domingo, 28 de octubre de 2007

El consejero Isaías Pérez Saldaña gana a Barrero

Si decepcionantes, podríamos hasta decir ‘de insulto’, fueron las partidas inversoras incluidas en los Presupuestos Generales del Estado para el 2008 en la provincia de Huelva, gratificantes han resultado ser, en apariencia, las presentadas por Isaías Pérez Saldaña, único consejero onubense que se siente en el Consejo de Gobierno, junto a Manuel Chaves, como inversiones previstas por la Junta de Andalucía en el próximo ejercicio. Por supuesto que habrá que desmenuzar las cuentas que con bastante publicidad mediática se han presentado y también, como ha denunciando el PP, ver cuántos euros de años anteriores, también presupuestados, no se han gastado todavía, pero la primera impresión es, como decíamos al principio, muchísimo mejor que lo presentado por Javier Barrero en su doble condición de cabeza de lista del PSOE al Congreso de los Diputados y secretario provincial de los socialistas onubenses.

La Junta parece acertar más en las previsiones de inversiones, tal vez porque esté más cerca de los problemas y porque hay un consejero por la provincia sentado en el Consejo de Gobierno que expone mejor la realidad provincial, y el Estado, el Gobierno de España que le llama Zapatero, pues anda muy despistado sobre las necesidades y hasta las promesas hechas por sus propios dirigentes en la provincia durante años, en especial en lo que se refiere a la Nacional 431 y la red ferroviaria de alta velocidad. Hablando coloquialmente y hasta futbolísticamente, Isaías Pérez Saldaña y su equipo autonómico (parlamentarios y cargos públicos de la Junta) ganan por goleada a Javier Barrero y su equipo de congresistas y senadores, amén de cargos de la Administración Central, si es que no logran –algo que espero y confío- enmendar en justicia esas dos partidas tan pobretonas como ridículas en la tramitación parlamentaria de los presupuestos.

La Junta de Andalucía, por ejemplo, escuchando curiosamente un planteamiento hecho por el que fuera diputado provincial popular, José Luís Barragán, ha incluido con mucho acierto el desdoble de la carretera Zalamea-Santa Olalla (la A-461) y eso podría verse completado con otro esfuerzo por parte del Gobierno de la Nación desdoblando el tramo de la Nacional 431 desde San Juan del Puerto hasta Zalamea, con lo cual se lograría conectar por autovía sin pasar por Sevilla (que es un calvario) a Huelva con Madrid y plantarse, sin sobrepasar los límites de velocidad y sin cruza ningún semáforo, a las dos capitales en menos de cinco horas por la autovía de Extremadura. Estamos hablando sólo de unos 129 kilómetros de autovía entre San Juan del Puerto y Santa Olalla, prácticamente unos 60 kilómetros a cargo de cada Administración. La conexión de Madrid por Extremadura para llegar a Andalucía está siendo cada vez más utilizada y tiene la doble virtud de unirnos también en autovía con toda la ruta de la plata hasta Oviedo, a través de Cáceres, Salamanca, Zamora y León. Creo que no hay mejor solución que ésta e, insisto, es de los mayores aciertos de la Consejería de Obras Públicas plantearse en firme esta alternativa aunque la misma, cuando hasta escuchamos comentarios salidos de todo de algún que otro dirigente socialista provincial en su día fuera planteada por un político del PP.

Me alegra de la misma manera que se haya dotado con otra partida un acceso a las playas del litoral porque lo llevamos esperando por parte de la Junta desde que Aznar inaugurara con Cascos la autovía Huelva-Ayamonte. Lo que no entiendo muy bien, cuando además hay ya partida para conectar el tráfico que viene desde Sevilla con Punta Umbría que se haya optado por el enlace de Aljaraque, que viene a desembocar al final con la misma conexión de Punta-El Portil ya existente y no con el de Isla Cristina, por ejemplo, que es tal vez la población más distante de la vía rápida y que viene recibiendo un flujo de tráfico cada vez mayor. Ahí María Luís Faneca, como alcaldesa de Isla Cristina, no ha andado rápida de reflejos tal vez porque esté más entretenida con temas locales de las cuentas dejadas en las arcas municipales que de lo que sus compañeros de la Junta estaban pensando meter en los Presupuestos. Las prioridades, porque de eso se trata a la hora de elaborar unas cuentas de inversiones desde las distintas administraciones, no han estado muy bien marcadas y entran en contradicción en si misma porque se beneficia en exceso una misma zona, el eje Punta Umbría-La Bota, y no tanto otras poblaciones. Ya comentábamos hace una semana que todo podría tener un por qué, el objetivo ansiado de los trece hoteles en esa misma zona del camping (al que por cierto van a hacer rico, rico, de verdad) pero en detrimento de poblaciones con muchas más necesidades.

