recuerdo que analice la situación al comienzo de esta temporada y cuando a principios de noviembre se entró, como ha ocurrido ahora, en las proximidades de la zona de descenso de categoría y el equipo no encontraba ni su sitio en la competición ni el entrenador, Víctor Muñoz, el esquema de juego apropiado o los jugadores no se adaptaban a las instrucciones que él le trasmitía en los entrenamientos. La tremenda importancia del partido de esta tarde en el Nuevo Colombino frente al Sevilla y los nervios que ya exhibió una parte importante de la afición el pasado domingo desde que en el minuto uno el Getafe le hacia un gol al Recre, además de de las salidas de tono inapropiadas e injustas de algún exaltado contra el Consejo de Administración, hacen que sea esta temática el centro principal del comentario de este domingo en un lugar alejado de las mismas páginas deportivas del periódico.
Siempre que escribo del Recreativo de Huelva intento no perder la referencia de lo que es este club como sociedad anónima deportiva en el plantel de equipos que juegan en la llamada Liga de las Estrellas, una competición deportiva en la que la inversión efectuada por cada club en jugadores y equipo técnico termina imponiéndose siempre. Puede ocurrir, como de hecho le pasó al Recreativo de Huelva, que apuestas hechas en profesionales con ganas de mejorar o de jugadores jóvenes con proyección te den un rendimiento extraordinario y el trabajo de este equipo humano pueda superar a otras plantillas hechas a base de muchos millones de euros. Marcelino como entrenador de fútbol estaba en Segunda División y en un equipo con poca proyección cuando la secretaría técnica y el Consejo de Administración del Recre se fijó en él. Mérito tuvo Marcelino en cuanto hizo en el Recre el año pasado pero igual de méritos tuvieron quienes acertaron en buscarlo y cerrar con el su incorporación al equipo. Igual podríamos decir de otros entrenadores que luego con carreras brillantes han pasado por el club albiazul, casi de Lucas Alcaraz o del mismo Caparrós. Y digamos de jugadores que hoy triunfan en Primera División y que hicieron escala, con fichas que encajaban en los limitados presupuestos albiazules, en el Recreativo de Huelva: Guiza, Cazorla, Manu del Moral, Pernía, etc., etc. Acertar en los fichajes con dinero es fácil, e incluso así hay ocasiones, porque la Primera División es una competición donde también juegan os contrarios, en que no se acierta. Hacerlo si apenas sin dinero y aguantando el tipo, como hace ya el Recre, por dos veces consecutivas en la División de Honor es de nota. Y ese trabajo debería contar con otra valoración, respeto y estima por parte de toda la afición del Recreativo hacia el Consejo de Administración y Secretaría Técnica que lo ha hecho posible. Nunca en la larga historia del decano un equipo directivo había logrado los registros deportivos, dos ascensos a la Primera División, una final de la Copa del Rey y dos temporadas seguidas en la Liga de las Estrellas, que pueden mostrar quienes hoy se sientan en el palco presidencial del Estadio. Por eso, cuando observo determinadas actitudes personales de algún aficionado exaltado, me cuesta entender que los enfados que todos tenemos cuando las cosas no salen bien se vuelvan contra quienes durante años vienen demostrando una trayectoria de trabajo por el club impecable.
En esta temporada, que todavía está por cierto en su mitad, las cosas no están yendo tan bien como en la anterior. Pero nadie puede discutir el esfuerzo económico que se ha hecho este año en fichajes y en traer a un entrenador con experiencia acreditada en la categoría como es Víctor Muñoz, si bien es verdad que ésta no era la primera opción sino que desde hace más de un año se venía siguiendo a otro técnico de la Segunda División (modelo Marcelino) que al final logró el objetivo de ascender al equipo y con ello deshecho los ofrecimientos medio apalabrados con el Recreativo. Incluso con Laudrup, que ahora triunfa en el Getafe, estuvo en negociaciones la Secretaría Técnica albiazul, con lo cual queda demostrado el buen olfato técnico de los responsables albiazules.El fútbol es un deporte, una competición, donde juegan dos equipos y en cada equipo un conjunto humano formado por jugadores y el equipo técnico que planificaba unos entrenamientos, unos esquemas de juego y unas tácticas deportivas para doblegar el contrario. Como también juega una afición, y no es lo mismo una afición que mete presión al contrario que una afición fría, pasiva y hasta autocrítica con los suyos desde el primer minuto. Al Recre de este año, sumando todos los elementos que disputan el partido, lo que sí le echo en falta es carácter, personalidad, tensión y concentración. Estos condimentos quien los tiene que trasmitir y forjar es, principalmente, el entrenador del equipo, no solo desde la dirección del banquillo sino en cada una de las sesiones de entrenamiento. Víctor despertó en noviembre y se entero de que estaba en Hueva cuando vio peligrar su puesto y el descrédito de un cese, y el Recre hizo un mes de diciembre de lujo. El descanso navideño le vino muy mal por como han transcurrido las cosas desde ese día. Vamos a ver si esta tarde, entre todos, logramos que los jugadores vuelvan a ser lo que fueron en este mes porque madera hay de equipo para permanecer en la Primera División. Sacrificio, entrega y amor por unos colores abajo, en el campo; y arriba, lo que siempre ha sido la afición de Huelva, consciente como es de nuestras limitaciones, unidad, apoyo, calor y empuje sin fisuras desde el minuto uno hasta el final del partido. Sólo así seguirá este Recre en Primera.

