sábado, 23 de febrero de 2008

La industria y el empleo entran en escena

Hace unas semanas me llamó la atención ver subido sobre una tarima improvisada al secretario general del PSOE, Javier Barrero, dirigiéndose a voz en grito a los trabajadores de Astilleros de Huelva tras una visita a la factoría naval onubense. Ayer, de nuevo, lo veo en las mismas instalaciones de Nilefós, la empresa que tiene presentado un cierre de su actividad, hablando con trabajadores y acompañando al mismo consejero de Empleo de la Junta, Antonio Fernández. Unos días antes, como a otros muchos candidatos, lo observé encabezar la manifestación convocada por la UGT a favor del sector industrial. Y ha culminado este sprint de identificación laboral anunciando la noche del comienzo de campaña que su partido compromete para Huelva en esta legislatura un plan industrial que garantice ese 12% del producto interior bruto que el sector deja en la provincia.
Bienvenido, por fin, señor Barrero al club de los que estábamos preocupado, y bien preocupados, ante las graves amenazas que acechan a este sector en Huelva. Le recuerdo que falta por conocer todavía, de la mano de sus compañeros gobernantes socialistas en la Dirección General de Costas, cuántos años piensan otorgar a Fertiberia para que pueda seguir vertiendo fosfoyesos en la Marisma de Mendaña, si es que le dejan cuando menos la mitad de lo que ha solicitado, para que todos podamos conocer, y en especial, los trabajadores de la industria el horizonte a unos años que le espera. Nilefós es la primera y ya deben existir muchos trabajadores de las empresas de las subcontratas padeciendo el drama del desempleo. Pero delante tenemos a Fertiberia y a Foret en cuanto el Gobierno de Rodríguez Zapatero, vía Dirección General de Costas, comunique lo que piensa hacer y honesto sería decirlo ya porque de esta forma, al menos, podríamos pedir más información y detalle de este Plan de Reindustrialización y comprometido por el PSOE para Huelva.
Aplaudo que se baje al tajo, y más cuando los momentos son difíciles, porque ya demuestra el nivel de sensibilidad ante el empleo y que lo que ello supone. Falta no quedarse ahí. Falta que el partido gobernante, el que ejerce la hegemonía política y la seguirá ejerciendo en esta provincia después del 9 de marzo, defina el modelo económico para esta provincia. El modelo real, no el idílico de una industria sostenible, agricultura ecológica, energía renovables, etc., que está muy bien para dar unos toques de modernismo, vanguardia e innovación pero que en euros contantes y sonantes aportan todavía bien poco a las grandes cifras económicas de esta provincia. Lo que los trabajadores de las tres empresas que se sienten amenazados, Nilefós, Fertiberia y Foret, quieren saber a estas alturas es cómo es y de qué se trata ese plan de reindustrialización ¿Cómo se captan las empresas, los inversores, para que se puedan generar cuando menos los empleos que vayan a destruirse en unos años? ¿Qué compromisos quedan asumidos para que estas actividades puedan ubicarse y dónde?
Como ya hemos escrito en estas páginas de EL MUNDO Huelva Noticias la realidad terminaría por colocar en esta campaña a los políticos ante la verdad del día a día en la calle, en las empresas, en las oficinas bancarias, en las notarías o en los bares. Me preocupa el nivel de sensibilidad de la opinión pública en general y me dejó sorprendido la excesiva pasividad ciudadana el pasado día 19-F en el transcurrir de la manifestación convocada por UGT y a la que acompañaba detrás un cortejo diferenciado de más de doscientas familias al borde del abismo del paro. Me dejó sensaciones extrañas. Cuidado ahora, en esta campaña, con no jugar con dramas reales porque gestos y palabras se apuntan ahora como una cuestión de sangre y honor en casa de cada trabajador afectado.