Ahora bien, en conjunto, repasando las cifras y las asignaciones que ofrecieron ayer los distintos medios de los números de la Junta para el 2008, el balance es positivo y creo que tiene como segundo objetivo para los socialistas onubenses, marcado por el fiel guardián orgánico del presidente en el partido, volver a repetir el maravilloso resultado de siete parlamentarios autonómicos en las próximas elecciones, que podrían ser sinónimos de una nueva mayoría absoluta y holgada para gloria de Manuel Chaves y destierro forzado o dimisión voluntaria definitiva de Arenas. Estoy convencido de que los socialistas de Huelva van otra vez por los siete escaños y visto lo visto, además de contar con el apoyo de sus cargos municipales en 60 ayuntamientos, pues casi estoy seguro de que lo tienen en sus manos. Estas inversiones que vender electoralmente le van a ayudar, sin duda, y tal vez por eso desde la Junta se ha sabido apostar con mayor generosidad por la provincia. Queda por saber, si Isaías Pérez Saldaña, como parece, deja libre el cupo del consejero onubense en el Gobierno Chaves quién será el llamado o llamada a sustituirle. Las quinielas apuntan a Pepe Juan Díaz Trillo o Cinta Castillo, salvo que el mismo presidente, en clave de futuro, tenga un tapado para la renovación pendiente de Barrero en el próximo relevo de las estructuras dirigentes socialistas.

lunes, 22 de octubre de 2007

El control político del urbanismo encarece el suelo

Hace unos meses, ante lo que se avecinaba, escribía en esta esquina de página que la organización empresarial onubense del sector de la construcción, más conocida como UPECO, tenía ante si una compleja, difícil y ardua tarea y que se hacía necesario que sus principales representantes empezaran a jugar en lo público y a posicionarse ante los problemas que ya están aquejando a muchas empresas ubicadas en dicha rama de actividad. Por fin veo que han decidido echarse al ruedo y hasta se monta, a través de canales mediáticos cercanos, debates para abordar la situación con exposiciones largas, documentadas y razonadas de su presidente, Francisco Urbano, como buen conocedor de este mundo empresarial y porque, además, ya ha vivido otras crisis anteriores. También el secretario general de la organización, Javier Hunt, se ha expresado y hasta diagnosticado lo que ocurrirá en el futuro, que el precio de la vivienda en la provincia de Huelva siga subiendo, porque falta sueldo donde edificar.
Mejor que ellos no puede habar nadie porque están, desde luego, inmersos en la problemática y obligación, como dirigentes, es tener ahora que dar la cara ante la coyuntura que se le están presentando a muchas empresas, tanto pequeñas como medianas, e incluso las más grandes, y no digamos de todas las empresas complementarias de esta importante rama de actividad productiva. Desde luego la subida del tipo de interés, del euribor, tiene un efecto directo y activador de la crisis porque en un año se ha disparado de tal forma que para muchas familias se hace imposible el atender el incremento mensual de la hipoteca, el préstamo del coche y la cesta de la compra. Difícilmente, desde Huelva, se puede arreglar nada relacionado con el tipo de interés que entra dentro de las grandes decisiones macroeconómicas, en manos hoy del Banco Central Europeo.
