domingo, 3 de febrero de 2008

El Recre necesita hoy más que nunca a su afición

La importancia que el Recreativo de Huelva tiene en la vida cotidiana onubense me ha obligado, en momentos puntuales, a escribir del mismo en esta esquina de página que cada domingo y lunes tengo reservada por el director de EL MUNDO Huelva Noticias. Recuerdo que analice la situación al comienzo de esta temporada y cuando a principios de noviembre se entró, como ha ocurrido ahora, en las proximidades de la zona de descenso de categoría y el equipo no encontraba ni su sitio en la competición ni el entrenador, Víctor Muñoz, el esquema de juego apropiado o los jugadores no se adaptaban a las instrucciones que él le trasmitía en los entrenamientos. La tremenda importancia del partido de esta tarde en el Nuevo Colombino frente al Sevilla y los nervios que ya exhibió una parte importante de la afición el pasado domingo desde que en el minuto uno el Getafe le hacia un gol al Recre, además de de las salidas de tono inapropiadas e injustas de algún exaltado contra el Consejo de Administración, hacen que sea esta temática el centro principal del comentario de este domingo en un lugar alejado de las mismas páginas deportivas del periódico.
Siempre que escribo del Recreativo de Huelva intento no perder la referencia de lo que es este club como sociedad anónima deportiva en el plantel de equipos que juegan en la llamada Liga de las Estrellas, una competición deportiva en la que la inversión efectuada por cada club en jugadores y equipo técnico termina imponiéndose siempre. Puede ocurrir, como de hecho le pasó al Recreativo de Huelva, que apuestas hechas en profesionales con ganas de mejorar o de jugadores jóvenes con proyección te den un rendimiento extraordinario y el trabajo de este equipo humano pueda superar a otras plantillas hechas a base de muchos millones de euros. Marcelino como entrenador de fútbol estaba en Segunda División y en un equipo con poca proyección cuando la secretaría técnica y el Consejo de Administración del Recre se fijó en él. Mérito tuvo Marcelino en cuanto hizo en el Recre el año pasado pero igual de méritos tuvieron quienes acertaron en buscarlo y cerrar con el su incorporación al equipo. Igual podríamos decir de otros entrenadores que luego con carreras brillantes han pasado por el club albiazul, casi de Lucas Alcaraz o del mismo Caparrós. Y digamos de jugadores que hoy triunfan en Primera División y que hicieron escala, con fichas que encajaban en los limitados presupuestos albiazules, en el Recreativo de Huelva: Guiza, Cazorla, Manu del Moral, Pernía, etc., etc. Acertar en los fichajes con dinero es fácil, e incluso así hay ocasiones, porque la Primera División es una competición donde también juegan os contrarios, en que no se acierta. Hacerlo si apenas sin dinero y aguantando el tipo, como hace ya el Recre, por dos veces consecutivas en la División de Honor es de nota. Y ese trabajo debería contar con otra valoración, respeto y estima por parte de toda la afición del Recreativo hacia el Consejo de Administración y Secretaría Técnica que lo ha hecho posible. Nunca en la larga historia del decano un equipo directivo había logrado los registros deportivos, dos ascensos a la Primera División, una final de la Copa del Rey y dos temporadas seguidas en la Liga de las Estrellas, que pueden mostrar quienes hoy se sientan en el palco presidencial del Estadio. Por eso, cuando observo determinadas actitudes personales de algún aficionado exaltado, me cuesta entender que los enfados que todos tenemos cuando las cosas no salen bien se vuelvan contra quienes durante años vienen demostrando una trayectoria de trabajo por el club impecable.
En esta temporada, que todavía está por cierto en su mitad, las cosas no están yendo tan bien como en la anterior. Pero nadie puede discutir el esfuerzo económico que se ha hecho este año en fichajes y en traer a un entrenador con experiencia acreditada en la categoría como es Víctor Muñoz, si bien es verdad que ésta no era la primera opción sino que desde hace más de un año se venía siguiendo a otro técnico de la Segunda División (modelo Marcelino) que al final logró el objetivo de ascender al equipo y con ello deshecho los ofrecimientos medio apalabrados con el Recreativo. Incluso con Laudrup, que ahora triunfa en el Getafe, estuvo en negociaciones la Secretaría Técnica albiazul, con lo cual queda demostrado el buen olfato técnico de los responsables albiazules.El fútbol es un deporte, una competición, donde juegan dos equipos y en cada equipo un conjunto humano formado por jugadores y el equipo técnico que planificaba unos entrenamientos, unos esquemas de juego y unas tácticas deportivas para doblegar el contrario. Como también juega una afición, y no es lo mismo una afición que mete presión al contrario que una afición fría, pasiva y hasta autocrítica con los suyos desde el primer minuto. Al Recre de este año, sumando todos los elementos que disputan el partido, lo que sí le echo en falta es carácter, personalidad, tensión y concentración. Estos condimentos quien los tiene que trasmitir y forjar es, principalmente, el entrenador del equipo, no solo desde la dirección del banquillo sino en cada una de las sesiones de entrenamiento. Víctor despertó en noviembre y se entero de que estaba en Hueva cuando vio peligrar su puesto y el descrédito de un cese, y el Recre hizo un mes de diciembre de lujo. El descanso navideño le vino muy mal por como han transcurrido las cosas desde ese día. Vamos a ver si esta tarde, entre todos, logramos que los jugadores vuelvan a ser lo que fueron en este mes porque madera hay de equipo para permanecer en la Primera División. Sacrificio, entrega y amor por unos colores abajo, en el campo; y arriba, lo que siempre ha sido la afición de Huelva, consciente como es de nuestras limitaciones, unidad, apoyo, calor y empuje sin fisuras desde el minuto uno hasta el final del partido. Sólo así seguirá este Recre en Primera.

