Ha sido terminar la campaña electoral, qué curioso, y ya hay casi unanimidad en cuanto al cristal con que miramos la realidad de la economía española e, inclusive, en el pronóstico de que lo peor falta todavía por llegar. Nosotros lo venimos escribiendo desde el verano del año pasado y a los gobernantes socialistas es ahora cuando se lo empiezo a escuchar, con el hándicap de que no hay tomada ninguna sola medida ni se piensa hacer, por lo visto, hasta que el presidente Rodríguez Zapatero quede investido como tal y se constituya el nuevo Gobierno. Por delante tiene un enorme desafío que pondrá a prueba su capacidad o no como gobernante, pues lo que tenemos no se resuelve con cuatro leyes progresistas para sector muy concretos de la sociedad sino que toca de lleno a la estabilidad económica y social de todo un país.
Los socialistas son especialistas en saber marcar los tiempos en base a sus propios intereses electorales. Hasta ayer no había crisis por ningún sitio y los que hablábamos o escribíamos de ellos se nos tomaba por catastrofista. En Huelva, en el asunto de la balsas de los fosfoyesos ha sido terminar la campaña electoral y que la Dirección General de Costas, dependiente del Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, marcara su plazo hasta el 2011 para finalicen los vertidos de Fertiberia en cumplimiento de la sentencia dictada por la Audiencia. Lo podían haber dicho antes, antes incluso de la manifestación por la industria del 19 de febrero. Los trabajadores hubieran tenido muchas más claras sus ideas en torno al futuro que le espera. Pero sin los tiempos electorales, como los tiempos estos de la visión real de la economía española. Ahora sí, ahora si hay crisis y de las gordas, con previsiones de crecimiento que apenas llegan al 2% y con una estimación muy pesimista sobre los efectos perversos del sector de la construcción y de la misma banca española.
En esta aceptación de la realidad sigo echando en falta la voz de los ayuntamientos, de sus alcaldes, de los alcaldes de todos los partidos políticos porque todos tienen los mismos problemas de endeudamiento de falta de recursos económicos para hacer frente a las muchas competencias que han ido asumiendo y que corresponden a otras administraciones públicas. El Estado, como Administración Central, ha podido terminar el año 2007 con superávit, y de eso han alardeado Solbes y Rodríguez Zapatero, pero no sé muy bien cómo le saldrían las cuentas si le restamos los déficit de las autonomías, diputaciones, ayuntamientos y las empresas públicas que se han ido constituyendo para disfrazar muchas cuentas. ¿No piensan hablar los representantes municipales? Hasta el momento el único que se ha atrevido a hacerlo, y con bastante sensatez, es el alcalde popular de Málaga capital solicitando al Gobierno que no aplique el pacto de estabilidad presupuestaria porque los ayuntamientos entonces se quedarán sin hacer inversiones públicas que contrarrestar a la nula inversión privada que se espera.
¿Y el efecto del parón de la construcción en las arcas municipales se ha estudiado? Lamentarse en cada despacho de alcaldía de que “no llegamos” ni para “pagar la nómina” es de mucha torpeza. Lo que urge, antes de que la situación vaya a peor, es que se aborden los gravísimos problemas económicos de los ayuntamientos y diputaciones con la seriedad y crudeza que merece. Su paralización financiera produce un efecto multiplicador en el sector privado y son muchos los proveedores que ya no sirven las peticiones que les llegan desde los servicios municipales. Lo conocen a la perfección los funcionarios, que se escandalizan, incluso, cuando observan a sus regidores gastar en auténticas ‘payasadas’ cuando faltan los uniformes para el verano a la policía municipal o las luces fundidas de los semáforos. Y podría poner ejemplos concretos de ayuntamientos de la provincia de Huelva con esta situación tan precaria. Si desde algún organismo fiscalizador se diera a conocer el déficit real de nuestros setenta y nueve ayuntamientos el montante total escandalizaría. Y lo que es más grave, los imposibilita para actuar de dinamizadores de la economía local en cada municipio, el tan cacareado desarrollo local que tanto fervor como seguidores tuvo en la década de los 90. Toca, pues, el turno de hablar a los alcaldes de los ayuntamientos, de exponer la situación real y de obligar al Estado y a la autonomía andaluza a que acudan en su ayuda financiera. Mientras más tiempo pase mayor será el problema porque ya no hay licencia que dar ni suelo que vender; bueno, vender sí, que te lo vengan a comprar esa ya es otra cuestión.
lunes, 31 de marzo de 2008
domingo, 30 de marzo de 2008
Administración de Justicia al descubierto
Es la primera vez que escribo de la inocente Mari Luz desde su desaparición. Como otros muchos ciudadanos he seguido día a día el calvario de sus padres y familiares y me parecía más respetuoso no añadir con unas líneas de texto en un periódico mayor incertidumbre y desasosiego a quienes con sólo mencionar su nombre tanto ya estaban padeciendo. Eso no supone cuestionar ni un ápice la meritoria labor de tantos y tantos medios de comunicación que durante estos meses han permanecido atentos a todo cuanto iba aconteciendo, contribuyendo, además, con la difusión de su risueña imagen infantil a que todos perseveraran en esa búsqueda que, al final, resultó infructuosa.
La forma en como se han ido sucediendo los acontecimientos, desde la aparición del cadáver de la pequeñita ese viernes cuando se cerraba la campaña electoral del 9 de marzo hasta la detención y puesta a disposición judicial, junto al descubrimiento de sus antecedentes delictivos, del presunto asesino nos tiene a muchos totalmente desconcertado. Son muchas las preguntas que nos hacemos y no hay periódico que abro o radio y televisión que escuchó o veo que no aborde con las mismas interrogantes y cuestionamientos este caso. Creo que marcará un antes y un después en la misma Administración de la Justicia española, en su funcionamiento y en la revisión de los procesos que se siguen en la tramitación administrativa-judicial de un sumario y de una sentencia. Puede que la vida de muchos niños inocentes se salven porque ocurrió esta muerte tan trágica y tan horrorosamente injusta. Y digo simplemente que puede ser porque las palabras del decano de los jueces de la Audiencia Provincial de Sevilla, donde se tendría que haber impartido justicia y haber puesto entre rejas al pederasta criminal, me han dejado tremendamente preocupado. Me imagino que con profundo conocimiento del funcionamiento interno actual de la Administración de la Justicia, este decano de los jueces ha dicho con total contundencia y claridad que “puede volver a ocurrir”, que puede ocurrir, en resumen, que delincuentes y asesinos ya sentenciados puedan permanecer en nuestras calles porque los juzgados no puede asumir la carga de procesos que tienen en la actualidad. Con otras palabras, ya mía, que la Administración de Justicia no funciona por la saturación que padece y que, aparte de cualquier error humano o descuido funcionarial, el problema radica pura y llanamente en una falta de medios técnicos y humanos para poder responder a la alta demanda de conflictividad social que padecemos.
