lunes, 19 de mayo de 2008

El PP y sus líderes tienen que reaccionar

Escribo antes de acudir al estadio a apoyar al Recre y con la prisa que me mete el director para cerrar las páginas de información general porque luego llegará el aluvión de los informadores deportivos con la historia de esta tarde de domingo tan vital. Me tengo que ir, por tanto, en este comentario del día después por otros derroteros que no serán los que, a buen seguro, marcarán esta fecha y este comienzo de semana de mediados de mayo. Y como los periódicos están repletos estos días del ir y venir del PP a nivel nacional, y por correspondencia, del futuro de este partido en Andalucía y en Huelva pues no he querido quedarme sin apuntar algunas cosillas más a las ya dichas en anteriores artículos.
No voy a escribir de los socialistas porque ya lo aventuraba la semana pasada: Javier Barrero tiene ya decidido, por lo que filtran fuentes regionales de este partido, renovarse a si mismo en la secretaria general en el Congreso de julio. Cuando todo va bien lo mejor, siempre se ha dicho, es no cambiar ni tocar nada. Y en el PSOE de Huelva, después de los aprietos de las elecciones generales y autonómicas del 2000 y municipales del 2003, todo va sobre ruedas y repartiéndose cargos a un lado y otro para no dejar a nadie descontento, que es la mejor manera de dirigir sin problemas una formación política.
Es lo contrario que ocurre en el PP, que tiene poco que repartir y, además, tiene que construir un nuevo esqueleto orgánico e ideológico de partido que se adapte a la sociedad actual. El problema es que esto se puede hacer y, posiblemente, se debe hacer pero con una premisa principal: no se puede dejar a nadie por el camino, a nadie abandonado ni ceder ni un ápice las posiciones mediáticas y de apoyo externo con las que se cuenta. Se ha perdido una batalla electoral pero no se puede perder una guerra y dejar el solar partidista en manos de un régimen único de por vida. El saber replegarse, sumando con rapidez los apoyos y cerrando filas entre los que siempre han estado ahí puede resultar decisivo para iniciar la recuperación.
Los dos debates que en estos momentos existen, a nivel nacional, entre dirigentes populares eran previsibles. Ya conté en un anterior artículo que este mismo debate lo mantuve con Mayor Oreja hace dos años en privado, con ocasión de su presencia en Huelva para dar una charla en EL MUNDO, y tarde o temprano tenía que darse entre los populares porque el fin último de toda formación política es poder gobernar, con sus ideas y sus propuestas, pero sin gobierno en sus manos no tiene posibilidad alguna de aplicar principios ideológicos y programas de actuación. La España de las autonomías, nacionalidades o países, que hasta ahí llegamos, la ha entendido mejor el PSOE de Rodríguez Zapatero que el PP de Mariano Rajoy y eso que en el año 1996 el gobierno de Aznar fue posible porque hubo un entendimiento con los nacionalistas catalanes y vascos. Resolver la ecuación ideológica entre partido de gobierno y partido de principios inalterables es lo que tendrá que dirimir el PP en Valencia dentro de un mes y esto, aún siendo muy importante, no afectará a los populares onubenses salvo que se terminara con dos posiciones irreconciliables y hasta enfrentadas tras este congreso y eso se extendiera por las provincias como una mancha de aceite. Habría que aprender de este PSOE que tiene un discurso en José Bono y otro en Montilla y, sin embargo, es capaz de atraer votos suficientes de uno y otro lado para ganar. Posiblemente porque muestra en público sus diferencias en el marco de unos debates democráticos sin complejos ni miedos.
Pero existe otra asignatura para los populares tan importante como la ideológica después de este congreso. Que es cómo aglutinar los apoyos y formar un conglomerado fuerte que empiece a prepararse en lo orgánico, mediático, logístico y con capital humano para dar la batalla a este PSOE que hoy se nos presenta ante nosotros con tanta y tanta fortaleza, unidad y recursos humanos, económicos y mediáticos de una manera casi ilimitada. Desde luego, como comentaba antes, los populares de Huelva no pueden retroceder ni dejar caer nada de lo que le ha servido para estar en muchos momentos disputando la partida de igual a igual con los socialistas y cerrar filas cuanto antes para hacer una labor de oposición eficiente y efectiva. Arenas ya se ha dado cuenta, después de analizar los datos, que la provincia de Sevilla es clave para ganar en Andalucía. Pedro Rodríguez, en Huelva, también tiene que abordar con tremendo realismo el momento y adoptar las medidas que le permitan afrontar el futuro con mejores perspectivas. Y cuanto antes, mejor.