lunes, 28 de enero de 2008

El PSOE no sabe crear empleo en Huelva

Siempre he dicho que quienes asumen la responsabilidad de gobernar, al contar con los apoyos de los ciudadanos en cada una de las elecciones, tienen también la obligación ineludible de resolver los problemas que afectan al bienestar y progreso de cada territorio. En Huelva, el apoyo electoral de los ciudadanos a los socialistas está entre, en porcentajes, entre los más altos de España, sino el que más; sin embargo, Huelva es la segunda provincia de España, junto a Cádiz, con mayor tasa de desempleados, un 16,7%, según los datos aportados por el propio Gobierno socialista hace unos días a través de la Encuesta de Población Activa (la famosa EPA) y correspondientes al cuatro trimestre del 2007. Datos que van en línea con los mismos que se van conociendo todos los meses en cuanto a la demanda de subsidios de desempleos en la oficinas del antiguo INEM y que, como ya hemos comentado en anteriores artículos, mantienen un incremento constante desde mayo de año pasado y, muy posiblemente, se seguirá dando cuando el día 1 de febrero se conozcan las nuevas cifras de este mes de enero.
Cuesta trabajo entender esta conjunción de fe total de muchos votantes en las posibilidades como gobernantes de los socialistas y los resultados obtenidos en algo tan crucial como la creación de empleo a lo largo de los más de veinticinco años en los que desde una posición hegemónica, y sin apenas oposición, tienen en sus manos todo el poder de decisión institucional en esta provincia. Es que ni Extremadura alcanza parámetros como los de Huelva, doblando la media nacional y aumentando en tres puntos la andaluza. Y pese a esto, sorprendentemente, el silencio más absoluto desde los agentes sindicales o empresariales hasta el momento, sólo el dirigente de UGT, Jorge Puente, ha venido en aceptar la foto fija y que estamos ante un problema “estructural”; es decir, que no tiene solución, más o menos.
Cuando un analiza el amplio plantel de dirigentes socialistas que ocupan cargos de responsabilidad en esta provincia, lo primero que agrupa a todos los perfiles es su desconocimiento más absoluto del sector privado, en especial del mundo de la empresa. Si a ello añadimos el concepto ideológico del papel que debe jugar el Estado en todas las facetas de la vida de los ciudadanos, pues ya tienen ustedes el modelo económico que se viene aplicando desde hace años en Huelva por quienes tienen todo el poder decisión. Le expongo la última perla conocida: a estas alturas, cuando ya está vendido a empresas, para que puedan iniciar su actividad y como tal la generación de empleo, un 85% de la primera fase del Parque Empresarial de la capital y en marcha las obras para la segunda, el organismo gestor del mismo, Sepes, dependiente del Gobierno de España, o lo que es lo mismo, gestionando por ejecutivos socialistas, todavía no ha obtenido de la delegada de la Consejería de Innovación e Industria, Maria José Rodríguez, el permiso para que toda la urbanización pueda contar con algo tan elemental como la luz eléctrica. Y así llevan meses esperando como meses lleva el mismo Recreativo de Huelva utilizando generadores de gasoil para poder utilizar las instalaciones de su Ciudad Deportiva, que también se encuentran en el mismo Parque Empresarial. El problema es que no se puede poner al frente de delegaciones vinculadas a la actividad empresarial a quien no nunca ha gestionando ni conocido las dificultades y problemas que se viven a diario para sacar una empresa adelante. Y sin empresa no hay trabajo, sin trabajo no hay cotizaciones ni recaudación de impuestos, y sin los ingresos de estos por el Estado no hay forma conocida, salvo la vuelta al modelo comunista, de que puedan acometerse inversiones. No digo nada más, porque escrito ha quedado en estas mismas columnas y en reiteradas ocasiones, del parón sufrido durante años por catorce planes urbanísticos de los más importantes municipios de la provincia durante la mejor época de la construcción y del turismo residencial, pero como Javier Barrero, salvo a sus amigos, llamaba ‘especuladores sin escrúpulos’ a casi todos los empresarios de este sector, pues todo se miraba con lupa o cuando no con ese filtro tan especial que permite al PSOE ser un partido millonario, tanto en sus arcas financieras como en inmuebles.
Huelva, al día de hoy y como se está poniendo la economía global, no tiene ningún modelo de desarrollo a la vista que garantice un cambio brusco en tan penosas cifras de desempleados. Yo, al menos, no lo veo por ninguna parte. La oferta electoral socialista conocida pasa por la Huelva virtual y estafadora de la estación del AVE que copió Calatrava a prisa y corriendo de una maqueta que estaba destinada a una capital italiana, los puentes para que los inversionistas amigos de Barrero en Punta Umbría se sigan poniendo las botas (pasen y vean el complejo hotelero, apartahoteles y centro comercial), y más después de haber acabado con el ingenuo de Hernández como alcalde, y el cuento chino de la carretera con Extremadura, de la que no se conoce ninguna partida presupuestaria para el año 2008, después ya de cinco años de gobierno socialista en Madrid.
Escribo con cierta acritud porque me tengo que rebelar, por lo menos ante el ordenador, ante este sombrío panorama de la provincia, cuando veo pasar los días y la pasividad con la que sigue afrontando la cruda realidad de las cifras, que es en el fondo la cruda realidad por la que deben estar pasado miles de familias y empresas onubenses. Tengo poca, por no decir nulas, esperanzas de que el día 9 de marzo los ciudadanos den a los socialistas un serio escarmiento ante el fracaso de de su gestión en cuanto a la creación de empleo. El sistema de circulo vicioso en el mundo político en el que hemos entrado en esta provincia, con un PP totalmente estancando, atascado diría yo con su pasado y con la renovación iniciada en el 95 totalmente abortada, y con un PSOE que gobierna en sesenta de los setenta y nueve municipios, controlando con ello a muchísimos votantes con escasa capacidad de decidir por si mismos, el escenario ofrece pocas posibilidades de cambio. Tendremos que apelar a partir del día 9 de marzo a los dirigentes socialistas de buena voluntad y menos sectario para que atiendan y se abran a nuevas recetas que aplicar en la gestión pública. O asumir, como estructural o, incluso, como hinchadas y falsas (economía sumergida o subvencionada), estas cifras tan negativas de desempleados.