lunes, 28 de enero de 2008

El PSOE no sabe crear empleo en Huelva

Siempre he dicho que quienes asumen la responsabilidad de gobernar, al contar con los apoyos de los ciudadanos en cada una de las elecciones, tienen también la obligación ineludible de resolver los problemas que afectan al bienestar y progreso de cada territorio. En Huelva, el apoyo electoral de los ciudadanos a los socialistas está entre, en porcentajes, entre los más altos de España, sino el que más; sin embargo, Huelva es la segunda provincia de España, junto a Cádiz, con mayor tasa de desempleados, un 16,7%, según los datos aportados por el propio Gobierno socialista hace unos días a través de la Encuesta de Población Activa (la famosa EPA) y correspondientes al cuatro trimestre del 2007. Datos que van en línea con los mismos que se van conociendo todos los meses en cuanto a la demanda de subsidios de desempleos en la oficinas del antiguo INEM y que, como ya hemos comentado en anteriores artículos, mantienen un incremento constante desde mayo de año pasado y, muy posiblemente, se seguirá dando cuando el día 1 de febrero se conozcan las nuevas cifras de este mes de enero.
Cuesta trabajo entender esta conjunción de fe total de muchos votantes en las posibilidades como gobernantes de los socialistas y los resultados obtenidos en algo tan crucial como la creación de empleo a lo largo de los más de veinticinco años en los que desde una posición hegemónica, y sin apenas oposición, tienen en sus manos todo el poder de decisión institucional en esta provincia. Es que ni Extremadura alcanza parámetros como los de Huelva, doblando la media nacional y aumentando en tres puntos la andaluza. Y pese a esto, sorprendentemente, el silencio más absoluto desde los agentes sindicales o empresariales hasta el momento, sólo el dirigente de UGT, Jorge Puente, ha venido en aceptar la foto fija y que estamos ante un problema “estructural”; es decir, que no tiene solución, más o menos.
Cuando un analiza el amplio plantel de dirigentes socialistas que ocupan cargos de responsabilidad en esta provincia, lo primero que agrupa a todos los perfiles es su desconocimiento más absoluto del sector privado, en especial del mundo de la empresa. Si a ello añadimos el concepto ideológico del papel que debe jugar el Estado en todas las facetas de la vida de los ciudadanos, pues ya tienen ustedes el modelo económico que se viene aplicando desde hace años en Huelva por quienes tienen todo el poder decisión. Le expongo la última perla conocida: a estas alturas, cuando ya está vendido a empresas, para que puedan iniciar su actividad y como tal la generación de empleo, un 85% de la primera fase del Parque Empresarial de la capital y en marcha las obras para la segunda, el organismo gestor del mismo, Sepes, dependiente del Gobierno de España, o lo que es lo mismo, gestionando por ejecutivos socialistas, todavía no ha obtenido de la delegada de la Consejería de Innovación e Industria, Maria José Rodríguez, el permiso para que toda la urbanización pueda contar con algo tan elemental como la luz eléctrica. Y así llevan meses esperando como meses lleva el mismo Recreativo de Huelva utilizando generadores de gasoil para poder utilizar las instalaciones de su Ciudad Deportiva, que también se encuentran en el mismo Parque Empresarial. El problema es que no se puede poner al frente de delegaciones vinculadas a la actividad empresarial a quien no nunca ha gestionando ni conocido las dificultades y problemas que se viven a diario para sacar una empresa adelante. Y sin empresa no hay trabajo, sin trabajo no hay cotizaciones ni recaudación de impuestos, y sin los ingresos de estos por el Estado no hay forma conocida, salvo la vuelta al modelo comunista, de que puedan acometerse inversiones. No digo nada más, porque escrito ha quedado en estas mismas columnas y en reiteradas ocasiones, del parón sufrido durante años por catorce planes urbanísticos de los más importantes municipios de la provincia durante la mejor época de la construcción y del turismo residencial, pero como Javier Barrero, salvo a sus amigos, llamaba ‘especuladores sin escrúpulos’ a casi todos los empresarios de este sector, pues todo se miraba con lupa o cuando no con ese filtro tan especial que permite al PSOE ser un partido millonario, tanto en sus arcas financieras como en inmuebles.