viernes, 22 de febrero de 2008

En 15 días pueden cambiar muchas cosas

Me lanza el guante el director de EL MUNDO Huelva Noticias para que, como ya ocurriera en las pasadas elecciones municipales de mayo del 2007, acompañe las informaciones puntuales de cada día en sus páginas como unas valoraciones personales a modo de ‘Diario de Campaña’. Y encantado de hacerlo tanto por venir del medio que viene como de la persona de su director en Huelva, un profesional apasionado con su trabajo que le gusta enriquecer, diferenciar y personalizar sus contenidos aportando coletillas de opinión diversas y plurales.
Anoche, siguiendo la tradición, todos acudieron a su cita para formalizar en público que a las 00.00 horas del día uno de campaña (y ojo que quedan quince más) estaban en perfecto estado de revista electoral y en exposición manifiesta ante los medios de comunicación onubenses. Encantados estamos de tener a estos políticos que le gusta esta tradición de la llamada ‘pegada de carteles’, aunque luego cada uno lo ejecutara a su manera e imaginación. A mí me parece que esta, precisamente, no va a ser una campaña de muchos carteles, o mejor dicho: una campaña en la que los carteles, con cara o no de cada candidato, que algunos están más vistos que el tebeo en esta provincia, vayan a resultar decisivos.
Me da la impresión, chequeando la calle a diario y hablando con la gente, de que a las encuestas, esta vez, le va a costar mucho trabajo predecir con cierta certeza y fiabilidad lo que vaya a ocurrir en estas elecciones. Desde luego como anden tan poco finos como la mayoría de los dirigentes socialistas, desde Rodríguez Zapatero hasta Manuel Chaves pasando por el vicepresidente económico Solbes y hasta del mismo Javier Barrero en Huelva, a la hora de detectar lo que estaba pasando en la economía doméstica van listos. Es de que desde el verano se podía apreciar lo que se nos venía encima y hasta hace unos días no han empezado a admitir, de manera expresa y adoptando ya las primeras medidas de reactivación con licitaciones de obra pública a prisa y corriendo, que estamos ante una crisis de mucha envergadura. Y que en Huelva esta crisis pasara una factura, posiblemente, bastante grande. Si los representantes de la necesaria alternativa de gobierno, en este caso del PP, fueran capaces de medir sus propuestas con las del contrario y hacerlas llegar a la opinión pública de manera que se entienda, que no es tan difícil, pues podríamos asistir a una campaña de una gran carga argumental y programática, que es lo que a buen seguro esperan muchos ciudadanos para tomar una decisión final. Pero tienen que saber llegar a la gente y no quedarse con la foto de rigor para que “aparezcamos en los periódicos”. Importa lo que se diga, no sólo que se digan cosas y se aparezca. Hay mucho voto indeciso buscando quien le dé seguridad y confianza. Más del que incluso detecta las encuestas y que sitúan en, nada más y nada menos, que un 30%. En votos puros, cerca de 90.000. Además este votante sabe bien que sus problemas principales, los que le aquejan y aprietan, sólo tiene dos opciones como posibles a nivel del Estado, o confían en el PP o confían en el PSOE. Otra cosa bien distinta es en el marco de la autonomía andaluza, que como todos contemplaremos, y más en estas elecciones, quedará totalmente ensombrecida por los grandes temas nacionales. Tal vez ese sea uno de los mayores peligros para Izquierda Unida y el escaño que decide si Diego Valderas se retira o no del primer plano de la política regional.