domingo, 27 de enero de 2008

Demasiada tensión en el PP para el día después

A los que conocemos la forma de actuar cada partido político en Huelva, fruto de la experiencia acumulada en estos casi 30 años de profesión periodística siguiendo el acontecer onubense, no nos ha cogido de sorpresa la lista final de candidatos al Congreso, Senado y Parlamento andaluz que ha terminado confeccionando el Partido Popular. Como también conocemos que estos movimientos que se dan de puertas de para dentro tienen, al final, poca repercusión global en los resultados de cada formación traducido ya el número de votos a escaños, salvo que las diferencias en el reparto del último estén muy ajustadas y eso, hoy por hoy, es muy difícil de predecir porque, como decíamos la semana pasada, todavía nos quedan muchos sustos de la economía –y esperemos que no del terrorismo- por recibir de aquí al día 9 de marzo. Fue el lunes pasado escribir en esta columna de los sustos que la bolsas podrían generar a muchas familias que tienen sus ahorros ahí situados y ya hemos visto los sube y baja, de auténtico crac bursátil, que se han producido en estos siete días.
En clave interna, desde luego, las listas han dejado serios descontentos en Lepe y Moguer, dos municipios triunfadores en las elecciones del 27 de mayo pasado y con alcaldes que por primera vez se han alzado con mayoría absoluta, como sorpresa entre la militancia de la capital porque sólo figura en las mismas una persona, precisamente el alcalde Pedro Rodríguez, siendo como es la población que más apoyos aporta -por encima del 35%- al total de votantes que en cómputo total obtienen los populares en la provincia. Todos en el PP conocen la forma en que este partido se hace la elaboración de las listas aunque luego se refrende, para dar una cierta apariencia orgánica, por unas Juntas Electorales Provincial, Regionales y Nacionales. El sistema es puramente dedocrático en el seno de una oligarquía reducida de dirigentes que se auto alimentan en sus lealtades y fidelidades a costa de esta obediencia ciega de los que quieran ir aspirando a estar en puestos relevantes de representación. Al margen de que yo considere que este es un sistema que propicia poca vitalidad colectiva, elevado porcentaje de equivocaciones en las decisiones (al ser unipersonales y no democráticas) y que el modelo bloquea procesos de renovación y de entrada de nuevos dirigentes, con lo cual propicia mucho la mediocridad, los únicos que tienen la posibilidad de cambiar esta forma de hacer política en clave interna son los propios militantes de este partido. A los demás, nos queda la posibilidad externa de hacerles reflexionar y de no darle muchos golpes no vaya a ser que la única alternativa al régimen cada mes más consolidado del PSOE también se caiga en esta provincia y volvamos a los tiempos de la larga travesía del desierto político tras la desmembración de la UCD en el año 82.