Pero el precio del sueldo, el factor determinante que apuntaba Javier Hunt, ¿puede hacerse algo en este vital valor de referencia a la hora de fijar el precio final de una vivienda? Porque los empresarios de la construcción se han hartado de decir, por activa y por pasiva, mucho antes de la crisis, que el precio de todos los elementos de construcción en el coste final de una vivienda, incluido su legítimo beneficio industrial, estaba acorde con los normales dentro de cualquier otra actividad empresarial. Sin embargo, desde el lado político, y curiosamente siempre desde el mismo lado izquierdo (PSOE, IU y la comparsa Verde), la actividad de la construcción se ha estado uniendo, sin que nadie se cruzara con energía para frenarlo, con las palabras especulación y pelotazos urbanísticos y esto, mirando hacía atrás sin ira pero con espíritu reflexivo, sí que ha hecho mucho, muchísimo daño a muchísimos y muchísimos empresarios del sector de la construcción. El daño, desde luego, ya está hecho y ahora tendrán que explicarse muy bien los dirigentes de la organización UPECO para que la problemática actual pueda entenderse por el gran público y hasta por los responsables de las Administraciones.
Porque si el precio de la vivienda va a seguir subiendo en la provincia de Huelva, como anuncia el secretario general de UPECO, eso encaja poco con una coyuntura de escasa demanda y mucha oferta de ventas de pisos como la que ahora mismo todos los agentes que intervienen en el sector retratan. Si falta suelo para edificar en la provincia y suelo planificado existe y se ha puesto a disposición por parte de muchos ayuntamientos (que llevan años esperando la tramitación del Plan General de Ordenación Urbana), digo yo, que algún responsable tiene que existir de este desaguisado que tiene ahogado a todo un sector. Suelo caro, siguiendo el razonamiento de Javier Hunt y Francisco Urbano, es sinónimo de vivienda cara, aunque estemos en tiempo de crisis y de rebajas, y el suelo sólo puede ser ahora caro porque no exista en la provincia ese suelo programado, planificado y autorizado. Y esto es lo que hecho en falta en el argumentario de UPECO, que también tienen que decir ahora, aunque haya amistades de por medio, quienes son los principales culpables de esta situación. Los alcaldes de muchos pueblos de la provincia, y de todos los colores, han trabajado en los últimos años para sacar muchos planes de ordenación adelante pero la mayoría, por no decir todos, están paralizados en la Consejería de Obras Públicas, y más concretamente en la Comisión Provincial de Urbanismo. ¿Quién dirige el urbanismo de la Junta? Tendrá nombres y apellidos, amigos de UPECO. ¿Quién puso en marcha el POTA y quien ha tenido ralentizado su desarrollo? También tiene nombres y apellidos. ¿Quién ha beneficiado a los especuladores del suelo y escaso y quienes lo han encarecido y parece que lo van a seguir encareciendo? Tienen nombres y apellidos. Entonces, me pregunto yo, por qué no se dice también y se le piden públicas explicaciones cuanto todo un sector, el que representáis, se encuentra en la coyuntura de hasta pura supervivencia como la que empieza a darse en muchas empresas. Asumir tareas de representación es tener, a veces, que enfadarse con sus propios amigos en defensa de sus representados. A más de un dirigente empresarial le ha costado muchos disgustos y le ha afectado hasta en sus propios negocios, y ahí están, manteniendo el tiempo en primera línea de batalla porque para eso uno asume los cargos, para lo bueno y para lo malo. En momentos como los actuales no basta con aparecer ya, exhibiendo representación y buen conocimiento diagnosticador de los problemas. Eso, como el valor en el Ejército, se le supone. Falta meter el dedo en la yaga, batirse con los problemas y fajarse hasta sacar al sector adelante. Que falta, mucha falta le va a hacer ser ahora más que nunca claro, exigente y constante. Los que han tenido parado el suelo en la provincia, en su obsesión de controlar el urbanismo y con el todo el flujo económico que depara y chorrea, tiene que asumir sus errores y darle con urgencia una solución, que la hay los alcaldes de muchos pueblos, de todos los colores, estarían encantados de ver desbloqueado su trabajo de muchos años. ¿Se lo van a decir así de claro los dirigentes de UPECO a la administración hegemónica socialista que nos gobierna por ‘cielo y tierra’ en esta provincia?