Huelva, al día de hoy y como se está poniendo la economía global, no tiene ningún modelo de desarrollo a la vista que garantice un cambio brusco en tan penosas cifras de desempleados. Yo, al menos, no lo veo por ninguna parte. La oferta electoral socialista conocida pasa por la Huelva virtual y estafadora de la estación del AVE que copió Calatrava a prisa y corriendo de una maqueta que estaba destinada a una capital italiana, los puentes para que los inversionistas amigos de Barrero en Punta Umbría se sigan poniendo las botas (pasen y vean el complejo hotelero, apartahoteles y centro comercial), y más después de haber acabado con el ingenuo de Hernández como alcalde, y el cuento chino de la carretera con Extremadura, de la que no se conoce ninguna partida presupuestaria para el año 2008, después ya de cinco años de gobierno socialista en Madrid.
Escribo con cierta acritud porque me tengo que rebelar, por lo menos ante el ordenador, ante este sombrío panorama de la provincia, cuando veo pasar los días y la pasividad con la que sigue afrontando la cruda realidad de las cifras, que es en el fondo la cruda realidad por la que deben estar pasado miles de familias y empresas onubenses. Tengo poca, por no decir nulas, esperanzas de que el día 9 de marzo los ciudadanos den a los socialistas un serio escarmiento ante el fracaso de de su gestión en cuanto a la creación de empleo. El sistema de circulo vicioso en el mundo político en el que hemos entrado en esta provincia, con un PP totalmente estancando, atascado diría yo con su pasado y con la renovación iniciada en el 95 totalmente abortada, y con un PSOE que gobierna en sesenta de los setenta y nueve municipios, controlando con ello a muchísimos votantes con escasa capacidad de decidir por si mismos, el escenario ofrece pocas posibilidades de cambio. Tendremos que apelar a partir del día 9 de marzo a los dirigentes socialistas de buena voluntad y menos sectario para que atiendan y se abran a nuevas recetas que aplicar en la gestión pública. O asumir, como estructural o, incluso, como hinchadas y falsas (economía sumergida o subvencionada), estas cifras tan negativas de desempleados.

domingo, 27 de enero de 2008

Demasiada tensión en el PP para el día después

A los que conocemos la forma de actuar cada partido político en Huelva, fruto de la experiencia acumulada en estos casi 30 años de profesión periodística siguiendo el acontecer onubense, no nos ha cogido de sorpresa la lista final de candidatos al Congreso, Senado y Parlamento andaluz que ha terminado confeccionando el Partido Popular. Como también conocemos que estos movimientos que se dan de puertas de para dentro tienen, al final, poca repercusión global en los resultados de cada formación traducido ya el número de votos a escaños, salvo que las diferencias en el reparto del último estén muy ajustadas y eso, hoy por hoy, es muy difícil de predecir porque, como decíamos la semana pasada, todavía nos quedan muchos sustos de la economía –y esperemos que no del terrorismo- por recibir de aquí al día 9 de marzo. Fue el lunes pasado escribir en esta columna de los sustos que la bolsas podrían generar a muchas familias que tienen sus ahorros ahí situados y ya hemos visto los sube y baja, de auténtico crac bursátil, que se han producido en estos siete días.