La muerte de Mari Luz ha venido a poner al descubierto, por tanto, la tremenda incoherencia que se produce entre una administración que vende a bombo y platillo la importancia de una sociedad de la información, procesos informatizados y redes intercomunicadas en cuestión de segundos con archivos de información compartidos, y unos juzgados donde siguen en la prehistoria de la informática y con unos recursos muy limitados. Un condenado suelto por las calles matando porque la sentencia no se ejecutó por un juzgado mientras en otro mismo juzgado, y por otras mismas causas, tenía que presentarse cada 15 días sin que en los archivos de los servicios de Seguridad del Estado apareciera ninguna orden de detención sobre este sujeto. ¿Puede una mente tan loca y retorcida llegar a burlarse tan fácilmente de nuestro sistema de seguridad y de justicia? En algo muy gordo, desde luego, estamos fallando como Estado de Derecho en la Administración de la Justicia. Y quiero alertar de que si estas grietas tan enormes se producen en unos tiempos que ha sido de bonanza económica y de superávit, según el Gobierno de España, en las cuentas del Estado, qué nos puede ocurrir cuando tengamos menos desahogo económico y se engorde la bolsa de parados en España con el mayor aumento de población tan diversa como heterogénea que ya tenemos en este país. ¿Tenemos certeza de que nuestra Administración de Justicia puede responder? El decano de los jueces de la Audiencia de Sevilla lo ha avisado: Esto puede vuelve a ocurrir. Y ante esto toca el turno de los gobernantes y representantes públicos que han resultado elegidos el pasado 9 de marzo. La política no es gesticular y discutir entre formaciones políticas, lamentando situaciones como la de Mari Luz o solidarizándose con su familia. La política está para resolver las necesidades sociales y en el funcionamiento de la Administración de la Justicia hay un socavón inmenso.
La forma en como se han ido sucediendo los acontecimientos, desde la aparición del cadáver de la pequeñita ese viernes cuando se cerraba la campaña electoral del 9 de marzo hasta la detención y puesta a disposición judicial, junto al descubrimiento de sus antecedentes delictivos, del presunto asesino nos tiene a muchos totalmente desconcertado. Son muchas las preguntas que nos hacemos y no hay periódico que abro o radio y televisión que escuchó o veo que no aborde con las mismas interrogantes y cuestionamientos este caso. Creo que marcará un antes y un después en la misma Administración de la Justicia española, en su funcionamiento y en la revisión de los procesos que se siguen en la tramitación administrativa-judicial de un sumario y de una sentencia. Puede que la vida de muchos niños inocentes se salven porque ocurrió esta muerte tan trágica y tan horrorosamente injusta. Y digo simplemente que puede ser porque las palabras del decano de los jueces de la Audiencia Provincial de Sevilla, donde se tendría que haber impartido justicia y haber puesto entre rejas al pederasta criminal, me han dejado tremendamente preocupado. Me imagino que con profundo conocimiento del funcionamiento interno actual de la Administración de la Justicia, este decano de los jueces ha dicho con total contundencia y claridad que “puede volver a ocurrir”, que puede ocurrir, en resumen, que delincuentes y asesinos ya sentenciados puedan permanecer en nuestras calles porque los juzgados no puede asumir la carga de procesos que tienen en la actualidad. Con otras palabras, ya mía, que la Administración de Justicia no funciona por la saturación que padece y que, aparte de cualquier error humano o descuido funcionarial, el problema radica pura y llanamente en una falta de medios técnicos y humanos para poder responder a la alta demanda de conflictividad social que padecemos.
La muerte de Mari Luz ha venido a poner al descubierto, por tanto, la tremenda incoherencia que se produce entre una administración que vende a bombo y platillo la importancia de una sociedad de la información, procesos informatizados y redes intercomunicadas en cuestión de segundos con archivos de información compartidos, y unos juzgados donde siguen en la prehistoria de la informática y con unos recursos muy limitados. Un condenado suelto por las calles matando porque la sentencia no se ejecutó por un juzgado mientras en otro mismo juzgado, y por otras mismas causas, tenía que presentarse cada 15 días sin que en los archivos de los servicios de Seguridad del Estado apareciera ninguna orden de detención sobre este sujeto. ¿Puede una mente tan loca y retorcida llegar a burlarse tan fácilmente de nuestro sistema de seguridad y de justicia? En algo muy gordo, desde luego, estamos fallando como Estado de Derecho en la Administración de la Justicia. Y quiero alertar de que si estas grietas tan enormes se producen en unos tiempos que ha sido de bonanza económica y de superávit, según el Gobierno de España, en las cuentas del Estado, qué nos puede ocurrir cuando tengamos menos desahogo económico y se engorde la bolsa de parados en España con el mayor aumento de población tan diversa como heterogénea que ya tenemos en este país. ¿Tenemos certeza de que nuestra Administración de Justicia puede responder? El decano de los jueces de la Audiencia de Sevilla lo ha avisado: Esto puede vuelve a ocurrir. Y ante esto toca el turno de los gobernantes y representantes públicos que han resultado elegidos el pasado 9 de marzo. La política no es gesticular y discutir entre formaciones políticas, lamentando situaciones como la de Mari Luz o solidarizándose con su familia. La política está para resolver las necesidades sociales y en el funcionamiento de la Administración de la Justicia hay un socavón inmenso.