lunes, 18 de febrero de 2008

La mayoría absoluta de Chaves se juega en Huelva

La amplia encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, dirigido ahora por gobernantes en la órbita socialista, daba a conocer hace unos días los resultados de cara a las elecciones del próximo 9 de marzo, información de la que los lectores han tenido ya buena cuenta porque en lo que se refiere a las cifras globales está recogido por todos los medios de comunicación. En lo que respecta a Huelva, como a era previsible, el ya estático tres diputados para el PSOE y dos para el PP en el cómputo de las legislativas nacionales sigue como algo inamovible y esta es una de las provincias que los dos grandes partidos no consideran estratégica ni decisiva en la conformación del resultado final en cuanto al número de escaños de cada formación, de ahí, además, que no tengamos muchas visitas en campaña de los principales dirigentes estatales. Sin embargo, en lo que respecta a las elecciones autonómicas la situación es bien distinta. Los socialistas, según la encuesta, mantienen la mayoría absoluta en Andalucía pero se quedan a tan sólo tres escaños de los 56 que marcan la necesidad o no tener que contar con un futuro socio de gobierno y Huelva es una de las pocas provincias donde el PSOE logra revalidar, con otros siete parlamentarios, el extraordinario resultado del 2004 donde alcanzó, nada más y nada menos, que 154.579 votos en las generales y 145.170 en las autonómicas (se dejó entre una y otra votación individual, y en el mismo día, 9409 votos en el camino que debieron salir, principalmente, de Izquierda Unida, ya que la coalición bajó 5006 votos en el recuento de los resultados para el Congreso de los Diputados). Los otros cuatro escaños de las autonómicas la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas se los adjudica al PP, que así recuperaría al menos uno con respecto a hace cuatro años cuando se acercaba a las cifras del 94 (70.995 votos y sin que todavía hubiera sido fichado Pedro Rodríguez como candidato a la alcaldía de Huelva) y se quedaba con tan sólo 78.997 votos en las autonómicas, perdiendo también en el mismo día y en las mismas mesas 5176 votos en comparación con el escrutinio de sus papeletas en el Congreso de los Diputados. En resumen que las circunstancias especiales, por el atentado del 11-M, en que se celebraron estos comicios no tuvieron en cuenta ni tan siquiera quien o quienes figuraban en las listas electorales del PP (Matías Conde iba de cabeza de cartel en el 94 y Pedro Rodríguez en el 2004).
La coalición de Izquierda Unida, a la que la encuesta asigna un 4,8% del voto decidido, que en conjunto y restando los que manifiestan abiertamente que no piensan ir a votar y el 30% de indeciso, es tan sólo de un 56% del total de electorado, se queda a las puertas de ese escaño vital primero para la formación pero también vital para Diego Valderas como político. Y vital, como decimos, para el conjunto del cómputo global porque un escaño menos en el lado socialista, cuando está a tres de perder la mayoría absoluta cómoda de la que goza ahora mismo, puede ser fundamental en la que se prevé como larga noche del domingo 9 de marzo. No hay ninguna duda, a la vista de los resultados que se han dado en las distintas elecciones, que el voto útil dentro