En clave interna, desde luego, las listas han dejado serios descontentos en Lepe y Moguer, dos municipios triunfadores en las elecciones del 27 de mayo pasado y con alcaldes que por primera vez se han alzado con mayoría absoluta, como sorpresa entre la militancia de la capital porque sólo figura en las mismas una persona, precisamente el alcalde Pedro Rodríguez, siendo como es la población que más apoyos aporta -por encima del 35%- al total de votantes que en cómputo total obtienen los populares en la provincia. Todos en el PP conocen la forma en que este partido se hace la elaboración de las listas aunque luego se refrende, para dar una cierta apariencia orgánica, por unas Juntas Electorales Provincial, Regionales y Nacionales. El sistema es puramente dedocrático en el seno de una oligarquía reducida de dirigentes que se auto alimentan en sus lealtades y fidelidades a costa de esta obediencia ciega de los que quieran ir aspirando a estar en puestos relevantes de representación. Al margen de que yo considere que este es un sistema que propicia poca vitalidad colectiva, elevado porcentaje de equivocaciones en las decisiones (al ser unipersonales y no democráticas) y que el modelo bloquea procesos de renovación y de entrada de nuevos dirigentes, con lo cual propicia mucho la mediocridad, los únicos que tienen la posibilidad de cambiar esta forma de hacer política en clave interna son los propios militantes de este partido. A los demás, nos queda la posibilidad externa de hacerles reflexionar y de no darle muchos golpes no vaya a ser que la única alternativa al régimen cada mes más consolidado del PSOE también se caiga en esta provincia y volvamos a los tiempos de la larga travesía del desierto político tras la desmembración de la UCD en el año 82.
En esta compleja personalidad de los populares en cuanto a su forma de confeccionar las listas electorales, desde luego, podríamos encontrarnos con algún destello de generosidad por parte de aquellos a los que el paso del tiempo le demanda, por pura lógica de la vida, abrir el paso a otras generaciones. Pero ni eso. Como ya escribíamos, Marquinez, en esta ocasión, no ha librado ningún movimiento desde Madrid porque tiene asegurada la pensión como excongresistas al cien por cien. En esa línea esperaban algunos que se comportara Matías Conde, tanto porque ya se encuentra con una incapacidad aboral desde hace muchos años como porque hace nada le dio su enfermedad algún que otros susto de los que, a veces, no perdonan. Y eso que el viejo dirigente y antiguo amigo tiene un puesto asegurado para entretenerse y ganar unos euros, vía dietas desplazamientos, en el Consejo de Administración de Cajasol y en varias de sus empresas participadas. Apretar como ha apretado a Arenas Pedro Rodríguez (con lo que todos sabemos lo que opina de esta etapa en el PP de Huelva) para ir, cuando menos en las listas del Senado y colocando él mismo a dos acompañantes de poca notoriedad, es de una ambición desmedida que puede terminar pagando, como ya le ocurriera a Arturo Esteban, con el castigo de que muchos votantes del PP, entre militancia y simpatizantes, no pongan la cruz en la casilla de su nombre y sí en la de los otros dos candidatos populares. De no haber ido Matías Conde al Senado estoy completamente seguro de que la confección de las listas hubiera permitido otras combinaciones, pese a las limitaciones del efecto ‘cremallera’ (hombre/mujer o mujer/hombre), y que los alcaldes de Lepe y Moguer, Manuel Andrés González y Juanjo Volante, estarían en lugares de preferencia para sumar esos cientos de votos que pueden resultar clave en el reparto final del último escaño en la provincia de Huelva. Han decidido lo que han decidido y sólo Arenas y Pedro Rodríguez saben los condicionantes de sus decisiones, como ya sabrán la malísima acogida que en Lepe y en Moguer han tenido tanto los modos como la forma de hacer listas electorales a última hora.
Más de uno se preguntará si todo esto puede tener un efecto añadido de cara al próximo congreso provincial de los populares y debo aclararle al lector que en este partido los procesos de cambios, salvo situaciones de crisis o fracaso importante el día 9 de marzo, bien en la provincia, Andalucía o España, que arranque una valiente decisión de dimisión como forma de asumir las responsabilidades de un mal resultado, se producen de arriba abajo. Primero habrá que saber qué pasará con Rajoy y su equipo, luego con Arenas y el suyo y, finalmente, en Huelva pues Pedro Rodríguez cederá gustoso el testigo del partido a quien lo quiera coger (visto que no es lo suyo), siempre y cuando haya alguien con capacidad de asegurarle una mínima estabilidad económica con la subvención que las instituciones otorgan y que se pactan entre partidos intercambiando cromos (yo te doy en el Ayuntamiento y tu mes das en la Diputación, sino me das en el Ayuntamiento pues tampoco te doy en la Diputación). Y hoy lo que existe es una sede maravillosa de los socialistas en un chalet del Conquero (lugar de preferencia de la pequeña burguesía onubense) y el PP una oficina pequeña alquilada que cuesta pagar en muchos de los meses. Con estos cimientos de cada partido, su forma de hacer política internamente y de vertebrarse socialmente, para contar con apoyos y la personalidad de cada uno de sus dirigentes, pues no es nada extraño cuanto ocurra el día 9 esta provincia.