lunes, 24 de marzo de 2008
El PSOE de Huelva sitúa a sus peones
Los buenos resultados que su agrupación provincial viene cosechando elección tras elección y sus cuidados contactos y relaciones en el seno del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados –donde compartió muchas horas de charla con José Luís Rodríguez Zapatero cuando éste era un mero diputado de a pié por León- colocan al secretario general de los socialistas onubenses, Javier Barrero, en una posición envidiable ante los nuevos tiempos que vienen en la dirección nacional de esta formación política. Nosotros ya adelantábamos en esta columna del pasado domingo que su nombre sonaba entre los ministrables, en concreto para el Ministerio de Justicia porque en esta legislatura tiene que fraguarse un nuevo acuerdo con los populares y el político onubense fue uno de los artífices del anterior acuerdo entre los dos grandes partidos cuando, precisamente, eran los populares los que estaban en el Gobierno. Su experiencia en dos comisiones claves en el Congreso de los Diputados, la de Interior y la de Justicia, avalaban esta posible nominación ministerial. Las revelaciones hechas por este mismo periódico sitúan a Javier Barrero al frente de la secretaria del Grupo Parlamentario en esta legislatura después de que en los últimos años haya estado en la Mesa del Congreso de los Diputados. De confirmarse esta elección parlamentaria en el seno de su grupo sería, junto al nombre del portavoz que este mismo lunes hará pública la Ejecutiva Federal del PSOE, uno de los dos puestos neurálgicos para llevar a cabo las negociaciones que los socialistas quieren desplegar en esta nueva etapa para desbloquear la renovación de distintas instituciones importantes del país. Creo que como onubenses, y al margen de las discrepancias que se puedan tener en el plano ideológico, debemos alegrarnos de que los políticos de esta provincia se ubiquen en los centros de decisiones y más si son a nivel nacional, en la confianza también de que ese talante negociador que ahora va tener que practicar en el terreno parlamentario lo extienda, asimismo, hacia estas latitudes y abra con el PP en Huelva una etapa de más diálogo y más consenso.
Tras la ubicación de Barrero en Madrid nos queda por conocer si otro onubense, a nivel de Parlamento de Andalucía, va a jugar otro papel tan importante. En la anterior legislatura en la Mesa del Parlamento andaluz tuvimos, aunque no lo pareciera mucho, dos dirigentes políticos de esta provincia en las dos vicepresidencias del Parlamento andaluz, la socialista Petronila Guerrero y el popular, ahora senador por votación directa de los ciudadanos, Matías Conde. Va a resultar difícil otra doble carambola, que en verdad no es tan crucial como formar parte de la dirección de cada uno de los grupos parlamentarios. Cinta Castillo, como cabeza de lista del PSOE de Huelva, ha sido elegida por la dirección regional de su partido para protagonizar importantes debates electorales en televisión, en concreto el celebrado a cuatro (con representación de todos los grupos hasta entonces presentes en la Cámara andaluza) para abordar los temas de Educación. Su nombre suena con fuerza, sin embargo, para ocupar una de las consejerías del nuevo Gobierno Chaves. El presidente andaluz se ha caracterizado por respetar escrupulosamente las cuotas provinciales y también las femeninas pero siempre eligiendo él a sus consejeros, sin aceptar interferencias provinciales. Estas sólo las admite y las impone a sus propios consejeros llegado el momento de las designaciones de los delegados provinciales. Una nueva presencia de Isaías Pérez Saldaña no es previsible y su nombre suena, incluso, para sustituir a José Antonio Marín Rite al frente del Puerto de Huelva ya que a éste importante político –alcalde, presidente del parlamento y senador- también le llega, como a su viejo compañero de partido, Carlos Navarrete, los tiempos de la jubilación y el descanso merecido.
Hay otro dirigente onubense en importantes puestos de responsabilidad que no podemos pasar por alto porque sería una injusticia y bastante tiene con padecer desaires absurdos y desleales desde su propio partido en Huelva. Nos referimos a Genaro García Arreciado, todavía delegado del Gobierno de España, de Rodríguez Zapatero, en Ceuta. En su haber y mérito, la normalidad de la plaza en los últimos años y la visita histórica de Su Majestades los Reyes. De la continuidad o no de Rubalcaba en Interior va a depender mucho su futuro político, aunque en círculos familiares ya le han aconsejado que busque acomodo en puestos que le coloquen más cerca de casa. Como pueden observar vamos a vivir desde este lunes muchos movimientos y nombramientos porque ha llegado la hora de gobernar y de gobernar, claro está, los que ganan las elecciones. Es decir, los socialistas. Los que mandan en Huelva desde el año 1982. Una eternidad.
Tras la ubicación de Barrero en Madrid nos queda por conocer si otro onubense, a nivel de Parlamento de Andalucía, va a jugar otro papel tan importante. En la anterior legislatura en la Mesa del Parlamento andaluz tuvimos, aunque no lo pareciera mucho, dos dirigentes políticos de esta provincia en las dos vicepresidencias del Parlamento andaluz, la socialista Petronila Guerrero y el popular, ahora senador por votación directa de los ciudadanos, Matías Conde. Va a resultar difícil otra doble carambola, que en verdad no es tan crucial como formar parte de la dirección de cada uno de los grupos parlamentarios. Cinta Castillo, como cabeza de lista del PSOE de Huelva, ha sido elegida por la dirección regional de su partido para protagonizar importantes debates electorales en televisión, en concreto el celebrado a cuatro (con representación de todos los grupos hasta entonces presentes en la Cámara andaluza) para abordar los temas de Educación. Su nombre suena con fuerza, sin embargo, para ocupar una de las consejerías del nuevo Gobierno Chaves. El presidente andaluz se ha caracterizado por respetar escrupulosamente las cuotas provinciales y también las femeninas pero siempre eligiendo él a sus consejeros, sin aceptar interferencias provinciales. Estas sólo las admite y las impone a sus propios consejeros llegado el momento de las designaciones de los delegados provinciales. Una nueva presencia de Isaías Pérez Saldaña no es previsible y su nombre suena, incluso, para sustituir a José Antonio Marín Rite al frente del Puerto de Huelva ya que a éste importante político –alcalde, presidente del parlamento y senador- también le llega, como a su viejo compañero de partido, Carlos Navarrete, los tiempos de la jubilación y el descanso merecido.