domingo, 21 de octubre de 2007

¿Qué tiene Punta Umbría que no tengan otros pueblos?

Desde que el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, en traje de faena electoral (sin traje y descamisado), anunciará en abril, en el tramo final de los comicios municipales, que estaba en proyecto unir Huelva capital con Punta Umbría a través de tres puentes y pasando por el paraje protegido de Marismas del Odiel, sólo podemos elogiar y aplaudir la velocidad que este expediente de inversión, hasta hace unos meses ‘fantasma’, adquiere por día pues ya ha estado por aquí el redactor del proyecto y la consejera de Obras Públicas se desplazó expresamente esta pasada semana para informar ‘in situ’ a los alcaldes. Seguro que los presupuestos de la Comunidad del 2008 vendrá una importante partida económica y esto es algo que no tiene precedentes en la forma de tramitar ninguna otra administración pública en manos hoy del PSOE otros proyectos de inversión pública en la provincia de Huelva. El anuncio de Chaves, eso sí, valió que la alcaldía de Punta Umbría, como era el objetivo buscado en un principio, cayera de nuevo a manos de los socialistas después de una legislatura de estar regida por los populares y por el particular José Carlos Hernández Cansino.
No seré yo el que ponga ni una sola chinita a este proyecto porque cuando cae algo así del cielo, con 150 millones de euros de inversión mínima asegurada, lo que debemos es de dar gracias por tanta bondad y generosidad de los gobernantes. No voy a cuestionar el por qué de un trazado tanto extraño, atravesando el corazón del paraje de Marismas del Odiel porque para esto, dijo yo, ya están ahí el ‘Guito’ y sus amigos ‘verduscones’; ni tampoco la rocambolesca mezcla de autovía con tres puentes y un tren metropolitano porque a lo mejor en este inicio puede estar una futura reivindicación de una red de cercanías ferroviarias o hasta un metro, como el que le están haciendo a otras capitales andaluzas. Tampoco voy a cuestionar el grado de intensidad del tráfico en invierno entre los dos puntos que en realidad se unen, que es Huelva capital y la localidad de Punta Umbría pueblo (que no el Portil, que ya tiene la otra autovía directa por el antiguo puente) porque a ‘caballo regalado no se le mira el diente’, dice el refranero.
Ahora bien, a los gobernantes socialistas, y en especial a Manuel Chaves y Javier Barrero, si le tengo que preguntar por lo qué tiene Punta Umbría, la gran beneficiada, que no tengan otros pueblos de la provincia para una atención de máxima prioridad inversora, preferente y obligando a la consejera de Obras Públicas, creo que por primera vez en la historia de las administraciones, a cumplir en tiempo y fechas con lo prometido. Será, sin duda, el expediente que mayor velocidad tenga de despachos a despachos en la Consejería y no digamos también cuando llegue, con el obligado estudio e impacto ambiental, a la Consejería de Medio Ambiente. ¿Es que acaso Trigueros, Beas, Valverde, Zalamea, etc. no tienen el mismo derecho que Punta Umbría para que después de esperar años y años, con accidentes mortales en la Nacional 431, no se le tramite con la misma celeridad y eficacia el expediente inversor prometido en programas electorales socialistas y que fue motivo de movilizaciones y reivindicaciones sociales lideradas por el PSOE? ¿Merecen esos míseros 60.000 euros que aparecen en los Presupuestos Generales del Estado del 2008? ¿Qué tiene Puntas Umbría que no tengan ellos, digo yo? O también esos accesos a las playas del resto del litoral prometidas por la misma Junta de Andalucía desde que Aznar inaugura hace diez años la autovía Huelva-Ayamonte y de la que sólo vemos unos carteles publicitarios en Islantilla y Lepe y un buen cuidado movimiento aparente de tierras en una de las rotondas del segundón acceso a Lepe por la conexión con Villablanca. ¿Qué tiene Punta Umbría que no merezca Cartaya, Lepe, Isla Cristina, La Redondela o Ayamonte? Cuando hay eficacia, celeridad y dinero para una obra tan ‘sui generis’ como la plateada del tripuente, es que hay recursos, capacidad y también financiación de sobra para lo que se había anunciado electoralmente con anterioridad también se pueda cumplir. ¿O no? Me gustaría conocer como mero ciudadano de a pie, como contribuyente, unos argumentos que me convenciera del por qué un proyecto va más rápido que Alonso y otros se quedan aparcados fuera de la pista como hoy a muchos nos gustaría que se volviera a quedar el Hamilton ese…
Bueno, bueno, Punta Umbría sí tiene -¡qué mala memoria tengo yo a veces!- motivos de peso ya para que tenga ese trato preferencial. No, Gonzalo, no es que seas tu ya el alcalde, que no. Es que, es verdad, hay unos hoteles en fase final de construcción, de lo que me alegro porque a tesón ni cabezonería como empresario hotelero, no hay quien le gane a Alfredo y estoy seguro que ahora el nuevo Plan de Ordenación Urbana que estaba elaborando no tendrá problemas para que dicha ciudad pueda ser la que compita con Lepe en cuanto a la segunda población en importancia de la provincia detrás de la capital. Javier Barrero se sentó, no hay que olvidarlo, en el despacho del urbanismo como concejal y a todos nos gusta ver finalizada la obra que en su día se proyecto e ideó. Mira, Gonzalo, Alfredo, consejera Concepción y querido presidente Chaves, que si ahora por arte de magia, porque ya hay infraestructuras viarias y dotaciones, también aparecen en Punta Umbría los trece hoteles famosos de hace ocho años, que con tanta imaginación había proyectado Barrero con sus amigos. Entonces sí, entonces todo estaba justificado y bien que justificado. Punta Umbría, sus hoteles, su incremento de población, sus negocios y su prosperidad –más de unos que de otros- sí que tenían cosas que no tienen otros pueblos de la provincia. Y quien se lo va a discutir ya en esas fechas a un Barrero casi jubilado, tomando el sol frente al campo del golf y contemplando satisfecho, y con razón, la obra realizada. ¡Pa descubrirse y más porque hasta Manuel Chaves, y su buena voluntad de salvar la alcaldía de Punta Umbría, ha picado esta vez! Pero que listo es este tío… Listo, listo, listo. A ver si aprenden los del PP y cuando vengan Arenas, como un corredor sin destino, le hacen unos chistes mejores que los que siempre, como un disco rayado, cuenta cuando aparece por aquí en lo que le llaman campaña electoral. Campaña, sin chistes, la de Barrero y los suyos.