domingo, 18 de mayo de 2008

Todos con el Recre, sea cara o cruz

En varias ocasiones, desde el inicio del Campeonato, allá por el mes de agosto del 2007, hemos escrito en esta columna que se incluye en las páginas generales de EL MUNDO Huelva Noticias y no en las deportivas. En este domingo tan especial de mayo, donde en un solo partido, precisamente el que cierra la temporada y la clasificación final, se lo juega todo, pienso que no debo faltar a la cita como uno más para sumar voluntades, apoyos, deseos, entusiasmo y energía colectiva y que este club pueda volver a hacer historia manteniéndose, por tercer año consecutivo, en la élite del fútbol español, estadística e hito que conviene que todos recordemos porque no existe precedente en toda su larga vida, más de cien años, y eso tiene que ser por algo, que no es otra cosa que el modesto presupuesto económico con lo que siempre la luchado este equipo, club o ya sociedad anónima deportiva frente a otros representantes de provincias con mayor potencialidad y capacidad económica. Sea lo que sea, esta tarde podemos tener al final del partido dos únicas alternativas, la cara y la cruz, permanecer un año más en la Primera o descender a la Segunda. Y como me conozco el paño y la manera en que algunos aficionados, que se llaman recreativista, se las gastan cuando las cosas no salen como ellos han soñado o desean, quisiera poner sobre el tapete las verdades de este trascendental momento.
Evidentemente si permanecemos en Primera División, bien por nuestro propio triunfo ante el Valladolid o porque se den resultados en Mallorca o Santander que nos beneficien y nos permitan un empate o hasta una derrota, la alegría debe ser tremenda por un doble motivo, porque seguimos en la élite del fútbol español y porque, como indicaba antes, lo haríamos por tres temporadas consecutivas y bajo la tutela ya la dirección de un mismo Consejo de Administración y de un mismo equipo técnico-deportivo. Con la virtualidad y acierto de que cuando se optó por cesar a un escasísimamente comprometido Víctor Muñoz (a lo mejor el paso se debió de dar antes) los que rigen los destinos de la sociedad anónima deportiva se inclinaron por formar de la noche a la mañana un cuadro técnico, primero y segundo entrenador, más preparador físico, de la casa, de Huelva. Porque lo de Manolo Zambrano, que venía de entrenar en escalafones inferiores, ha salido muy bien, entre otros motivos porque es un gran profesional, quiere a sus colores de siempre y, por encima, de otras cuestiones sabe lo que es el Recre para Huelva, pero también podría haber salido mal y entonces, porque así también somos en esta provincia, habría habido más de un aficionado que con dureza criticaría la decisión adoptada. Que si no había más dinero, que si es que no encontraba a nadie, en fin… comentarios derrotistas de todo tipo porque cuando se trata de dañar hay quienes tienen una mala uva tremenda en su interior que exteriorizan en las gradas del estadio en estos momentos grises y oscuros que en la vida siempre se dan.