En esta compleja personalidad de los populares en cuanto a su forma de confeccionar las listas electorales, desde luego, podríamos encontrarnos con algún destello de generosidad por parte de aquellos a los que el paso del tiempo le demanda, por pura lógica de la vida, abrir el paso a otras generaciones. Pero ni eso. Como ya escribíamos, Marquinez, en esta ocasión, no ha librado ningún movimiento desde Madrid porque tiene asegurada la pensión como excongresistas al cien por cien. En esa línea esperaban algunos que se comportara Matías Conde, tanto porque ya se encuentra con una incapacidad aboral desde hace muchos años como porque hace nada le dio su enfermedad algún que otros susto de los que, a veces, no perdonan. Y eso que el viejo dirigente y antiguo amigo tiene un puesto asegurado para entretenerse y ganar unos euros, vía dietas desplazamientos, en el Consejo de Administración de Cajasol y en varias de sus empresas participadas. Apretar como ha apretado a Arenas Pedro Rodríguez (con lo que todos sabemos lo que opina de esta etapa en el PP de Huelva) para ir, cuando menos en las listas del Senado y colocando él mismo a dos acompañantes de poca notoriedad, es de una ambición desmedida que puede terminar pagando, como ya le ocurriera a Arturo Esteban, con el castigo de que muchos votantes del PP, entre militancia y simpatizantes, no pongan la cruz en la casilla de su nombre y sí en la de los otros dos candidatos populares. De no haber ido Matías Conde al Senado estoy completamente seguro de que la confección de las listas hubiera permitido otras combinaciones, pese a las limitaciones del efecto ‘cremallera’ (hombre/mujer o mujer/hombre), y que los alcaldes de Lepe y Moguer, Manuel Andrés González y Juanjo Volante, estarían en lugares de preferencia para sumar esos cientos de votos que pueden resultar clave en el reparto final del último escaño en la provincia de Huelva. Han decidido lo que han decidido y sólo Arenas y Pedro Rodríguez saben los condicionantes de sus decisiones, como ya sabrán la malísima acogida que en Lepe y en Moguer han tenido tanto los modos como la forma de hacer listas electorales a última hora.
Más de uno se preguntará si todo esto puede tener un efecto añadido de cara al próximo congreso provincial de los populares y debo aclararle al lector que en este partido los procesos de cambios, salvo situaciones de crisis o fracaso importante el día 9 de marzo, bien en la provincia, Andalucía o España, que arranque una valiente decisión de dimisión como forma de asumir las responsabilidades de un mal resultado, se producen de arriba abajo. Primero habrá que saber qué pasará con Rajoy y su equipo, luego con Arenas y el suyo y, finalmente, en Huelva pues Pedro Rodríguez cederá gustoso el testigo del partido a quien lo quiera coger (visto que no es lo suyo), siempre y cuando haya alguien con capacidad de asegurarle una mínima estabilidad económica con la subvención que las instituciones otorgan y que se pactan entre partidos intercambiando cromos (yo te doy en el Ayuntamiento y tu mes das en la Diputación, sino me das en el Ayuntamiento pues tampoco te doy en la Diputación). Y hoy lo que existe es una sede maravillosa de los socialistas en un chalet del Conquero (lugar de preferencia de la pequeña burguesía onubense) y el PP una oficina pequeña alquilada que cuesta pagar en muchos de los meses. Con estos cimientos de cada partido, su forma de hacer política internamente y de vertebrarse socialmente, para contar con apoyos y la personalidad de cada uno de sus dirigentes, pues no es nada extraño cuanto ocurra el día 9 esta provincia.