de la izquierda juega siempre en Huelva a favor de los socialistas, salvo cuando en el año 94, con un discurso propio y diferenciado del PSOE, llegaron a contar con unos irrepetibles 33.559 votos en las autonómicas y dos años después, en las mismas autonómicas, un histórico de 39.371 votos con los mayores índices de participación de estos años, con un 75,27% del censo provincial acudiendo a las urnas. ¿Qué va a ocurrir en esta convocatoria cuando en Andalucía lo que se disputa es tan sólo si los socialistas van a o no tener que gobernar con la coalición de Izquierda, como ya ocurre, sin ir más lejos, en Cataluña? Esta disputa por el voto de la izquierda es la principal estrategia marcada por el PSOE de Huelva en esta campaña visto que del lado del PP, sin apenas estructura en los pueblos porque sesenta ayuntamientos están en manos de alcaldes socialistas y ya ellos cuidarán de sus votantes, no hay enemigo que pueda deparar sorpresa alguna. Bastante tienen ya los populares, como objetivo prioritario, recuperar al menos el voto de las elecciones del 2000 y que los situaba en el listón más alto de su trayectoria con 98,575 votos en las elecciones generales y los 92.700 (volviendo a bajar otros 5.875 votos el mismo día y con la misma cita electoral) de las autonómicas.
Por lo tanto, lo lógico y natural es que el PP vuelva a sus cifras normales que venía dando en anteriores convocatorias desde el año 96, es decir superando los 90,000 votos de media y eso le garantiza los cuatro parlamentarios para Andalucía (recuperando uno de los dos perdidos en el 2004) y que la incógnita del día 9 de marzo, como irán dando con seguridad todas las encuestas en los próximos días, es que los socialistas y los miembros de Izquierda Unida se disputen ese reñido parlamentario. En este sentido, qué papel puede jugar el nuevo panorama industrial que se ha dado en estos días resulta también una interrogante difícil de contestar todavía a tenor, además, de que ambos partidos desde la izquierda mantienen discursos muy distintos y hasta enfrentados en el plano industrial-medioambiental y ahora lo que se ha dado es un caso real, un problema vivo, candente, que hay que afrontar y que solucionar y con muchas familias afectadas contemplando el día a día y la atención de todos los medios de comunicación de la provincia marcada como prioritaria en su quehacer informativo. Tendrá que afinar muchos Diego Valderas y los suyos las acciones de aquí hasta el mismo día de la cita electoral y buscar que su electorado, que está en zonas muy concretas de la capital y en algunos pueblos de la provincia, se mantenga fiel y no caiga en la seducción con trampa de los socialistas reclamando que el voto de la izquierda se concentre de nuevo en torno a sus siglas. En las elecciones municipales, y en el caso concreto de la capital, Pedro Jiménez consiguió con su campaña mantener y aumentar el electorado de IU, con lo que queda patente que se puede volver a lograr si se saben hacer las cosas bien y con argumentos claros y poniendo de manifiesto los errores que comete el PSOE y las promesas incumplidas que se han hecho y que nunca llegan a este Huelva que se comporta tan generosamente con ellos siendo de las provincias que porcentualmente más alto les vota en comparación con las del resto de España.