Si sale cara esta tarde, si permanecemos, conviene que se apunte el número de puntos totales obtenidos por el equipo y las diferencias que se han terminado dando entre un grupo de unos ocho clubes hasta este final de temporada. Este es, desde hace muchos años, la permanencia más cara de las que se han dado en Primera División y reflejo de la uniformidad que se dan entre los clubes que están de media tabla para abajo y que nada tiene que ver con los que están siempre arriba (o casi siempre, porque ahí ha estado el Valencia, jugándose por desméritos propios hasta el final) y ese equipo revelación que en cada liga se suele dar.
Y puede ocurrir, Dios no lo quiera, que tengamos la cruz. Es decir, que pese a todas las posibilidades matemáticas que nos dan como más porcentajes a nuestro favor, se da la peor de las situaciones posibles y descendemos. ¿Qué habría cambiado? Pues si somos justos con el Recre, con su equipo directivo, plantilla y cuadro técnico, sólo habría cambiado el resultado de esta última jornada de campeonato. Que estaríamos luchando por la permanencia era lo lógico desde que arrancamos en agosto, que podría ser hasta en el último partido, pues también. No hemos sido un club descendido hace muchas jornadas como ha ocurrido a Levante y Murcia, sino un equipo que se ha disputado el descenso en este último domingo con otros tres equipos más y hasta hace siete días eran con otros cuatro más. Esto no es ningún fracaso porque cuando se disputa una competición deportiva, hay siempre quienes pueden ganar y otros que pueden perder. Es la ley del deporte, al margen, por supuesto, de lo que se cuece como negocio en el mundo del fútbol, y que también juega tras el escenario de un simple campo de fútbol cuadrangular, un papel decisivo porque el dinero es el dinero y éste rueda en este mundillo y, a veces, casi más que el balón. El Recre de esta liga 2007/08 ha dado la talla y ha respondido a lo que por sus limitaciones económicas y deportivas se puede esperar desde una visión realista y justa. Hoy no se termina ni empieza nada, ocurra lo que ocurra, porque el Recre, histórico y señorial, sabe de triunfos y fracasos, pero también sabe que detrás de él siempre estarán los recreativistas de corazón. Los que merecen más que nadie este triunfo de esta tarde que espero y por el que estaré apoyando hasta el último minuto.