lunes, 21 de enero de 2008

El campo onubense está doblemente amenazado

El santo San Sebastián, patrón de la ciudad de Huelva, debió ayer llegar al final de su calle, ya en la esquina de la plaza de San Pedro (hoy solitaria y desierta), donde antaño estaba el bar del Gerardo y sus callos, un tanto extrañado por la primavera adelantada de la que gozamos este año en la provincia. En las playas del litoral se podían ver ayer mismo muchos arriesgados bañistas (la temperatura era de más de 20 grados y un sol que calentaba lo suyo) mientras la planta de hoteles se encontraba cerrada desaprovechando, posiblemente, la mejor época del año en la que Huelva pueda marcar diferencias notables con otros destinos turísticos. San Sebastián, que anda siempre ligerito de ropaje, y eso que lo sacamos en procesión siempre en enero, ayer no pasó desde luego nada de frío. En Trigueros, que anda ahí al lado, su gente le estarán pidiendo ya a San Antonio Abad, que dicen es el ‘santo socialista’ porque en la guerra civil le otorgaron hasta el carné de UGT, que vengan las lluvias pues el campo onubense, callado siempre hasta en los peores momentos, tiene tras de sí una crisis que podría tener mayor envergadura que la del sector inmobiliario, atacando la economía familiar de muchos pueblos de la provincia, tanto en el lado agrícola como el ganadero.
Ya he escrito en varias ocasiones que la clase política andaluza, metida en precampaña y cerrando todavía algunos las listas a prisa y corriendo (así saldrán luego, que se colará impuesto por Madrid el mismo de siempre), todavía no ha tomado conciencia de lo que gravita sobre los fondos de la economía onubense. No hay reunión de amigos o almuerzo de trabajo profesional en que los contertulios no terminen hablando de lo mismo. Y no digamos los notarios y el personal que trabaja en la banca, que sí empiezan a conocer los efectos de este parón de la dinámica económica. Diego Valderas, que como líder de IU anda cerca de las inquietudes de CCOO, ha pedido un debate monográfico de la situación económica, me imagino que tanto a nivel regional, como cabeza de cartel andaluz de su formación, como a nivel provincial. El problema es que los populares siguen sin trasladar este mensaje electoral, con sus argumentos y soluciones, hasta Huelva porque su cabeza de cartel Fátima Báñez todavía no ha aterrizado desde su residencia habitual y familiar de Madrid en los problemas y en las realidades de esta provincia y nadie en su partido, con dos dedos de luces, le dice por imperativo electoral: ¡Hágalo ya, mujer! ¡Hágalo ya, que ya es hora hija!
En el Congreso de la pasada semana celebrado por la FOE me tocó en la mesa un buen profesional de la denominación de Origen Jamón de Huelva y pude sopesar con él el estado de ánimo del personal de la sierra. Andan muy preocupado por allí porque el precio del cerdo ha vuelto a bajar en los mercados que marcan precio semanal, en especial el de Zafra, y eso que se ha retirado la cabaña que se alimentaba de pienso porque éste ha subido tanto de precio que era ruinoso aguantar con ello el ganado, de ahí que la mayoría de los ganaderos trasladaran sus piaras a la montanera para subsistir. Pues también el cerdo de montanera ha bajado este mes de enero el pecio en origen, bajada que con seguridad no se verá luego repercutida en el precio final que vemos en los mercados finales por lo mal que está montada toda la cadena de distribución y comercialización de los productos del campo en España y que daño venía ya produciendo en muchas explotaciones