domingo, 17 de febrero de 2008

Manifestación 19-F: inoportuna pero ahora necesaria

“Donde dije digo, digo diego”. No hay como echar mano del refranero para actualizar lo escrito en la columna del pasado lunes en esta misma página de EL MUNDO Huelva Noticias con ocasión de la manifestación convocada por el sindicato socialista UGT para este 19 de febrero en apoyo a las familias de la industria de Huelva. Consideraba en ese día que la fecha elegida era totalmente inoportuna y que, posiblemente, podría ser hasta innecesaria porque no existía en el horizonte próximo un problema de inseguridad jurídica que pudiera poner en riesgo su actividad, en especial a las empresas instaladas en la Avenida de Federico Montenegro y que el problema surgido con la sentencia dictada a favor de la Dirección General de Costas y en contra de Fertiberia para que pueda seguir vertiendo los fosfoyesos en la Marisma de Mendaña, como viene haciendo desde hace años, tiene solución en el campo de juego de los gobernantes socialistas que dirigen por el momento –ya veremos sí también después de las elecciones del 9 de marzo- las dos administraciones, Central Autonómica, que resultan competentes en cuanto al plazo final que se le otorgara a esta empresa para que pueda reconducir su fabricación actual en la planta de Huelva. Además, la fecha elegida para la manifestación, en plena campaña electoral, y cuando existen serias discrepancias con la otra central sindical, CCOO, no favorecía un punto de encuentro en algo tan trascendental para esta provincia, y más con el sombrío panorama económico que ya todos padecemos, como es el futuro del sector industrial, no sólo ya el que pueda estar ubicado en la Punta del Sebo sino al de toda la provincia y en sus más diversas facetas.
Cuando escribía este planteamiento no contaba con más datos objetivos que los conocidos por todas las partes. En cuestión de horas, la presentación por parte de los nuevos propietarios extranjeros de Nilefos (la antigua Rhodia), ante la Delegación de la Consejería de Empleo dependiente de la Junta de Andalucía, de un expediente de extinción del cien por cien de los contratos por el cese de su actividad productiva en Huelva ha hecho moverse muchos pronunciamientos en relación con la convocatoria efectuada por UGT para este 19 de febrero. Y también, por supuesto, el ya escrito por nuestra parte. Sigo considerando que la manifestación es inoportuna por la forma en que se ha llevado pero que dada la circunstancia dada se hace ahora más que nunca absolutamente necesaria. Obligación de la central sindical socialista y de sus dirigentes es hacer de esta manifestación una referencia de consensos generales y no un arma arrojadiza a utilizar, ante la gravedad de un cierre empresarial de esta magnitud en la provincia de Huelva, para que en el mismo seno de la manifestación puedan darse situaciones divergentes y hasta enfrentadas. La propia Asociación de Industrias Químicas y Básicas (deberían ya de incluir también el concepto de energéticas por el perfil de algunas de las nuevas empresas que se han integrado últimamente en la misma) se ha sumado a esta manifestación y eso que quien plantea este cierre inesperado de una actividad productiva, hace tan sólo una semana, es un miembro de la misma, lo cual en cierta forma no deja de ser en si mismo un contrasentido. Explicable en un contexto general pero en el fondo y si analizáramos sólo el caso de Nilefos de una contradicción manifiesta.
Por ello considero que seria muy sensato, aunque difícil desde la circunstancia de los trabajadores afectados de una manera directa, separar en esta manifestación del 19 de febrero la situación planteada por la propiedad de Nilefos, que tiene un cauce de momento administrativo que habrán de lidiar los responsables de la Consejería de Trabajo de la Junta de Andalucía (y experiencia reciente tuvieron ya en la provincia de Cádiz con el cierre de otra empresa propiedad de una multinacional), con la defensa global de todo el sector industrial, slogan principal y primitivo de la convocatoria hecha por la UGT. Es más, en pro de lo que hay en juego, la central sindical de CCOO debería de replantearse incluso su no asistencia ya manifestada y conocida por mantener serias discrepancias con UGT por las formas en la que se ha llevado esta iniciativa. Una voz unánime de todos los interlocutores sociales, y sin que se utilice este tema como arma arrojadiza ni entre partido ni entre los propios sindicatos, sería el mayor éxito de esta convocatoria. Ya tenemos ante nosotros un caso concreto y real de lo que puede suponer el cierre de empresas en la Avenida Federico Montenegro, pero el caso es también aplicable si se diera, y con este volumen, en otra cualquier ubicación industrial o empresarial de la provincia de Huelva. El momento económico es muy delicado, para el Gobierno de España que manejan José Luís Rodríguez Zapatero y Solbes, un simple bache; para otros muchos observadores, entre los que me incluyo, una coyuntura grave que costará sudores y lágrimas remontar si además no se acompañan con decisiones acertadas e inmediata desde la acción de los distintos gobiernos, tanto estatal como autonómico. El mantenimiento de los puestos de trabajo ya existentes debe ser un objetivo prioritario por parte de cualquier político que tenga una mínima responsabilidad social y para ello, como vengo diciendo desde hace meses, nos hace mucha falta una clase política con mayor peso en los centros de decisión que es donde se deciden las grandes inversiones y las actuaciones de localización de nuevas empresas, además de la influencia necesaria para que expedientes como éste de Nilefos se lleve con la atención, conocimiento y concentración que los más de 500 puestos de trabajo que peligran merecen. Los buenos navegantes saben que cuando te coge la tormenta, dosis de serenidad, sensatez y racionalidad son las mejores compañías y las que muchas veces te sacan a flote cuando el horizonte pinta negro. Esperemos que sea así.