lunes, 12 de mayo de 2008

Lo que va del Rocío interior al exterior

Es el día grande de la romería, el día grande de la Virgen y sus miles y miles de devotos peregrinos. Al Rocío siempre me he acercado, desde el punto de vista periodístico, con enorme tacto y delicadeza desde que hace ya muchos años, casi los que llevó ejerciendo la profesión en esta provincia (unos treinta), el que era entonces presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, Ángel Díaz de la Serna, me descubriera lo que él llamaba las distintas verdades de esta fiesta religiosa pero, a la vez, también mundana. Y el paso de cada Pentecostés me ha ido enseñando la fuerza y la movilización que entraña esta devoción mariana. Hay quienes la valoran cada año por el número de visitantes –que si un millón arriba o abajo-, las hermandades filiales que se van sumando (estamos en 106 y cuando escribí mi primera crónica en los principios de los ochenta superaban en poco a las sesenta) y hasta los kilómetros que suman cada caravana de romeros procedentes de lugares tan dispares. En Huelva, en esta ocasión, las dos comitivas que he visto pasar por las calles de la capital eran más reducida que la de años anteriores (por supuesto por el mismo efecto de la situación económica y porque para más de uno no es plato de buen gusto pasear en tono festivo delante de muchas entidades financieras a las que se le adeudan créditos) y me imagino que en otros muchos pueblos de la provincia pues habrá ocurrido más o menos lo mismo. La Hermandad de Huelva hace unos años, en los momentos florecientes, estaba todavía pasando por delante del Ayuntamiento capitalino casi cuando el reloj municipal tocaba las tres de la tarde y el alcalde, que saluda y contertulia con todos los romeros, ya no sabía muy bien dónde se encontraba; en este año, pasada la una de la tarde casi todo había terminado, lo que no quiere decir, porque la vida, dicen, sólo se vive una vez, que en la Avenida de la Punta del Sebo no estuvieran otros muchos caballistas, carros y enganches esperando a la llegada de la hermandad para incorporarse al camino sin haber tenido que exponerse a lo que podríamos llamar la carrera oficial de las calles del centro.
El Rocío este exterior, multitudinario, mediático, litúrgico, solemne, festivo, colectivo… impregna la foto fija que de la romería tienen mucho y a lo mejor ahí radica, por este poder de convocatoria y logística que mover a tantas y tantas personas en unos pocos de día, la propia celebridad magna de lo que no deja de ser un acto puro de religiosidad popular, mariana y devota en torno a la imagen de la Virgen del Rocío. Pero existe otro Rocío, personal, en soledad, dialogante, permanente, silencioso… que, por fortuna, es muy poco conocido y que cada vez que me he acercado hasta el Santuario se me ha desvelado al contemplar los rostros y las miradas de los que se acercan ante la imagen. Yo creo que este año, aunque luego nos cuenten muchas cifras oficiales y la clase gobernante –laica cuando hay que ser laica y católica y apostólica cuando también hay que hacerlo, travestismo ideológico que cuesta mucho entender- haga el recuento de lo que ha supuesto la peregrinación y el Plan Romero 2008, hay más carga de Rocío interior que de Rocío exterior en la cita de este año. Hay necesidad de hablarle a la Virgen y descargarse sin miedo ante ella. Hasta en muchas tardes de invierno los santeros han vivido la mayor afluencia de personas para encontrarse con su Virgen. Tal vez sea porque los tiempos inciertos que se avecinaban y que ya están aquí –ahora leo que hasta los analistas económicos cercanos al PSOE escriben en los periódicos progubernamentales de que ya no estamos en crisis sino en una pura y contundente recesión y que ésta la delatarán los pírricos crecimientos del Producto Interior Bruto de estos dos primeros trimestres del año; que es y era lo que muchos venimos anunciando desde el verano pasado- serán duros, complejos y difíciles de superar por la forma en que ya hay casi unanimidad en cuanto al diagnóstico de la enfermedad económica que padece nuestro país y la pasividad inexplicable de los gobiernos de Rodríguez Zapatero y de Manuel Chaves, los de ahora y los de antes de las elecciones del 9-M. La Virgen siempre está esperando, en Pentecostés y en los 366 días de este año bisiesto. Ese Rocío interior, íntimo, tiene igual o, incluso, mucho más fuerza religiosa, mariana y de cristianismo sentido que muchas de las imágenes que en este lunes de procesión nos dejen los remolinos humanos que acompañarán a la Virgen para que la tradición almonteña se cumpla y se mantenga.