lunes, 15 de octubre de 2007

El PP de Arenas, en las autonómicas, se la juega

Ya empiezan a dibujarse las estrategias electorales de cada formación política de cara a las convocatorias de generales y autonómicas, presumiblemente conjuntas y en la primera semana de marzo ya que el 2008 el Domingo de Ramos se adelanta al 16 de marzo y no digamos los carnavales, que los tendremos para finales de enero. Como quien dice estamos en plena precampaña y con los movimientos internos para ir formando los equipos de campaña y los posibles candidatos que conformarán las listas al Congreso, Senado y Parlamento andaluz, con la particularidad de que en Andalucía, en esta ocasión, las candidaturas tienen que ser totalmente paritarias entre hombres y mujeres. En las informaciones que se filtran sobre sondeos o posibles movimientos de escaños, en lo que respecta a las elecciones generales, no se anuncia en Huelva ningún baile de escaños sobre los ya clásicos de tres diputados y tres senadores para los socialistas y otros dos y uno para los populares, en cada uno de las Cámaras. Donde parece que si hay movimientos, dependiendo de lo que cada partido logre, es en el Parlamento andaluz, de ahí que todas las provincias resulten claves en estos momentos porque, aparte de la victoria del PSOE de Manuel Chaves, dependiendo del resultado que se dé, también está en juego el ciclo político en el PP andaluz de Javier Arenas y con él de todo su equipo y su forma de dirigir dicha formación política, en directo o a distancia cuando fue ministro de los distintos Gobiernos de Aznar, desde hace también casi quince años.
En Huelva el mayor acierto de Javier Arenas, y no podría decir que fue un descubrimiento sólo suyo, fue el fichaje de Pedro Rodríguez como candidato a la alcaldía de la capital. Tal vez por ello ahora se agarra a la figura en solitario del alcalde de Huelva, a la vez presidente del partido a nivel provincial, para proyectar todos sus mensajes electorales, lo que hace a medio plazo –lo que queda hasta que se conozcan los resultados de esta doble convocatoria- que el destino de ambos dirigentes en el seno del PP andaluz y onubense vayan tremendamente unidos. A estas alturas, aunque los resultados de las municipales fueron los que fueron, nadie va a mover nada, salvo los descontentos personales que la confección definitiva de las listas puedan generar ya que hay que hacer descartes significativos si se quieren incorporar a los nuevos líderes con implantación territorial y dar un cierto aire de renovación. Además, en las autonómicas tienen que aparecer en el segundo y cuarto puestos mujeres como candidatas y eso todavía obligará más a desplazar a nombres ya clásicos durante estos años. Siempre quedará a más uno de uno el consuelo de que se le abra hueco en el cupo que por designación directa del Parlamento andaluz, y que no obligan ahora a tener que ser también parlamentario, tiene cada partido político en el Senado. Aparte, por supuesto, de los suculentos consejos de administración de las cajas de ahorros, Consejo de Administración de RTVA y Consejo Audiovisual Andaluz.
El reparto de escaños en la provincia de Huelva, en las elecciones autonómicas del 2004, fue tan catastrófico para el PP (tres de once representantes, por siete del PSOE y uno, milagroso, obtenido por el PA de Miguel Romero) que ahora cualquier remontada, ya en circunstancias normales, no debe ser tan difícil. Cuatro escaños, como mínimo, es el resultado de partida y cinco el ideal porque ello puede suponer, en el contexto andaluz, la pérdida de la mayoría absoluta de los socialistas y con ello el triunfo moral y la prórroga por otros cuatro años para el propio Javier Arenas. La incógnita es la coalición de Izquierda Unida, que es quien tiene más posibilidades que el propio PP de quitar un escaño al PSOE en Huelva, ya que la subida en uno de los populares tiene que venir, por pura lógica, del que pierda el Partido Andalucista. Un triunfo de Arenas en Andalucía es casi milagroso y ya menos un triunfo por mayoría absoluta, con lo cual su único resultado posible, y el mejor entre los peores, es lograr que al menos Manuel Chaves no vuelva a gobernar tan cómodamente y como ocurre, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Sevilla, tenga que gobernar con las impertinencias e imposiciones de la coalición de Izquierda Unida y ese conglomerado de siglas y dirigentes tan particulares. Si en Huelva, Izquierda Unida quita ese escaño al PSOE y el PP logra recuperar los cuatro representantes ya consolidados en otras elecciones, pues había al menos una cierta sorpresa la noche de estas elecciones, que sería buenísima para el propio PP si Rajoy en el resto de España lograr recuperar el Gobierno de la Nación, el Gobierno de España.
No son unas elecciones cualquiera, sino unas elecciones muy importantes. En especial, como decía antes, para Javier Arenas y el propio Pedro Rodríguez en Huelva porque unos malos resultados abrirían todos los melones en las distintas direcciones de los populares y el coletazo de esta crisis también llegaría a Huelva porque hay mucha presión contenida desde hace meses. No creo que se vaya a dar un mal resultado para los populares ni en España ni tal vez en Andalucía porque su electorado está muy fiel y tienen conciencia de lo mucho que hay en juego. La duda es saber la capacidad de movilización de los socialistas, cuya maquinaria, cuando se pone en marcha, es una auténtica apisonadora y hasta la escasa participación, como ocurrió en las últimas municipales, le termina pasando una escasa factura porque en los municipios pequeños se mueven a su antojo y sin ningún control del resto de los partidos políticos por la nula o mínima presencia de la que hacen gala éstos. La batalla, aunque Arenas venga muchos a los grandes municipios de la provincia, donde tendría sentido disputarla es en los lugares donde, precisamente, nunca gana el PP, ya que de ganar un voto éste tendría un valor doble, el que suma a las siglas populares pero, a la vez, el que resta a los socialistas para que puedan perder ese séptimo escaño en Huelva, que en el cómputo global andaluz puede ser o no la mayoría absoluta en el Parlamento. Cuando veamos a Arenas por Encinasola, Hinojales, Nerva, etc., y acompañado por una militancia local más activa, entonces volveríamos a tener algo más de confianza en que él mismo no quiere poner el punto y final a su ciclo como político en Andalucía.