domingo, 10 de febrero de 2008

Manifestación de UGT que desune más que une

El sindicato socialista UGT tiene convocada para el próximo día 19 de febrero una manifestación en apoyo de la industria química de Huelva. La iniciativa tiene un antecedente reciente como contestación no hace ni tres años del nacimiento de la llamada Mesa de la Ría que promovió otra marcha en contra de la instalación en la Avenida Federico Montenegro de una central de ciclo combinado por parte de Endesa en sustitución de la ya existente. Desde entonces hasta la fecha la fractura social abierta en aquellos instantes se ha mantenido con condenación de unos y otros a favor en contra de la permanencia de las industrias en dicha zona pero sin que tengamos por ahora, a corto plazo, ninguna decisión de vital trascendencia que afecte al conjunto del amplio complejo industrial. Solamente se está a la espera de que la Dirección General de Costas, que ha ganado un contencioso a Fertiberia para que no pueda seguir depositando los fosfoyesos en la marisma de Mendaña, decida el tiempo que otorga a dicha empresa para dar cumplida cuenta de la sentencia ya dictada por los tribunales y si ésta, con el plazo dado, puede o no reconducir la actividad actual en su factoría. No hay ninguna decisión crucial en estos momentos ya que la tramitación del nuevo Plan General de Ordenación Urbana de la capital prácticamente no se ha iniciado ni se conoce la propuesta formal que el equipo redactor hace a la Corporación Municipal.
La otra central sindical CCOO, con mayor presencia de delegados en el sector industrial que la propia UGT, ya ha hecho pública su decisión de no apoyar esta manifestación y se desconoce, al día de hoy, el posicionamiento de las organizaciones empresariales, aunque sí cuenta con el refrendo de destacados dirigentes socialistas con puestos destacados en las Administraciones Autonómicas y Central además de la plana mayor del PSOE que en esta misma fecha se encuentra inmersa en plena campaña electoral. Los demás partidos políticos se han reunido con UGT para reiterarle el apoyo al sector industrial pero sin manifestarse abiertamente a favor de la mencionada manifestación. Por supuesto que la misma se va a encontrar de frente con las declaraciones de los miembros de la Mesa de la Ría y los grupos que la integran, que viene manteniendo una posición de confrontación abierta ante todo lo que se mueva y que ha encontrado un filón informativo de oro con la presencia en dicha marisma de unas cenizas de Acerinox que han viajado desde Algeciras hasta Huelva –y no al Cabril- con la aquiescencia de la Consejería de Medio Ambiente y que debería haber controlado EGMASA y, posiblemente, haber autorizado el Ayuntamiento de Huelva al estar en su propio municipio.
Con estos escenarios descritos no entendemos muy bien la razón última que persigue la central sindical socialista con esta manifestación y más enmarcas en pleno efervescencia electoral y del calibre de la que tenemos por delante. La convocatoria es absolutamente inoportuna y, además, innecesaria porque los dos temas que están abiertos y que afectan de manera directa a Fertiberia y por efecto dominó productivo a Foret se juegan en el campo de las Administraciones que gobiernan los dirigentes y compañeros socialistas de Luciano Gómez y de los principales líderes ugetistas. No creo que la manifestación se haya convocado para presionar al PSOE y menos en periodo electoral y si no es para pedir que Costas autorice a Fertiberia seguir vertiendo fosfoyesos otros cinco o seis años más en la Marisma de Mendaña, que parece ser el plazo que está negociando como posible, pues no entiendo la obsesión de la UGT por querer dar cancha a nuevos debates abiertos entre colectivos sociales y teniendo como tema central a la actividad industrial.
Donde sí he echado en falta una posición más contundente y exigente de UGT y de otros interlocutores es con la barbaridad cometida por quien decidió, autorizó y permitió que las cenizas de Acerinox llegaran hasta la capital onubense porque flaco servicio se ha hecho con ello, tanto por la imagen de descontrol medioambiental dada, como porque se le ha dado una oportunidad innecesaria e inexplicable a movimientos ecologistas de fuerte convocatoria mediática para que hagan de Huelva y de la zona de la marisma de Mendaña su principal centro de atención informativa desde hace meses. Esto sí que ha hecho daño y sigue haciendo daño al sector industrial onubense, que además no tiene nada que ver ni que decir en esta cuestión, porque la opinión pública no sabe diferenciar las cuestiones planteadas y está haciendo de todo un conjunto de extremada peligrosidad para la propia estabilidad de las empresas que cumplen con sus requisitos medioambientales con inversiones millonarias en los últimos años. UGT a quien tiene que pedirle explicaciones por este daño es a EGMASA y a la propia Consejería de Medio Ambiente que nos ha traído desde Algeciras y hasta Huelva las cenizas de Acerinox que tanto y tanto dieron que hablar ya en su momento. A la industria onubense, y lo he dicho ya varias veces, le sobran en estos tiempos ‘salvadores’ espontáneos y, por supuesto, acciones que unan mucho más que desunan. Por eso UGT no debería de ir por libre cuando hay tanto en juego.