domingo, 11 de mayo de 2008

Las playas hay que cuidarlas como oro en paño

Ya hemos comentado en distintas ocasiones que todo el sector hostelero y hotelero de la provincia, en especial el del litoral, está muy inquieto ante como se vislumbra la temporada estival, principal y único soporte de entrada de dinero para aguantar muchos de estos negocios abiertos en otros meses del año, cerrando ya por costumbre dos meses cuando no, como ya han hecho este año algunos establecimientos, casi hasta 90 días seguidos. En todos los ambientes empresariales se da por hecho de que estamos ante una situación económica de crisis (el Gobierno se resiste a llamarlo así y busca cada día palabras o calificaciones más ‘sui generis’ que lo único que logra es dejar aún más en evidencia su capacidad de reacción y de adopción de medidas efectivas; hasta al potente sector de la construcción el vicepresidente Solbes le ha negado el apoyo financiero para aguantar y andan estos días todo los principales interlocutores empresariales, menos en Huelva, donde se no oye decir nada a nadie, que trina) que si empezó por los impagos en Estados Unidos de la hipotecas de alto riesgo y en España por el parón en la construcción ante el incremento continuado del tipo de interés por parte del Banco Central Europeo, ahora se está detectando una contaminación total de todo el tejido productivo por la falta de inyección de liquidez al sistema por parte de toda la banca y las cajas (seguramente porque a ellos también le cuesta trabajo obtener en el interbancario esa misma liquidez) y encontrarnos ante un endeudamiento excesivo de empresas y familias españolas. Si a esto unimos el tremendo diferencial entre el dólar (al que se ha unido también la libra) y el euro, en perjuicio de ésta última y que hace súper atractivas las compras y los viajes en dólares, pues es de comprender que uno de los sectores que más pueden padecer es el turismo en toda España.
En los primeros meses de arranque de la actividad hostelera y hotelera ya se han detectado una bajada de la ocupación y de los servicios vendidos que algunos todavía quieren achacar, como mal menor, al mal tiempo de la esta Semana Santa tan adelantada y a la climatología tan inestable que padecemos, sin que pueda decirse todavía que se haya dado, salvo unos días de este pasado puente de primeros de mayo, unos días de sol y playa que es el principal atractivo de todo el litoral onubense y su mejor tesoro turístico, se diga lo que se diga. Sin embargo, el estado que presentaban las mejores playas de la costa de Huelva era, en esas fechas, penosa y para ahuyentar a los visitantes. Por un lado, el grave daño causado por los temporales de Semana Santa, que se han llevado muchísima arena y han dejado al descubierto en algunos sitios los lodos y fangos que acompañaba la arena con la que se hizo se hizo la regeneración de la costa procedente del dragado de las rías. Pero es que, además, las playas carecían de los más mínimos servicios de limpieza, duchas, vestuarios y hasta vigilancia, que son prestaciones que van de la mano de los ayuntamientos de la zona y que deberían activarse en razón a los mismos flujos de visitantes. El puente del primero de mayo, que coincidió con el Día de la Comunidad de Madrid, y permitió a todos los establecimientos hoteleros y hosteleros hacer sus mejores cajas diarias, las quejas que han recibido los empresarios de todos lo que han estado en el litoral de Huelva son para que los responsables de las distintas instituciones implicada, ayuntamientos, Patronato de Turismo y Dirección General de Costas las escucharan. Es como si quisiéramos vender coches y en la exposición pusiéramos los que están más deteriorados en pintura y para colmo, si se prueba, al motor le cuesta arrancar. Las playas de todo el litoral estaban y están de auténtica pena. La imagen que estamos dando, aunque es verdad que el temporal fue en Semana Santa, es penosa.
Evidentemente hay un problema de regeneración del litoral que hay que acometer con máxima urgencia si es que se quiere estar listo para el verano y que cuando suba la marea no haya ni playa, pero es que se podían haber acometidos tareas de limpieza para retirar los numerosos deshechos, algunos hasta peligrosos, que el mal estado de la mar llevó a tierra. Pero es que ni eso, como tampoco se han habilitado servicios complementarios de policía municipal para atender a los miles de visitantes de estos días. En suma, que se nos llena la boca de decir que la costa es nuestro tesoro turístico pero no somos capaces de cuidarla ni adecentar ni tan siquiera esos días en los que vamos a recibir visitas, algunas de ellas buscando el sitio para ubicarse en las vacaciones de verano.
Urge una actuación de emergencia de la Dirección General de Costas, que como es previsible llevará su expediente, su dotación presupuestaria, concurso y adjudicación. Esos son tiempos pero es que el verano está ahí, a la vuelta de esquina, y nuestro litoral no está presentable y su estado actual puede provocar un serio rechazo para estancias futuras. Aparte de que Costas debería hacer un estudio mucho más riguroso sobe el efecto de la Presa de Alqueva en la costa de Huelva y el espigón construido en la desembocadura del Guadiana, en Villareal. No es normal el tremendo daño causado por el temporal y la facilidad con la que se pierde la arena en algunas playas y se amontonan en otras.