Hay otro dirigente onubense en importantes puestos de responsabilidad que no podemos pasar por alto porque sería una injusticia y bastante tiene con padecer desaires absurdos y desleales desde su propio partido en Huelva. Nos referimos a Genaro García Arreciado, todavía delegado del Gobierno de España, de Rodríguez Zapatero, en Ceuta. En su haber y mérito, la normalidad de la plaza en los últimos años y la visita histórica de Su Majestades los Reyes. De la continuidad o no de Rubalcaba en Interior va a depender mucho su futuro político, aunque en círculos familiares ya le han aconsejado que busque acomodo en puestos que le coloquen más cerca de casa. Como pueden observar vamos a vivir desde este lunes muchos movimientos y nombramientos porque ha llegado la hora de gobernar y de gobernar, claro está, los que ganan las elecciones. Es decir, los socialistas. Los que mandan en Huelva desde el año 1982. Una eternidad.
lunes, 17 de marzo de 2008
¡Qué ya no hay más elecciones hasta el 2010!
Las calles de la capital y de muchos pueblos de la provincia tienen ya ese olor a azahar tan nuestro, tan de Semana Santa. El tiempo nos va a acompañar, al menos en este domingo de Ramos soleado que anuncian los metereólogos. Estos días son muy especiales para muchísimos lectores porque forman parte de un ritual religioso que, en el caso de Huelva capital, ha ido a más hasta convertirse en una de las celebraciones anuales que más disfrutan los onubenses y basta para ello contemplar el trasiego de las calles del casco antiguo, los palcos hasta los topes en la carrera oficial y la misma paralización comercial de la cuidad desde mediados de la tarde y desde este mismo lunes. Hasta Rodríguez Zapatero nos ha vuelto a elegir, no, por supuesto, para acompañar a los cofrades onubenses (¡faltaría más!) sino para descansar con su familia en el Parque Nacional de Doñana.
Igual que ha hecho el presidente del Gobierno de España, descansar, vamos a ver si logramos que la clase política de esta provincia también se aplique el cuento y decida tomarse un descanso. La campaña política de este 9 de marzo, del pasado domingo, comenzó en verdad allá por el 15 de marzo del 2004 y ya tuvo unos momentos de fuerte apogeo a finales del 2006 y hasta que en el 2007 tuvieron lugar las elecciones municipales. Creo que está bien, que este ritmo no hay cuerpo humano que lo aguante ni ciudadano que los soporte. Ha llegado la hora de parar, que hasta el 2010 no habrá ora cita electoral, ésta menor, con las europeas, y estamos en unos tiempos en los que gobernar y gobernar bien, con sentido, con responsabilidad y para todos es mucho más importante que ninguna otra cosa en estos momentos.
A lo largo del ‘Diario de la campaña’, análisis que han contado con muchos seguidores por los comentarios que me hacen llegar, hemos insistido mucho en que los socialistas, si volvía a gozar de la confianza del electorado, como a la postre a ocurrido tienen ante sí promesas muy serias y comprometidas por cumplir. De esas que los ciudadanos no suelen olvidar. Además esta provincia de Huelva, que les vota con la generosidad permanencia que lo hace desde hace tantos y tantos años, merece mucha más exigencia de los principales dirigentes socialistas ante los gobiernos de España y Andalucía a la hora de presupuestar inversiones y asignar partidas que generen riqueza.
Alabó que desde el PSOE, con su secretario general (y probable ministro, dicen), Javier Barrero, al frente, se haya puesto en marcha, nada más conocerse los resultados electorales, ese diálogo social con organizaciones empresariales y sindicatos para abordar ese plan de reindustrialización en Huelva ante el evidente parón del sector de la construcción, que en lugares como Ayamonte (el macroproyecto de Fadesa) ya empieza a dejar sus efectos. Lo que no puedo entender, teniendo tenemos las próximas elecciones tan lejos, que se le haya querido dar ya un tinte absolutamente partidista a este encuentro para hablar de algo tan importante como el fututo industrial. No tiene sentido marginar de entrada al PP, el segundo partido en la provincia, que además gobierna en los dos municipios con mayor implantación de empresas industriales (Huelva capital y Palos de la Frontera) y que además rige los municipios con mayor número de habitantes de la provincia (la capital y Lepe). El ‘chip’ electoral que parece todavía programado en muchas de las actitudes de los dirigentes socialistas onubenses debería ser borrado por unos cuantos meses y de esa forma nos iría a todos mucho mejor. La tormenta económica en la que hemos entrado va a arrojar cifras muy negativas y pesimistas en los próximos meses, el mismo Solbes ya admite que el crecimiento de PIB español superará en pocas décimas los dos puntos cuando no hace ni tres semanas aseguraba que estaríamos por encima de los tres puntos. Algo así como cuando pronóstico, al hacer el presupuesto del Estado del 2007 que el barril de petróleo se situaría sobre los 34 dólares (está escrito en la ley de Presupuesto de ese año) y sabemos por dónde vamos ya, superando con creces –como también escribí hace unos meses- los cien dólares. Y lo que queda mientras el euro siga revalorizándose frente a la moneda americana… Para pasar la tormenta y el tiempo que dure es mejor sumar esfuerzos que ir de salva patria alocado y sin partitura como estos días han hecho los socialistas con la bondadosa aquiescencia de empresarios y sindicatos y bajo el paragua todopoderoso de la concertación social en Andalucía. Un poco de consenso le vendrá muy bien a Huelva. Inténtemelo y más en estos días de retiro espiritual.
Igual que ha hecho el presidente del Gobierno de España, descansar, vamos a ver si logramos que la clase política de esta provincia también se aplique el cuento y decida tomarse un descanso. La campaña política de este 9 de marzo, del pasado domingo, comenzó en verdad allá por el 15 de marzo del 2004 y ya tuvo unos momentos de fuerte apogeo a finales del 2006 y hasta que en el 2007 tuvieron lugar las elecciones municipales. Creo que está bien, que este ritmo no hay cuerpo humano que lo aguante ni ciudadano que los soporte. Ha llegado la hora de parar, que hasta el 2010 no habrá ora cita electoral, ésta menor, con las europeas, y estamos en unos tiempos en los que gobernar y gobernar bien, con sentido, con responsabilidad y para todos es mucho más importante que ninguna otra cosa en estos momentos.
A lo largo del ‘Diario de la campaña’, análisis que han contado con muchos seguidores por los comentarios que me hacen llegar, hemos insistido mucho en que los socialistas, si volvía a gozar de la confianza del electorado, como a la postre a ocurrido tienen ante sí promesas muy serias y comprometidas por cumplir. De esas que los ciudadanos no suelen olvidar. Además esta provincia de Huelva, que les vota con la generosidad permanencia que lo hace desde hace tantos y tantos años, merece mucha más exigencia de los principales dirigentes socialistas ante los gobiernos de España y Andalucía a la hora de presupuestar inversiones y asignar partidas que generen riqueza.