agrícolas-ganaderas, ahora con la crisis, puede terminar por hacer estallar el sector primario. Y eso es algo que cualquier Gobierno con dos dedos de luces lo detecta y lo ataja con medidas adecuadas, pero estamos ante unos gobernantes que conocen muy poco de las reglas de los mercados –posiblemente por su poca o nula experiencia empresarial- y que sólo aciertan en la aplicación de políticas de subsidios, subvenciones o en la creación de organismos paraestatales para que jueguen un papel intervencionista de la economía. Con los piensos por las nubes, con la semillas también en precios desconocidos y la sequía en toda regla que ya padecemos, lo peor que le podía pasar a Huelva es que, junto al inmobiliario, entrará también en crisis el sector primario, desde la agricultura hasta la pesca (ayer se manifestaban en Madrid muchos pescadores por lo elevado del precio del gasoil) pasando por la ganadería. Me faltan datos todavía de cómo ha empezado la campaña fresera, ya me han dicho que muy bien, por lo menos en precio, la frambuesa y los arándanos. El problema es que la climatología actual puede ser muy buena para la fresa y adelantar la campaña pero que nos encontremos con el invierno duro, lluvioso y con vientos fuertes, en el momento crucial y alto de la misma, con todos los temporeros aquí y sin poder entrar en los encharcados campos. Dios y San Sebastián, o San Antonio Abad, no lo quieran.
Estando como está el panorama mundial asustado ante lo que todavía queda por venir en las bolsas de medio mundo (y que afecta a muchas familias que tienen sus ahorros puestos en fondos de pensiones, fondos de inversión o en acciones de las empresas), el optimismo con que se mueve todavía en los medios de comunicación la clase política onubense solo puede tener justificación por lo cómoda que es su posición personal bajo la sombra de la nómina segura de las distintas administraciones u órganos de representación. A mi no me hace nada de gracia la osada pasividad con la que se asiste al momento económico actual y sigo echando en falta, y lo digo otra vez para ver si me escuchan, la voz clara y alta de las organizaciones empresariales y sindicales. El riesgo siempre no es que vengan tiempo de crisis, el riesgo es no estar preparado y no contar con medidas alternativas que reactiven de nuevo la economía. Lo decían los principales expertos que intervinieron en el Congreso de la FOE esta semana, a la vez que manifestaban los síntomas de los males y su por qué también no sabía ninguno de ellos ante qué nos vamos a afectar en los próximos meses porque la crisis es muy diversa y una parte importante de la misma puede venir del sector financiero, a medida que se vayan conociendo sus provisiones y pérdidas por los resultados del sector inmobiliario, y eso es, inmediatamente, un ataque frontal a la renta variable – a la que podemos ver en los 12.000 puntos a finales de febrero, sino antes- que había sido, junto al ladrillo, lo que en España tenía extendido ese sentimiento de bonanza patrimonial de muchas familias. Con una coincidencia general en todos los ponentes: cuanto pase fuera también termina afectándonos en cada provincia, incluida Huelva. O acaso qué es lo que ha ocurrido con el precio del cereal en todo el mundo, que es el pienso que trae de cabeza a los ganaderos onubenses y que no saben por dónde tirar en estos momentos y han optado por mirar al cielo, invocando un poco de ayuda y mucho de lluvias. Porque lo que es recetas y soluciones de los políticos de Huelva, entonces, van listo.