lunes, 5 de mayo de 2008

Todo apunta a la continuidad de Barrero

Comentaba ayer en la columna que los populares, tanto a nivel nacional, regional como provincial, tendrán que hallar a su Rodríguez Zapatero si triunfa en el Congreso de Valencia la propuesta de primarias para elegir a los candidatos donde se esté en oposición e, incluso, los principales cargos orgánicos. Es mucho aventurar que una ventana tan amplia de aire fresco se abra en este PP encorsetado y mediatizado por los miedos y las luchas que hace más de veinticinco años se vivieron en la Unión de Centro Democrático y que terminaron con una formación que de la noche a la mañana pasó de gobernar en minoría a apenas contar con un grupo reducido de diputados y senadores. Pero eran otros tiempos y otro momento de la democracia española. Hoy los populares cuentan con un suelo muy sólido de electorado que le ha acompañado en situaciones difíciles en los últimos años y que hasta en este 9 de marzo se ha logrado incrementar. El problema es que los socialistas han sabido encontrar nuevos sectores, colectivos sociales y bolsas de votantes (en Cataluña y País Vasco) descontentas y han sabido incorporarla a su proyecto político en un modelo de Estado que a algunos no nos gusta nada pero que otra parte de la ciudadanía, que suma más apoyos, considera hoy por hoy posible, viable y que no asusta ni perturba.
Estoy convencido de que el PSOE de Rodríguez Zapatero de los próximos años va a evolucionar de nuevo a espacios más centristas que con su propio proceso precongresual tan mal llevado por el propio Rajoy, con sus salidas de tono de hace unos días, el propio PP parece haber descuidado. De cómo hagan los deberes los compromisarios populares en los próximos meses dependerá mucho la consolidación o deterioro progresivo del mismo PSOE si la situación económica, como todos los factores indican, se acentúa con la gravedad y el deterioro que los mismos gobernantes, como ya hemos contado la semana pasada, han empezado por reconocer aunque con la calificación ‘sui generis’ de la desaceleración del crecimiento, que viene a ser como llamarle al trasvase de agua del Ebro a Barcelona pues una mera conducción de agua. El electorado español, hasta ahora, siempre ha terminando castigando a aquellos políticos que les mienten y que quieren ir contra corriente de lo que piensa la mayoría. A Aznar le pasó con la guerra, que no era guerra sino una misión humanitaria para él y su gobierno, y a Rodríguez Zapatero y al mismo Manuel Chaves, que esta semana, apenas unos meses de haber aprobado unos presupuestos para el año 2008 para Andalucía con cifras distintas, ya ha rectificado su previsión de crecimiento en un punto menos. Y corto, muy corto se han quedado en la Consejería de Economía si no hay una reacción efectiva y concertada con la banca, como ha ya hecho Inglaterra, en cuestión de unas semanas.
En este contexto, los socialistas también han puesto en marcha su proceso electoral interno, que al contrario que ocurre en el PP, que va de arriba abajo, en los socialistas, se procede de abajo a arriba. Ya hay convocado comités provinciales para elegir a los delegados del Congreso nacional y regional y en unos días, y a través de su estructura mediática propia, Javier Barrero, anunciará lo que piensa hacer. Nadie le cuestiona internamente, y ya ni tan siquiera a nivel regional las diferencias que en su momento pudieron darse con Manuel Chaves, empañan los buenos resultados que ha ido obteniendo en Huelva en las últimas elecciones. Sus momentos críticos fueron en las generales y autonómicas del 2000, de ahí que en el 2001 diseñaran un asalto al medio que, según ellos, le habría hecho el roto (con buen resultado, por cierto), y más tarde en las municipales del 2003. De ahí para adelante todo ha sido un paseo de rosas para el PSOE de Huelva que incluso se ha permitido ir renovando estructuras y cargos, aupando a los más fieles hasta sitio que ni ellos mismos pensaban hace unos años cuando aguantaban carros y carretas en los incómodos sillones municipales del Ayuntamiento de Huelva. Basta ver el salto de la que fuera concejal María José Rodríguez de delegada provincial de una consejería a, nada más y nada menos, que senadora por designación directa del Parlamento andaluz. O el mismo Pepe Juan Díaz Trillo, de portavoz de la oposición en dos legislaturas seguidas a flamante parlamentario andaluz, miembro del Consejo de Administración de Cajasol (y uno de los pocos que por Huelva pueden seguir en las próximas elecciones, ya que caerán Mario Jiménez y José Cejudo) y presidente del paraje Marismas del Odiel. Pocos quedan de la mesa camilla por dejar bien situado y hasta los que se apuntaron a la guardia pretoriana de Javier en los últimos años se han visto recompensados con los recientes nombramientos. Conozco a pocos políticos, casi ninguno diría, que ostentando tanto y tanto poder y con tanta y tanta paz interior, vayan a ceder los trastos por su propia cuenta. Y a Javier se le puede calificar de muchas maneras, pero les puedo asegurar que no tiene ni un pelo de ‘tonto’. Tiene reino seguro por otros tres años más y quiere lograr como trofeo la alcaldía de Huelva a ese candidato/a independiente que andan buscando y sondeando.