Alabó que desde el PSOE, con su secretario general (y probable ministro, dicen), Javier Barrero, al frente, se haya puesto en marcha, nada más conocerse los resultados electorales, ese diálogo social con organizaciones empresariales y sindicatos para abordar ese plan de reindustrialización en Huelva ante el evidente parón del sector de la construcción, que en lugares como Ayamonte (el macroproyecto de Fadesa) ya empieza a dejar sus efectos. Lo que no puedo entender, teniendo tenemos las próximas elecciones tan lejos, que se le haya querido dar ya un tinte absolutamente partidista a este encuentro para hablar de algo tan importante como el fututo industrial. No tiene sentido marginar de entrada al PP, el segundo partido en la provincia, que además gobierna en los dos municipios con mayor implantación de empresas industriales (Huelva capital y Palos de la Frontera) y que además rige los municipios con mayor número de habitantes de la provincia (la capital y Lepe). El ‘chip’ electoral que parece todavía programado en muchas de las actitudes de los dirigentes socialistas onubenses debería ser borrado por unos cuantos meses y de esa forma nos iría a todos mucho mejor. La tormenta económica en la que hemos entrado va a arrojar cifras muy negativas y pesimistas en los próximos meses, el mismo Solbes ya admite que el crecimiento de PIB español superará en pocas décimas los dos puntos cuando no hace ni tres semanas aseguraba que estaríamos por encima de los tres puntos. Algo así como cuando pronóstico, al hacer el presupuesto del Estado del 2007 que el barril de petróleo se situaría sobre los 34 dólares (está escrito en la ley de Presupuesto de ese año) y sabemos por dónde vamos ya, superando con creces –como también escribí hace unos meses- los cien dólares. Y lo que queda mientras el euro siga revalorizándose frente a la moneda americana… Para pasar la tormenta y el tiempo que dure es mejor sumar esfuerzos que ir de salva patria alocado y sin partitura como estos días han hecho los socialistas con la bondadosa aquiescencia de empresarios y sindicatos y bajo el paragua todopoderoso de la concertación social en Andalucía. Un poco de consenso le vendrá muy bien a Huelva. Inténtemelo y más en estos días de retiro espiritual.
jueves, 13 de marzo de 2008
La capital salvó el escaño a Valderas
Diego Valderas, flamante nuevo parlamentario por la provincia de Huelva, ha dejado de ser profeta en su tierra y ha encontrado puerto de acogida en la capital merced a los buenos oficios del equipo capitaneado por Pedro Jiménez. Porque ha sido la capital, el aumento de votos en esta ciudad, la que ha permitido al político bollullero, ya abuelo, volverse a sentar en el hemiciclo que el mismo presidiera durante la época de la llamada ‘pinza’ (acuerdo entre PP y la IU de Luís Carlos Rejón y Julio Anguita), allá por la legislatura del 94. Lo atestiguan los datos escrutados de este pasado domingo, a los que le esperan el recuento final que ayer hacía la Junta Electoral Provincial con la suma de los votos de los emigrantes.
La coalición de IU consolidó ese ansiado escaño, en razón a los resultados obtenidos por cada uno de los partidos en la jornada de este domingo, cuando se alcanzaron los 19.800 votos. Por supuesto que desde el primer momento que fueron entrando los votos de cada mesa ya se iba viendo por el porcentaje que mantenían, en torno el 8%, que podía situarse en el marco mínimo para que Diego Valderas salvara en Huelva su carrera política y lo que los compañeros de Sevilla le habían negado como coordinador regional. Sin embargo, el escaño quedó asegurado, como decíamos antes, cuando superó la barrera de esos 19.800 votos. Al final el recuento de Izquierda Unida fueron unos cientos de votos más, exactamente 20.258. Sobraron, como quien dice, unos 458 votos nada más, algo que estaba en línea con lo que se ha ido comentando durante los días de campaña. De haberse dado mayor participación, el escaño hubiera resultado más caro, por encima de esos 19.800 votos, y de haberse dado menos pues esta cifra mínima también se habría reducido.
Huelva capital resultó ser para la coalición la llave maestra de este éxito volviendo a alcanzar el mayor número de apoyos, en cualquier de las distintas elecciones celebradas, desde el año 96. Los 6.118 votos de la ciudad onubense valen oro para Izquierda Unida porque, curiosamente, superan en 593 votos los logrados en las autonómicas del 2004 y también a los 4.477 de las pasadas municipales (donde dieron la sorpresa de la noche electoral al sumar dos concejales). ¿Qué hubiera pasado si en la capital los compañeros de Diego Valderas no consiguen superarse a ellos mismos y meterse con esos 593 votos más? Pues, probablemente, que Diego Valderas hubiera escrito estos días la misma historia triste del ‘Gaspi’ de Llamazares. Que hubiera sido un fracaso, tanto personal del viejo dirigente comunista bollullero como de sus compañeros onubenses que con tanta generosidad lo han querido arropar y apoyar.
Porque desde luego, como hacíamos referencia al principio del comentario, su ciudad natal de Bollullos par del Condado no ha estado por sacarle los ‘castañas del fuego’ a quien fuera su alcalde. Al revés, en las autonómicas del 2004 llegaron a unos meritorios 3.813 votos para bajar en esta convocatoria a los 2.729, que son prácticamente los mismos apoyos que ya se quedaron en las municipales del 2007, para ser exactos 2.795. Este montante de votos es ya el suelo electoral que le ha quedado en Bollullos par del Condado a la coalición frente a los 3.109 que ya consolidan los socialistas, quienes obstante por beneplácito de IU la alcaldía del pueblo en un gobierno en minoría, después de venir en el 2004 de 2.703 votos o en el año 2.000 de tan sólo 2.074. No hay duda, por tanto, que el entreguismo de Diego Valderas al PSOE en su propio pueblo, enfrentándose a las tesis contrarias de muchos de sus compañeros, que quieren volver a gobernar aunque sea con el apoyo de los populares, le ha podido costar otro serio disgusto. En Bollullos, los números lo dicen, el PSOE que almuerza a todo mantel con la Cooperativa que gobierna Pepe Lagares, crece y crece y la coalición apunta ya a un definido estancamiento. No sabe bien Diego Valderas el gran trabajo que le han hecho en la capital los compañeros que acompañan a Pedro Jiménez, ganando casa a casa en muchas barriadas, por allá, por Marismas del Odiel, Las Colonias o La Orden baja, esos 593 votos más que en el 2004 y 1.641 más que en las municipales del 2007. La importancia que, a veces, tienen esos puñados de votos que da un trabajo hecho con método, constancia y mucho, pero que mucho, olfato político. El de Pedro Jiménez.