domingo, 14 de octubre de 2007

Políticos alejados de la realidad socio-económica

Me desconcierta por día cuanto acontece en la España plural, tolerante, constructiva, dialogante y respetuosa que entre muchos, y de muy diferentes ideologías, construimos en la transición. No la conozco hoy ni me identifico como ciudadano con la mayoría de sus políticos, a los que considero cada vez más alejado de la vida cotidiana y de la realidad social. Es como si sólo manteniendo posiciones extremas, enfrentadas y antagónicas (en recuerdo de esa dos Españas de Marchado que me han de ‘helar el corazón’) los representantes que hemos elegido después de los antidemocráticos comicios del 2004 (lo ocurrido el día de reflexión nos dejó a muchos marcados porque por ver cosas así no era por lo que tanto habíamos luchado para sacar adelante la Constitución) ejercitaran el loable y meritorio trabajo de la responsabilidad pública, olvidando que han sido elegidos para precisamente lo contrario: dialogar, consensuar y debatir incorporando las ideas de unos y otros hasta encontrar lo que mejor convengan al interés común. La sociedad, los colectivos sociales, los mismos ciudadanos de pie, lo practicamos mejor, creo yo, que los tanto aparecen en los medios de comunicación con mensajes difíciles de reconocer.
Esto ocurre en la España global, en la España compleja, variada y difícil que las circunstancias ha ido deparando, pero se extiende cada día más a los marcos y escenarios provinciales o locales más diversos. Basta con analizarlos en profundidad y contemplar las reacciones que se producen ante muchos acontecimientos y reacciones del día a día. Escribía yo, por ejemplo, el lunes pasado del momento tan delicado que viene atravesando desde este verano todo el sector turístico onubense, desde los grandes hoteles hasta el pequeño comercio que subsiste de la temporada turística en muchos puntos del litoral y lo hacía después de bucear en el interior del mundo empresarial y conversar abiertamente con quienes tienen cogido el pulso socio-económico porque las mismas cuentas de sus negocios así lo reflejan. Desde la Federación Onubense de Empresarios, sin que hubiera ninguna acción concertada, también habló esta semana y en parecidos términos a los yo descrito, entre otras razones, porque la realidad es tan cruda que no caben muchas más interpretaciones que la en si mismo refleja el sector y sus representantes empresariales.
Sin embargo este análisis ha sido inmediatamente contestado por Javier Barrero, que no es un cualquiera. Es, ni más ni menos, que secretario provincial del PSOE y líder todavía del partido que tiene en sus manos el gobierno de las principales instituciones de la provincia, desde el Gobierno Central pasando por el autonómico, provincial y nada más y nada menos que sesenta ayuntamientos. Es decir, que su opinión genera, chorrea de inmediato en cascada entre todos los gobernantes socialistas un mismo estado de opinión. De ahí que cuanto diga y haga Barrero tenga muchísima importancia. Pues bien, Barrero vino a decir a los empresarios que el sector turístico estaba más o menos mejor que nunca y que sus cifras se situaban entre las tres mejores de las ocho provincias andaluzas. Minimizó el problema, lo apartó y terminó criticando a la propia organización empresarial por expresarse en los términos que se había expresado. Javier Barrero es el político, el político de la España artificial, de despacho en Madrid y coche oficial, que ahora mismo no reconozco ni con la que me identifico. Se nota que Javier Barrero no ha tenido nunca una empresa (que se le conozca, al menos) ni tenido sobre sus espaldas la responsabilidad de sacar adelante una plantilla de trabajadores. Bastaría con que hubiera estado estos meses en las bambalinas de cualquier de los establecimientos hoteleros del litoral para que conociera, de verdad, cómo se han podido cubrir esas cifras de ocupación hotelera que con tanta frialdad como desconocimiento de la realidad se ofrecen desde los despachos oficiales o, igualmente, que acompañará por un día a los comerciantes detrás de un mostrador para ver hasta que punto ha bajado el poder adquisitivo de las familias españolas y que con tanta guasa nosotros calificábamos este agosto como los veraneantes de las cuatros ‘p’: pipas, paseos, playa y patatas fritas.Retratar lo que ocurre en un sector económico no es censurar globalmente una acción de gobierno como la mayoría de los políticos, siempre a la defensiva, piensan. He dicho y repito que lo peor de los problemas no es que estos existan, sino que no se sepa reaccionar ante los mismos en tiempo y forma y ahí es donde los gobernantes tienen mucho que decir y hacer. Javier Barrero debería haber sido receptivo a cuanto lo dicen los empresarios y escucharle porque con ellos lo que se expresa es la situación real del sector que hasta hace no mucho todos considerábamos como el relevo de la pesca y minería, ambos en decadencia en los últimos años. Espero que el secretario provincial del PSOE recapacite y reaccione con una actitud mucho más dialogante, porque como decía en el artículo del lunes pasado estamos ante dos problemas distintos: la incidencia de un mal momento económico, puramente coyuntural y que con un descenso de los tipos de interés puede superarse, pero también ante un modelo intermedio de desarrollo turístico que ya contando con un número importante de plazas hoteleras y con unas plantas hoteleras nuevas y cómodas carece de un circuito de empresas medianas y pequeñas que complementen una oferta turística con personalidad propia que pueda acudir, diferencialmente, a mercados emergentes y a los que no llega con tanta facilidad las bajadas de precios del caribe, norte de África o países del Este europeo. Con la ‘luz’ del Patronato de Turismo y sus técnicos-políticos liberados ya hemos visto que no es suficiente. La España de hoy pide menos debates artificiales, a la luz tertuliana mañanera, y más diálogo con los agentes sociales, más diálogo a pie de calle.