Una campaña que examina al político onubense

Lo que nos faltaba. El mercado de futuro del trigo de Chicago, que marca el precio mundial de este importante cereal y por extensión al de otros muchos productos de nuestra alimentación esencial y diaria, ha experimentado en la última semana ya una subida del 16% y en lo que va de año 2008, poco más de un mes, un 30%. Por si alguien lo olvida el año pasado fue del 138% en su conjunto y ya todos sabemos lo que ha subido el pan, la leche, las carnes, etc., etc. Y en Huelva, donde en esta cosecha muchos agricultores de secano habían depositado sus esperanzas en el trigo y sembrado miles de hectáreas a un precio de más de 80 pesetas (cerca de 0,50 céntimos de euros) el kilo de semillas, resulta que ahora no llueve, pero es que no llueve nada de nada y nos hemos despachado ya casi todo el invierno y muchas plantas están ya para que sus propietarios se tiren de los pelos. Estos son los tiempos que vivimos, de tremenda inquietud, preocupación e incertidumbre en muchas capas sociales, de puertas además para dentro, y de una campaña electoral en la que los políticos se echan la foto, hablan, o parecen que hablan, pero que para ser una fecha en teoría muy decisiva para la aplicación de unas políticas y otros, lo que trasluce es una tremenda frialdad, excesiva superficialidad y un transcurrir diario como si no existieran, al menos en la provincia de Huelva, otras opciones que el marco ya existente desde hace más de veinticinco años.
Hace unos días almorzaba con un destacado interlocutor social, profundo conocedor del sector y actividad en que se desenvuelve, que regresaba de haber mantenido un encuentro con una representación de una de las formaciones políticas que se presentan a estas elecciones. Le pregunté intrigado por lo que habían tratado y la opinión que había sacado de ésta y otras reuniones con los candidatos en estas elecciones y su respuestas fue clara y contundente: “Toman muchas notas pero entender y conocer los problemas ya existentes, de eso bien poquito”, Fernando. Y no hace nada de tiempo, uno de los asistentes al programa de TVE ‘Tengo una pregunta para usted’, que no pudo en el transcurso del programa en directo hacerle la suya al presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, salió diciendo después haber tenido la oportunidad de hacérsela en Huelva, en el despacho del delegado provincial de la institución autonómica, que “de cochinos –me imagino que su interés estaba en conocer de la primera autoridad andaluza su opinión sobre los graves problemas que aquejan a todo el sector porcino, en suma a media sierra onubense- entiendo yo mucho más que el presidente”. Sobran, pues, los comentarios.
A lo mejor los políticos no lo estén percibiendo con la rigurosidad y seriedad que yo capto en la calle pero mi impresión es que, ante la que se ha venido encima en cuestión de semanas y lo que queda todavía por llegar, esta es una campaña en la que todos ellos están siendo examinados por los ciudadanos. Es una campaña en la que quien diga tonterías puede recibir un disgusto y un serio varapalo. O bien, incluso, como ya me ha apuntado alguien que, como ocurriera en las municipales y en los referéndum de Cataluña y Andalucía, el votante se quede en casa, en la playa o en el campo, si los días siguen tan primaverales o soleados como los de estas fechas. Por eso he querido repasar un poco los apuntes que tengo de las siete últimas consultas electorales, desde 1994 hasta la del 2004, y analizar el efecto que pueda tener para uno u otro partido el nivel de participación. Huelva como provincia se mueve en un arco que va desde una asistencia a votar baja del 62,61% en el año 94, en unas autonómicas que fueron en solitario, y el 75,64% de las generales del año 96, que superaron en casi dos puntos la participación del 2004 cerrada con un 73,95% final y con el mejor resultado histórico del PSOE en Huelva alcanzando, nada más y nada menos, que 154,579 votos, en generales, frente a los ridículos 84.173 votos del PP, que le hacía volver a los registros de mucho antes de la llegada de Pedro Rodríguez al escenario político provincial y casi a los tiempos en los que todavía en España no se le consideraba ni como una alternativa.
En la provincia de Huelva un punto en la participación, aproximadamente, vienen a ser casi 4.000 votos más a contar en el cómputo global. A mayor participación los escaños andaluces salen más caros para los partidos minoritarios y a menor participación, como ocurriera a Izquierda Unida en Huelva capital en las pasadas elecciones municipales, más posibilidades de contar con asientos de representación política. Así, por ejemplo, la coalición de Izquierda Unida logra en Huelva sus dos escaños en el año 94 y como decíamos antes con el nivel de participación más bajo de estas siete elecciones consultadas, aunque también es verdad que con unos apoyos –cuando su discurso se diferenciaba del PSOE, era un discurso propio- de 33.559 votantes. Resulta, pues, evidente que la participación en estas elecciones es uno de los datos más importante a analizar porque nos resultaría altamente llamativo que con el horizonte económico visualizado y hasta admitido ya, ¡por fin!, por el mismo Gobierno de Zapatero, el que más puede sufrir sus efectos opte por quedarse en casa y abstenerse sobre qué partido político y candidatos considera mejor preparados, con más capacidad de gestión y conocimiento, para salir de donde nos han metido en cuestión de cuatro días. A ver qué nos dicen, por tanto, unos y otros para convencernos y devolvernos también la confianza perdida y que tanto ha afectado al consumo, uno de los pilares sobre el que se había basado el mismo crecimiento económico de España.