La coalición de IU consolidó ese ansiado escaño, en razón a los resultados obtenidos por cada uno de los partidos en la jornada de este domingo, cuando se alcanzaron los 19.800 votos. Por supuesto que desde el primer momento que fueron entrando los votos de cada mesa ya se iba viendo por el porcentaje que mantenían, en torno el 8%, que podía situarse en el marco mínimo para que Diego Valderas salvara en Huelva su carrera política y lo que los compañeros de Sevilla le habían negado como coordinador regional. Sin embargo, el escaño quedó asegurado, como decíamos antes, cuando superó la barrera de esos 19.800 votos. Al final el recuento de Izquierda Unida fueron unos cientos de votos más, exactamente 20.258. Sobraron, como quien dice, unos 458 votos nada más, algo que estaba en línea con lo que se ha ido comentando durante los días de campaña. De haberse dado mayor participación, el escaño hubiera resultado más caro, por encima de esos 19.800 votos, y de haberse dado menos pues esta cifra mínima también se habría reducido.
Huelva capital resultó ser para la coalición la llave maestra de este éxito volviendo a alcanzar el mayor número de apoyos, en cualquier de las distintas elecciones celebradas, desde el año 96. Los 6.118 votos de la ciudad onubense valen oro para Izquierda Unida porque, curiosamente, superan en 593 votos los logrados en las autonómicas del 2004 y también a los 4.477 de las pasadas municipales (donde dieron la sorpresa de la noche electoral al sumar dos concejales). ¿Qué hubiera pasado si en la capital los compañeros de Diego Valderas no consiguen superarse a ellos mismos y meterse con esos 593 votos más? Pues, probablemente, que Diego Valderas hubiera escrito estos días la misma historia triste del ‘Gaspi’ de Llamazares. Que hubiera sido un fracaso, tanto personal del viejo dirigente comunista bollullero como de sus compañeros onubenses que con tanta generosidad lo han querido arropar y apoyar.
Porque desde luego, como hacíamos referencia al principio del comentario, su ciudad natal de Bollullos par del Condado no ha estado por sacarle los ‘castañas del fuego’ a quien fuera su alcalde. Al revés, en las autonómicas del 2004 llegaron a unos meritorios 3.813 votos para bajar en esta convocatoria a los 2.729, que son prácticamente los mismos apoyos que ya se quedaron en las municipales del 2007, para ser exactos 2.795. Este montante de votos es ya el suelo electoral que le ha quedado en Bollullos par del Condado a la coalición frente a los 3.109 que ya consolidan los socialistas, quienes obstante por beneplácito de IU la alcaldía del pueblo en un gobierno en minoría, después de venir en el 2004 de 2.703 votos o en el año 2.000 de tan sólo 2.074. No hay duda, por tanto, que el entreguismo de Diego Valderas al PSOE en su propio pueblo, enfrentándose a las tesis contrarias de muchos de sus compañeros, que quieren volver a gobernar aunque sea con el apoyo de los populares, le ha podido costar otro serio disgusto. En Bollullos, los números lo dicen, el PSOE que almuerza a todo mantel con la Cooperativa que gobierna Pepe Lagares, crece y crece y la coalición apunta ya a un definido estancamiento. No sabe bien Diego Valderas el gran trabajo que le han hecho en la capital los compañeros que acompañan a Pedro Jiménez, ganando casa a casa en muchas barriadas, por allá, por Marismas del Odiel, Las Colonias o La Orden baja, esos 593 votos más que en el 2004 y 1.641 más que en las municipales del 2007. La importancia que, a veces, tienen esos puñados de votos que da un trabajo hecho con método, constancia y mucho, pero que mucho, olfato político. El de Pedro Jiménez.
miércoles, 12 de marzo de 2008
La fuerza del PSOE está en los pueblos
En política, siempre se ha dicho que quienes ganan unos municipales luego ganan las siguientes elecciones. A nivel nacional, el PP, efectivamente, ganó los comicios locales del 2007 y ahora no ha podido, todo referido a número totales de votos, superar al PSOE de Rodríguez Zapatero, respaldado por el voto más radical nacionalista y por la concentración en torno a él del voto útil de la coalición de Izquierda Unida. Aparte, aunque sea difícil de media, del efecto que en el electorado, en especial en el país vasco, pudiera tener el nuevo atentado terrorista a 40 horas de la cita con las urnas, en resumen: con el cuerpo presenta del exconcejal socialista asesinado por los etarras en Mondragón.
De todas formas, la fuerza que cada partido obtiene en unas municipales repercute una barbaridad en los posteriores procesos electorales a celebrar, y más a medida que el núcleo de población es más pequeño. En la provincia de Huelva, los socialistas volvieron en el 2007 a recuperar mucho poder municipal y éste, sin lugar a dudas, le ha servido para aguantar con cierta firmeza los resultados en las autonómicas, que es donde se jugaban los escaños. Una diferencia entre los dos grandes partidos por debajo de las 20.000 votos hubiera supuesto un reparto igualitario de parlamentarios al final del recuento, pero se quedaron a una diferencia de 44.550 papeletas otra vez. Que no son las 66.173 del año 2004, donde el PSOE logró record histórico de apoyos con 145.170 votos y el PP retrocedió casi a tiempos ya ni recordados con tan sólo 78.997 votantes.
La diferencia que aún resta entre las dos grandes fuerzas de esta provincia, PP y PSOE, visto el recuento final se concentra en los pueblos, ya que en la capital uno y otro se han quedado a tan sólo 882 votos. Los votos que marcan lo que son socialistas y populares están en los pueblos, donde el margen entre ambos se van a los 43.728 papeletas. Una barbaridad. Aquí está el trabajo de los sesenta alcaldes socialistas que hay ahora mismo en esta provincia, porque los del PP aguantaron como pudieron sus resultados, unos muy bien como Lepe y La Palma (aquí sigue subiendo incluso) y otros, como Moguer, Palos, Santa Olalla o El Cerro pues un poco peor.