lunes, 8 de octubre de 2007

El declive de la ‘luz’ de la Huelva turística

Cuando se escuchan los datos que aportan los responsables del Patronato de Turismo de Huelva, a la hora de hacer balance de la temporada, uno no sabe muy bien si es que tienen unas variables de medición del sector equivocadas o que recurren a la mentira misericordiosa para no asustar más de los que ya están todos cuanto viven del mismo en la provincia onubense. La realidad es y ha sido en los últimos meses tan distinta a como la pintan que poca, muy poca credibilidad generan los responsables del Patronato de Turismo cuando hablan en nombre del sector, con lo cual cada día es mayor el divorcio entre los agentes turísticos y la oficialidad. Los comentarios se quedan en los despachos porque a nadie interesa romper amarras con la política de promoción que con fondos públicos se hace todos los años, por cierto cada vez más dirigida al turismo español, y no es cuestión de quedarse también sin ese mínimo apoyo en unos momentos tan delicados como los que se viven.
Este verano ya adelantábamos que la temporada estaba siendo mala y que los hoteles estaban recurriendo a ofertas de puro saldo de última hora para cubrir la ocupación. Hace unos días los campos de golf también hacían públicas las cifras con un descenso importantísimo de las salidas, que es el termómetro ideal para medir la vitalidad o no de este negocio. En las próximas semanas muchos hoteles de la provincia van a adelantar el cierre que en otros años no se ha dado hasta el puente de la Inmaculada y de la Constitución de diciembre. También se especula con la retirada de algunas cadenas importantes –en concreto de Iberostar– de la gestión compartida con la propiedad de algunos establecimientos hoteleros porque los números no le cuadran a ninguno de los dos socios. Y no digamos nada del pequeño y mediano comercio del litoral, restaurantes y empresas insertadas en las actividades de ocio. Si se le preguntara con honestidad al sector y buscando hacerse una autocrítica para poder sacar conclusiones, a más de un responsable turístico se le quitaban las ganas de seguir haciendo balances tan triunfalistas como falsos.
Creo que estamos al final de un ciclo de ejecutar una determinada política en todo el sector turístico de la provincia y que por el bien de todos debería abrirse un periodo serio de reflexión. La FOE cuenta con el Consejo Empresarial de Turismo y este órgano, demasiado sumiso en los últimos años a las estrategias impuestas desde el Patronato de Turismo, tiene que asumir un papel mucho más determinante, se enfade quien se enfade y guste o no guste a la nueva presidenta-inquilina de la Diputación Provincial.
Porque estamos ante dos problemáticas distintas que ahora empiezan a confluir. Por un lado, la repercusión que el propio sector ha sufrido, especialmente este verano, con el descenso del consumo por las carencias en la economía doméstica por la subida de los intereses de las hipotecas (una de las primeras prioridades en muchas familias) y, por otro, la escasa seducción y personalidad que los eslóganes desarrollados para ‘vender’ Huelva en el mundo tienen. Muchos sabíamos que se tiraba el dinero en viajes a ferias con escasa repercusión real en las cifras de negocios y que el stand de Fitur no era nada más que un pretexto para que los mismos interlocutores se vieran una vez más en enero en Madrid para tomar unas copitas con las embajadas de políticos onubenses. Algo que en momentos de alguna bonanza se podía tolerar pero que con la llegada de la crisis se hace ya inaguantable.
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La provincia de Huelva en los próximos años aumentará muy poco el número de plazas hoteleras porque los inversores, entre el POTA que paralizó lo que estaba en marcha y ahora la crisis económica, se han marchado al Caribe, países del este europeo e incluso la costa africana. Sin hoteles pocos campos de golf se construirán y no digamos el turismo residencial, que sufre ya el parón del sector del ladrillo y las medidas más restrictivas puestas en marcha por la banca para la concesión de préstamos. Por lo tanto, el dibujo del turismo en Huelva es el que tenemos en la actualidad y poco más. Y lo que conviene ahora es analizar cómo ayudar a salvarlo para que no tengamos que informar, cuando llegue la próxima temporada, que algunos establecimientos hoteleros, por ejemplo, no abrirán sus puertas. Abordar con realismo el turismo de congresos u otros modelos imaginativos, amén de que se hagan de verdad las obras de infraestructura viarias (AVE y aeropuerto) y se aúnen los recursos para desplegar una única oferta turística son cuestiones que deben estar sobre la mesa de los principales agentes e interlocutores. ¿Quién lidera esta reflexión y quién plantea las nuevas líneas de trabajo de cara al futuro? Eso es algo que como decíamos líneas arriba sólo puede venir o del Consejo Empresarial de Turismo o del Patronato de Turismo. Ahora bien, si uno u otro no quieren afrontarlo con la verdad por delante y por cuestiones de relaciones institucionales se queda todo en paños calientes. Veremos si el sector, al menos, quiere dar ese paso adelante antes de que vayamos todavía a peor.