domingo, 4 de mayo de 2008

Un antes y un después en el PP Huelva

La entrada en escena, desde Madrid, de los compromisarios impulsores de introducir en los estatutos del PP de la fórmula de unas primarias para elegir a sus candidatos y, posiblemente, a sus principales órganos directivos, nacionales, autonómicos, provinciales y locales ha abierto esas ventanas para coger fresco que tanto necesitaban los populares tras las dos nuevas derrotas sufridas en España y en Andalucía el pasado 9 de marzo. Señalaba yo hace unos días que el debate surgido entre dirigentes de esta formación política apenas si había llegado a Huelva pero luego, más a nivel personal, he podido comprobar la alegría que se han llevado los integrantes de la nueva generación de estos políticos onubenses cuando un grupo bastante activista de compromisarios y militantes colocan como principal centro del debate de cara a este congreso nacional estas medidas de auténtica democratización interna del PP, aquejado desde hace muchos años de una cultura asentada de toma de decisiones basada en círculos cerrados, siempre a dedo y dependiendo de las influencias de cada cual en quien mayor peso pudiera tener en los principales despachos de Madrid y la regional de Sevilla. Así se cometió la absoluta torpeza de configurar en el 2004 una lista al Parlamento andaluz –en medio de una cacería de conejos en tierras andevaleñas- que dejaba fuera y sin su conocimiento al que en aquel entonces era presidente provincial, el joven Francisco Pérez, sin, además, contemplar ninguna otra salida representativa (como luego fue su nombramiento en el Consejo de la RTVA) que le permitiera argumentar un discurso convincente y creíble ante su propio equipo y ante los mismos medios de comunicación. El pequeño círculo que diseñó esta lista sólo miró en aquellos momentos los intereses personales de cuatro dirigentes y no el futuro del partido a nivel provincial, ni la importante tarea desarrollada en las municipales del 2003, ni, por supuesto, el esquema orgánico de formación política que se quería para Huelva, donde todo que un presidente provincial que no coincida, como ocurre ahora con la persona del alcalde de la capital, Pedro Rodríguez, tiene que saber ser un perfecto aliado suyo en los discursos diarios y no un enemigo declarado, que le quiere destruir, como ya pasara cuando los tiempos del olvidado secretario general Francisco Nieves. O como ha pasado en Jaén que le ha terminando costando a los populares la alcaldía de aquella ciudad.
En el PP nacional, desde la noche del domingo 9 de marzo, se han ido cubriendo distintas etapas, lógicas muchas de ellas, y que no son nada más que la consecuencia de la ‘pájara’ que deja haber llevado a cabo una labor dura en los cuatros años de legislatura, un pulso electoral de tu a tu (porque la sociedad española camina cada vez más hacia el bipartidismo pero con unos partidos nacionalistas que deciden aunque sean por un número reducidos de diputados el Gobierno en el caso de que ninguno de los dos grandes obtenga la mayoría absoluta) y de haberse mantenido posiciones ideológicas excesivamente dogmáticas en escenarios tan particulares como son el País Vasco y Cataluña, territorios, que junto a la mucha diferencia que aún sacan los socialistas a los populares en Andalucía, son los que han decidido este escenario final para otros cuatro años. Es comprensible, por tanto, el bajón personal de Mariano la misma noche electoral, como obligado y necesario el arropamiento de destacados líderes regionales (entre los que parece que jugó un papel importante el andaluz Arenas) para que se mantuviera al frente del PP hasta que se analizaran todos los pro y contra del futuro del partido. Lo que me parece que nadie esperaba es que detrás del discurso discordante levantado con bastante consistencia y perseverancia por Esperanza Aguirre, a la que daban como una contrincante personal frente a Rajoy, lo que estaba diseñado era toda propuesta de democratización interna del PP por la vía de este modelo de primarias, que hoy ya apenas se discute porque se ha introducido como el principal tema de conversación y debate dentro de los contenidos de este Congreso de Valencia. Que hay que hacerlo bien, con imaginación y con eficacia, pues por supuesto. EL PP debe mirar la misma transición vivida en el seno de los socialistas después de su derrota del 96, que se inició con unos modelos de primarias (que los mismos aparatos provinciales muy sólidos se fueron encargando de desterrar –y eso le pasará facturar el día en que vuelvan a ser oposición- a medida que contaban con cargos públicos para repartir y contentar, como ocurre estos días) pero que sirvió luego para impulsar el nacimiento de un nuevo liderazgo interno en el que pocos habían pensado (Chaves entre ellos, que apostaba por Bono) y que le ha reportado unos resultados victoriosos indiscutibles. Falta saber dónde se haya hoy en el PP ese Rodríguez Zapatero que pueda asumir con un discurso renovado el liderazgo de los populares en el 2012 y en qué fecha dará la cara para sustituir a Rajoy y a la generación que él representa. Y lo mismo en Andalucía y en la misma Huelva.