Ya habíamos escrito en el ‘Diario de campaña’ que la cúpula socialista estaba desarrollando en esta ocasión la tarea más cómoda de los últimos años y eso era, ni más ni menos, porque el peso del trabajo de estas elecciones lo habían dejado en manos de sus alcaldes. Quitando los exabruptos de Mario Jiménez en el mitin de cierre de campaña en el pabellón Las Américas, que no gustó ni a los suyos, no recordábamos una campaña tan respetuosa como ésta entre todos los candidatos.
Los populares, a tenor de estos resultados, ya saben que su gran momento en esta provincia volverá a ser en las municipales del 2011. Y tiene que prepararse para ellos si quieren acortar de verdad las distancias. Hay pueblos importantes donde siguen esperando a unos buenos candidatos. Baste repasar el histórico de un municipio como Isla Cristina, de los primeros en cuanto a número de habitantes en el conjunto provincial, que mantiene al PP unos respaldos, elección tras elección, asombrosos en la convocatoria de las legislativas y autonómicas (3.639 votos en las generales de este 9-M; 2.780 en el 2004; y 2.688 en el 2000) y luego se quedan en nada cuando llegan las municipales (781 votos tan sólo en las del 2007 y 514 en las del 2004). Que buenos ‘vasallos’ tendrían en el PP provincial onubense si tuvieran, o encontraran, un buen ‘señor’, unos buenos candidatos que presentan en las elecciones locales. Como éste podríamos poner muchos más casos, de localidades donde los populares logran unos buenos resultados, es decir que tienen un electorado fiel que le apoya en cada consulta general o autonómica, y que luego no lo hace en las municipales. Eso es un trabajo de organización de partido, con medios humanos, económicos y formativos; sin duda la gran asignatura del PP y donde radica, por el contrario, la clave de las victorias socialistas año tras año y así desde el 1982 en esta provincia.
De todas formas, la fuerza que cada partido obtiene en unas municipales repercute una barbaridad en los posteriores procesos electorales a celebrar, y más a medida que el núcleo de población es más pequeño. En la provincia de Huelva, los socialistas volvieron en el 2007 a recuperar mucho poder municipal y éste, sin lugar a dudas, le ha servido para aguantar con cierta firmeza los resultados en las autonómicas, que es donde se jugaban los escaños. Una diferencia entre los dos grandes partidos por debajo de las 20.000 votos hubiera supuesto un reparto igualitario de parlamentarios al final del recuento, pero se quedaron a una diferencia de 44.550 papeletas otra vez. Que no son las 66.173 del año 2004, donde el PSOE logró record histórico de apoyos con 145.170 votos y el PP retrocedió casi a tiempos ya ni recordados con tan sólo 78.997 votantes.
La diferencia que aún resta entre las dos grandes fuerzas de esta provincia, PP y PSOE, visto el recuento final se concentra en los pueblos, ya que en la capital uno y otro se han quedado a tan sólo 882 votos. Los votos que marcan lo que son socialistas y populares están en los pueblos, donde el margen entre ambos se van a los 43.728 papeletas. Una barbaridad. Aquí está el trabajo de los sesenta alcaldes socialistas que hay ahora mismo en esta provincia, porque los del PP aguantaron como pudieron sus resultados, unos muy bien como Lepe y La Palma (aquí sigue subiendo incluso) y otros, como Moguer, Palos, Santa Olalla o El Cerro pues un poco peor.
Ya habíamos escrito en el ‘Diario de campaña’ que la cúpula socialista estaba desarrollando en esta ocasión la tarea más cómoda de los últimos años y eso era, ni más ni menos, porque el peso del trabajo de estas elecciones lo habían dejado en manos de sus alcaldes. Quitando los exabruptos de Mario Jiménez en el mitin de cierre de campaña en el pabellón Las Américas, que no gustó ni a los suyos, no recordábamos una campaña tan respetuosa como ésta entre todos los candidatos.
Los populares, a tenor de estos resultados, ya saben que su gran momento en esta provincia volverá a ser en las municipales del 2011. Y tiene que prepararse para ellos si quieren acortar de verdad las distancias. Hay pueblos importantes donde siguen esperando a unos buenos candidatos. Baste repasar el histórico de un municipio como Isla Cristina, de los primeros en cuanto a número de habitantes en el conjunto provincial, que mantiene al PP unos respaldos, elección tras elección, asombrosos en la convocatoria de las legislativas y autonómicas (3.639 votos en las generales de este 9-M; 2.780 en el 2004; y 2.688 en el 2000) y luego se quedan en nada cuando llegan las municipales (781 votos tan sólo en las del 2007 y 514 en las del 2004). Que buenos ‘vasallos’ tendrían en el PP provincial onubense si tuvieran, o encontraran, un buen ‘señor’, unos buenos candidatos que presentan en las elecciones locales. Como éste podríamos poner muchos más casos, de localidades donde los populares logran unos buenos resultados, es decir que tienen un electorado fiel que le apoya en cada consulta general o autonómica, y que luego no lo hace en las municipales. Eso es un trabajo de organización de partido, con medios humanos, económicos y formativos; sin duda la gran asignatura del PP y donde radica, por el contrario, la clave de las victorias socialistas año tras año y así desde el 1982 en esta provincia.
martes, 11 de marzo de 2008
El PP recibe el voto perdido andalucista
Aunque más que los resultados electorales, que han estado en línea con lo esperado, lo que más escuece a muchos después de esta jornada dominical han sido los siete goles incomprensiblemente encajados de manera infantil por el Recreativo de Huelva en Mallorca. Un día malo lo puede tener cualquiera y si queremos mirar hacia delante lo mejor es pasar página y dejarlo, en eso, en un mal día. No podrán decir lo mismo de cara a su futuro inmediato los militantes y dirigentes de la nueva Coalición Andalucista. Hundirse en unas elecciones autonómicas es finiquitar las pocas esperanzas de renacimiento que ya quedaban en esta formación política, víctima de sus propios errores y de las malas decisiones adoptadas en un Congreso cuando mejor implantación tenían en toda Andalucía nivel de alcaldes y concejales.