domingo, 7 de octubre de 2007

Tiempos en Huelva de mucha confusión e incertidumbres

Decía hace unos días el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, en el transcurso de la presentación de un libro, que en España se “viven tiempos de deslealtades”. Yo me atrevería a decir, en clave local, que en “Huelva se viven tiempos de confusión” y que esta enorme confusión dibuja un futuro incierto y con mucha oscuridad en el horizonte. Cada día que pasa entiendo menos determinadas actitudes y hecho en falta esa capacidad de liderazgo social y político que pueda agrupar voluntades y agrupar esfuerzos. Porque ya se ha comunicado el cierre de la planta de Fertiberia en Palos de la Frontera, justificada según la empresa por el elevado precio del gas natural, y es casi seguro que en unos meses se tendrá que parar la actividad productiva en la otra planta de esta misma compañía en la Punta del Sebo, en cumplimiento de la sentencia de los fosfoyesos que impulsada por la Dirección General de Costas en manos del Gobierno socialista impide más vertidos en las marismas, y eso provocará, como también ha anunciado oportunamente la Asociación de Industrias Químicas y Básicas (AIQB), un efecto dominó en torno al futuro de Rhodia y Foret y no vemos que las administraciones con responsabilidad directa sobre el empleo y la industria, las dos gobernadas por el PSOE, la Central y Autonómicas hayan puesto encima de la mesa a los agentes sociales y empresariales ninguna alternativa. Y eso que el mes de septiembre del 2007, en comparación con el mismo mes del año anterior, arroja un incremento de más de un 10% en el número de desempleados, cifras que se han intentado solapar, para engañar con alevosía y premeditación, con los datos del mes de agosto y no, como tendría que ser, con el mismo mes pero del año anterior.
A finales de agosto, en la esquina de esta página que EL MUNDO Huelva Noticias me concede los domingos y lunes de cada semana, escribía, ante el panorama económico que la economía doméstica había adelantado este verano, que había llegado el momento de los agentes sociales y empresariales. Y sigo a estas alturas esperando una respuesta común de todos ellos y no tan sólo la voz solitaria del presidente de la FOE y de la Cámara de Comercio, Antonio Ponce, o de el de AIQB, Gerardo Rojas, pronosticando que un “buen bocado de la industria onubense corre cierto peligro de desaparecer”. UGT, y no sólo por la voz ya cansina de Luciano Gómez, tiene que definir sus posiciones y reclamar con mayor valentía una posición más activa de las administraciones en manos socialistas porque no estamos, como ellos lo quieren plantear en una discusión entre PSOE y PP sobre el planeamiento urbanístico de la Punta del Sebo, sino ante unas decisiones empresariales ya adoptadas por necesidad y otra por obligación jurídica que nada tienen que ver con el futuro de la zona de la Punta del Sebo. Y Comisiones Obreras, que está unida al discurso contradictorio de Izquierda Unida entre medio ambiente y empleo, debe adoptar una postura mucho más contundente ante lo que todo el mundo venimos observando.
Para colmo de análisis desenfocados ante el momento actual, el último de Javier Barrero ha sido ya de campeonato al anunciar que “si se produce la macha de Fertiberia –lo cual ya es un hecho-, esto es una nueva Delphi, lo solucionaremos como si fuera Delphi”. Es decir, a la vista de cómo han ido ocurriendo los hechos en la provincia de Cádiz, negociando un cierre ordenado de la factoría, cobrando los trabajadores las indemnizaciones pactadas, en parte por la aportación de dinero público, pero quedando la mayoría de los empleados de esta factoría en las listas del paro hasta el punto de que hace unos días fue noticias la bronca que le formaron a dos consejeros de la Junta de visita en Cádiz mientras el mismo presidente de la Junta, Manuel Chaves, salía por patas del lugar el cariz violento que adquirían los acontecimientos. Por ello, Javier, no nos anuncie una nueva Delphi sino la llegada a Huelva de empresas que generen empleos alternativos a los que se puedan destruir o más inversiones públicas que las raquíticas y ridículas que con tu voto y el de los representantes del PSOE de Huelva se van a aprobar en los presupuestos generales del año 2008.
La economía de una provincia, evidentemente, no puede ser una foto fija porque las circunstancias son cambiantes, como los ciclos económicos de cada sector. Lo que no puede ocurrirle a quienes tienen responsabilidades de gobierno es que los cambios de esta foto fija les coja desprevenidos, sin alternativas, sin recursos y sin ideas. En la provincia de Huelva ya empieza a ser muchas las voces que se alzan ante la mediocridad y falta de compromiso público de la clase política actual, a la que se une esta testarudez obsesiva por dejarse escapar activos tan importantes en toda democracia como es el diálogo y el consenso. La conjunción de todos estos factores es lo que nos deja cada día más confundidos porque no es lógica las reacciones que se están produciendo ante los anuncios tan relevantes que para la economía provincia se vienen dando. Dejar caer un sector tan básico en la provincia como el industrial, sin presentar alternativas y teniendo que escuchar tantas y tantas tonterías, no tiene mucha explicación y en cualquier otro sitio provocaría una reacción al unísono de todas las fuerzas políticas, sociales y empresariales. Aquí no, aquí lo frivolizamos en torno a un debate sentimental y nostálgico de la recuperación futura de un territorio. Inaudito. Pero cierto Y lo que es peor pocos apuntan lo que se debe hacer para salvar los puestos de trabajo en un sector que tiene un valor de producción de 6.251 millones de euros y un efecto directo, indirecto o inducido en la provincia de 15.141 trabajadores. Un tercio de estos puede estar en peligro real de irse al paro en los próximos meses y seguimos vanagloriando de la ‘luz’ de Huelva (mañana hablaremos del momento también que vive el sector turístico) y de que ya no tenemos un proyecto de aeropuerto sino hasta dos. De chiste si no fuera por la gravedad de lo que se nos avecina en los próximos meses.