lunes, 4 de febrero de 2008

En Huelva faltan los debates entre candidatos

Faltan tan sólo cinco semana para la trascendental cita electoral doble en Andalucía y en Huelva del 9 de marzo. Y sigo sin ver todavía que los candidatos de uno u otro signo bajen con su dialéctica, mensajes y argumentos al epicentro de la preocupación actual de los ciudadanos que les van a votar. Hoy conoceremos las cifras del paro registrado en las oficinas del antiguo INEM –para entendernos mejor- y si todo apunta a la tendencia ya marcada por la Encuesta de Población Activa (EPA) que conoció en enero con respecto al último trimestre del año 2007 podemos volver a retroceder en esta provincia a cifras que hacia mucho tiempo que no se conocían. Veremos que hacen los candidatos cuando se conozcan porque ya fueron desoladoras sus reacciones ante la EPA y no sabemos muy bien si por falta de inquietud ante el nuevo panorama económico o por puro desconocimiento de los principales candidatos que llevan los partidos en estas elecciones en materia económica.
Las encuestas, ayer se conocían varias, ya empiezan a detectar que hoy por hoy el principal problema que aqueja a los ciudadanos es el económico y casi a renglón seguido el del paro. Hablar de estas cuestiones debería ser el centro de esta campaña electoral y no distracciones con los obispos –que tienen todo el derecho del mundo a expresar abiertamente su doctrina- o presentando proyectos virtuales para Huelva cuando es bien sabido que las inversiones previstas en los prepuestos del 2008, tanto en Andalucía como desde el Estado, son ridículas para esta provincia y no recogen partidas significativas para los grandes obras que se anuncian a bombo y platillo.
Al PSOE le va divino con este esquema de campaña que le están permitiendo mantener el resto de los partidos, que han optado por vender también la Huelva idílica en lugar de adentrarse en la Huelva real, con sus problemas domésticos y cotidianos, tanto en el lado familiar como en las empresas y autónomos. Urge que se confronten en debates electorales las soluciones a los problemas y que se enfrenten los proyectos de desarrollo y de reacción ante la crisis económica que tenemos –aunque todavía Zapatero y Chaves se nieguen en reconocerla como tal- que han estudiado (si es que lo han estudiado) cada formación política. Diego Valderas, que ha logrado por cierto traer hasta esta provincia la presentación de todos los candidatos andaluces de la coalición de Izquierda Unida, está intentando que exista uno o varios debates entre los primeros candidatos al Congreso de los Diputados y al Parlamento andaluz que van en las listas presentadas en Huelva pero si el PP no le entra al juego y también lo demanda pues el PSOE sigue con su táctica de no mover nada el escenario provincial que desde sus resortes mediáticos y desde sus sesenta alcaldías dibuja cada día ante sus electores. A lo mejor es que tanto Fátima Báñez, cabeza de lista al Congreso, como Pedro Rodríguez, cartel al Parlamento andaluz, todavía no tienen asumido que en estas elecciones –que no son municipales, ni juega sólo Huelva capital- los que van de gobierno son los socialistas, y con mucha diferencia sobre los demás, y los que tienen que arañarles votos son los populares y luego todos los demás, en especial Izquierda Unida. Porque de otra forma no se entiende la campaña tan solo de paseítos y fotos que viene haciendo sin fajarse, cara a cara y cuerpo a cuerpo, con los socialistas para desmontarle sus ventas y que la ciudadanía pueda asegurarse de que existe y es posible otra alternativa de gobierno y de gestión, también desde Huelva y para el Gobierno de España y de Andalucía.Problemas que abordar y que confrontar lo tienen a cientos y saltan nada más sentarse con los interlocutores sociales de cada sector de actividad pero si luego este conocimiento recibido y esta inquietud detectada no se convierte en acciones de Gobierno diferenciadas de lo que han hecho hasta ahora los socialistas en la provincia, pues la verdad es que difícil, muy difícil será que pueda darse un estrechamiento, hoy de más de cincuenta mil votos, entre el PSOY y el PP en la provincia de Huelva. Sin ir más lejos los candidatos ya han debido de detectar, digo yo, que estamos ante una peligrosa sequía, que en la provincia de Huelva puede resultar letal y basta ver las cifras que arrojan las reservas de agua en nuestra cuenca con 12 puntos por debajo ya de la media de los últimos diez años y todo esto con el pienso para la ganadería extensiva (que es la principal en muchos pueblos de la provincia) por las nubes. ¿Han escuchado ustedes hablar a los candidatos de este tema hasta ahora? Yo, al menos, no veo nada por ningún sitio. Todos han entrado en el truco de los trileros, enseñando aeropuertos por aquí y por allá (¡pero dónde está el dinero, señores!), estaciones de AVE de cinco vías, ¡toma ya! Y puentes cruzado las dos rías que a lo mejor veremos hecho realidad allá por el 2020 y corto puede que me quede. Los problemas que afectan a los ciudadanos están más cerca, señores candidatos, y a estas alturas, faltando cinco semanas, todavía no conocemos cómo piensa cada partido afrontar en esta provincia la escasez de recursos en las familias y en las empresas, y también de todos lo ayuntamientos endeudados de esta provincia y de la mismísima Diputación. Debates en públicos y entre candidatos es lo que pide a voces esta campaña electoral o todo seguirá el día 9 de marzo como hasta ahora: Huelva en el país de las maravillas socialistas…