Una de las preguntas que nos hacíamos en los comentarios que he ido escribiendo en el ‘Diario de Campaña’, publicados en estas mismas páginas, no era otra que despegar la incógnita de hacía dónde viajarían los votos del Partido Andalucista en la provincia de Huelva. Los resultados finales de estas elecciones no dejan ninguna duda: los votantes andalucistas se han decantado de una manera mayoritaria por el PP y, tal vez, si hubieran ido en coalición ambos partidos en Andalucía, hoy en Huelva estaríamos hablando de cinco parlamentarios para los populares y, con toda probabilidad en Andalucía, de la pérdida de la mayoría absoluta del PSOE. En el conjunto de la región los más de cien mil votos que aún han sumado los andalucistas no han servido para ni un sólo escaño y lo mismo ocurre con los 7.091 que todavía le han acompañado en este último y penoso calvario del 9-M.
Pero vayamos a ver estos resultados globales para que confirmemos lo que decimos. Los socialistas han bajado en ambas convocatorias en la provincia de Huelva en cuanto a número de votos, en comparación con las del 2004 Un total de 5869 votos en legislativas y de 6.431 votos en autonómicas. Izquierda Unida se mantiene casi con los mismos apoyos, 15.097 frente a 13.169 en las generales y 20.103 por los ‘milagrosos’ 20.258 de estas andaluzas. La única fuerza que sube es el PP y la única candidatura que baja de manera ostensible es la de los andalucistas. El PP, en generales, sube 9.575 votos y el PA baja 10.439. En las autonómicas los populares vuelven a subir en 15.192 votos ahora y los andalucistas bajan en 14.919 votantes. Este importante apoyo que les llega de las orillas de lo que fue el PA en Huelva hace que, por primera vez, el PP logra en la provincia un resultado total mejor en las elecciones autonómicas que en las generales, algo que anterioridad siempre ha sido lo contrario y que también ha quedado comentado en las columnas del ‘Diario de campaña’.
La capital ha sido decisiva en esta remontada de los populares entre una y otra urna ya que las diferencias que el PSOE logra, con respecto al PP, en la votación para elegir el Congreso de los Diputados, donde se queda en 37.930 de los 41.800 alcanzados en el 2004 pero por encima de los 30.999 de los populares, luego en las andaluzas las diferencias ente ambas formaciones se achican a tan sólo 822 votos, superando Pedro Rodríguez los apoyos logrados en las pasadas elecciones municipales ya que ahora ha sumado32.542 votos y hace un año se quedó en 31.056 mientras que los socialistas vienen de tener en aquellas mismas fechas tan sólo 22.424 votos para colocarse con 33.364 votos de ahora. Desde luego las diferencias de nuevo en Huelva capital se han reducido en unos comicios autonómicos y legislativos entre el PP y el PSOE y nada tienen que ver con los escandalosos datos del 2004, también es cierto que en unas circunstancias excepcionales por el atentado del 11-M. Son las primeras conclusiones de las varias que iremos ofreciendo estos días hasta poder interpretar con cierta exactitud lo que electorado ha hablado en este pasado domingo y que ha coincidido, en gran medida, con lo que veníamos anunciando.
Una de las preguntas que nos hacíamos en los comentarios que he ido escribiendo en el ‘Diario de Campaña’, publicados en estas mismas páginas, no era otra que despegar la incógnita de hacía dónde viajarían los votos del Partido Andalucista en la provincia de Huelva. Los resultados finales de estas elecciones no dejan ninguna duda: los votantes andalucistas se han decantado de una manera mayoritaria por el PP y, tal vez, si hubieran ido en coalición ambos partidos en Andalucía, hoy en Huelva estaríamos hablando de cinco parlamentarios para los populares y, con toda probabilidad en Andalucía, de la pérdida de la mayoría absoluta del PSOE. En el conjunto de la región los más de cien mil votos que aún han sumado los andalucistas no han servido para ni un sólo escaño y lo mismo ocurre con los 7.091 que todavía le han acompañado en este último y penoso calvario del 9-M.
Pero vayamos a ver estos resultados globales para que confirmemos lo que decimos. Los socialistas han bajado en ambas convocatorias en la provincia de Huelva en cuanto a número de votos, en comparación con las del 2004 Un total de 5869 votos en legislativas y de 6.431 votos en autonómicas. Izquierda Unida se mantiene casi con los mismos apoyos, 15.097 frente a 13.169 en las generales y 20.103 por los ‘milagrosos’ 20.258 de estas andaluzas. La única fuerza que sube es el PP y la única candidatura que baja de manera ostensible es la de los andalucistas. El PP, en generales, sube 9.575 votos y el PA baja 10.439. En las autonómicas los populares vuelven a subir en 15.192 votos ahora y los andalucistas bajan en 14.919 votantes. Este importante apoyo que les llega de las orillas de lo que fue el PA en Huelva hace que, por primera vez, el PP logra en la provincia un resultado total mejor en las elecciones autonómicas que en las generales, algo que anterioridad siempre ha sido lo contrario y que también ha quedado comentado en las columnas del ‘Diario de campaña’.
La capital ha sido decisiva en esta remontada de los populares entre una y otra urna ya que las diferencias que el PSOE logra, con respecto al PP, en la votación para elegir el Congreso de los Diputados, donde se queda en 37.930 de los 41.800 alcanzados en el 2004 pero por encima de los 30.999 de los populares, luego en las andaluzas las diferencias ente ambas formaciones se achican a tan sólo 822 votos, superando Pedro Rodríguez los apoyos logrados en las pasadas elecciones municipales ya que ahora ha sumado32.542 votos y hace un año se quedó en 31.056 mientras que los socialistas vienen de tener en aquellas mismas fechas tan sólo 22.424 votos para colocarse con 33.364 votos de ahora. Desde luego las diferencias de nuevo en Huelva capital se han reducido en unos comicios autonómicos y legislativos entre el PP y el PSOE y nada tienen que ver con los escandalosos datos del 2004, también es cierto que en unas circunstancias excepcionales por el atentado del 11-M. Son las primeras conclusiones de las varias que iremos ofreciendo estos días hasta poder interpretar con cierta exactitud lo que electorado ha hablado en este pasado domingo y que ha coincidido, en gran medida, con lo que veníamos anunciando.
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