lunes, 28 de abril de 2008

Los tiempos en manos sólo de los socialistas

A lo mejor puede pensar el lector que mis comentarios pecan a veces de reiterativos al insistir mucho, y más después de los resultados electorales que se han dado tanto en las elecciones municipales del año pasado como en las autonómicas y generales de este, en la tremenda responsabilidad que tienen todos los dirigentes socialistas con la provincia. No hay proyecto que ahora mismo esté en marcha, sea proveniente de inversión pública o privada, que no pase por sus manos y por la toma de decisión en los centros de poder del PSOE de Huelva. Es más, creo que empiezan a estar hasta abrumado por las llamadas que reciben de unos y otros preguntando por “lo suyo”, ya que quitando las cuatro islas de los ayuntamientos en manos de los populares, que también dependen de tramitaciones en manos de gobernantes socialistas, todo está concentrado en un único centro de decisión. Es lo que han querido los ciudadanos, es verdad, y nada que objetar a estas votaciones, pero no suele bueno en los sistemas democráticos tanta concentración de poder y que todo quede en unas mismas siglas políticas.
De los socialistas lo que más me inquieta, aparte de que intenten todavía contener mediáticamente la realidad de crisis o recesión económica que se les viene encima con ruedas de prensa contando cuatro resultados económicos optimistas para la provincia, es el mal manejo que hacen de los tiempos en cada legislatura y ese empeño de obligar a que se adopten decisiones administrativas desde una óptica de mera oposición y asfixia económica a aquellos pocos ayuntamientos que gobierna el PP en Huelva. Cada vez, por ejemplo, que alguien saca a la luz el proyecto urbanístico de Isla Chica hago una mirada retrospectiva y se me caen los palos del ‘sombrajo’ cuando como conclusión sacó que llevamos casi diez años esperando que esta inversión y actuación en una de las zonas más necesitadas de la capital se ponga en marcha. Casi diez años esperando que se pusieran de acuerdo y ahora, vayan ustedes a saber, los años que nos queda en verlo hecho realidad y más cuando los apoyos financieros para toda iniciativa de construcción están mal vistas en los bancos. ¿Han echado número los políticos del PSOE, sobre todo, y del PP en las repercusiones económicas negativas que estos diez años han generado en todo el conglomerado comercial, hostelero y de otros negocios de la barriada de Isla Chica?
Pero no es lo único. El famoso Plan de Ordenación del Litoral, que nos llegó en los buenos momentos de la inversión en el turismo residencial y hotelero, provocó retrasos y paralizaciones de muchos planes de ordenación urbana. Hasta catorce planes de ordenación han estado retenidos en la Consejería de Obras Públicas y en la Comisión Provincial de Urbanismo, algunos de ayuntamientos socialistas y otros de los populares. ¿Cuánto ha costado esto a la provincia y cuándo y cómo podrá recuperarse la inversión ya pérdida? ¿Y es posible, además, que se pueda aventurar que todavía es posible sacar adelante este modelo económico en el litoral cuando hay ofertas en otros muchos países, en especial Brasil y México, que seducen más que nuestras potencialidades naturales, y más con el dólar devaluado con respecto al euro?
El tiempo, la adopción de decisiones en los momentos adecuados, son vitales en el conjunto de la economía porque los ciclos son cambiantes en todos los sectores productivos pero también lo son las circunstancias de un mundo cada vez más globalizado. Ya hay otro toque de atención desde los mismos promotores en Huelva del Ensanche, que supondría poner en marcha la nueva ciudad capitalina de este siglo: “los tiempos se agotan y puede ser que este proyecto, si sigue tardando, no se podrá ejecutar”, más o menos ha venido a indicar su principal interlocutor. En los tiempos que corren, sus palabras no son ningún farol sino un serio aviso a la clase gobernante provincial y hasta autonómica. Es que cada proyecto empresarial tiene su momento y sus tiempos de ejecución y ahora, además, todo transcurre con enorme velocidad en los esquemas de financiación privada. Sin ir más lejos, les recuerdo a organizaciones empresariales y sindicales que vamos para dos meses desde que se reunieron con los dirigentes socialistas para poner en marcha un plan de reindustrialización en la provincia: ¿sabemos ya algo de este plan, de cuánto dinero se va a disponer y quién se ha responsabilizado de dar el siguiente paso? ¿O esperamos a que nos hagan provincia campeona en España en cuanto a cifras de parados y nos teman en el libro de los Guiness como un atractivo más de carácter turístico…y bajo la protección, como especie natural, humana, con problemas de supervivencia, en manos de la Consejería de Cinta Castillo?