domingo, 20 de enero de 2008

El Día de Huelva en su 175 aniversario como capital

Me imagino que a quien encendió la bombilla de las ideas del alcalde de Huelva, el popular Pedro Rodríguez, va ya para casi diez años, a fin de que promoviera la celebración del Día de Huelva y con ello el nombramiento de Hijos Adoptivos, otorgamientos de Medallas de la ciudad y nominación de nuevas calles y plazas, las futuras Corporaciones Municipales le tendrán reservado, al menos, alguna de estas distinciones visto el enorme éxito que la iniciativa ha tenido durante estos años y que este camino lo hayan decidido emprender, con posterioridad, la misma Diputación Provincial, Delegaciones de la Junta y muchos otros ayuntamientos de la provincia. No había sido Huelva una tierra de premiar a los suyos ni de reconocer los méritos de las muchas personas e instituciones que trabajan por ella, lo que reflejaba en cierta medida la escasa autoestima hacia nosotros mismos como colectivo y como sociedad. Afortunadamente hemos dado un vuelco diametral en esa concepción de lo que somos y representamos como pueblo y ha sido tan abierta y generosa la selección hecha, a veces, que más de uno, venido de otra provincia y con poco tiempo entre nosotros, pudo gozar del privilegio de representar a otros premiados con mayor peso social, historia y legitimidad onubense, en hacer uso de la palabra ante Huelva y sus representantes municipales para agradecer los galardones recibidos. Es más, Huelva capital, tal vez porque la Diputación no tenía institucionalizado ninguna distinción, ha extendido los reconocimientos públicos durante estos últimos años a personas y entidades que desarrollan sus actividades empresariales, sociales, culturales, deportivas o solidarias en los pueblos de la provincia y no en la capital que a la postre es la que celebra su Día con estas solemnidades aprovechando el resurgimiento de la fiesta de su patrón San Sebastián, ya por fin cargadas de contenido tanto festivo, religioso como institucional. Tanta generosidad y amplitud ‘medallera’ desconcierta porque en una ciudad de cerca de 150.000 habitantes tienen que existir muchas personas y entidades anónimas con méritos más que suficientes para recibir estas distinciones sin necesidad de que tener que buscar fuera, aunque sea en los pueblos limítrofes, la nómina anual de premiados y obligación de todos los miembros de la Corporación es también saberlas encontrar para no tener que recurrir a los personajes que ya tienen por sí mismo cierta notoriedad pública pero que, la verdad, visto algunos elegidos durante esos diez años no le encuentro por ningún lado aportación a la ciudad que haya merecido de tan digno y meritorio reconocimiento público. El Día de Huelva tiene una enorme fuerza por si mismo por lo que entraña para los premiados con toda justicia y lo seguirá teniendo si se sabe seleccionar con acierto y que se le dan los honores, hasta de hablar en nombre de los premiados, que también es un distingo, a quien verdaderamente le corresponde; ir con prisas, decidiendo con criterios compensatorios o buscando el último nombre de famoso que inunde los medios de comunicación puede vaciar de contenido real estos premios y entrar en la pendiente peligrosa de lo rutinario y manido.
Una ciudad que como vino a descubrirnos el alcalde Pedro Rodríguez, en uno de los mejores discursos que le hemos visto pronunciar en los últimos tiempos y al que sólo le sobro un nombre propio, va a cumplir en este bisiesto 2008 el 175 aniversario de su designación como capital de la provincia tiene rango e historia para madurar cuando se viste de gala y el Día de Huelva es uno de esos momentos que ya cuentan en el calendario como fecha clave en el devenir anual. No quiero, por tanto, que mis anotaciones se tengan en cuenta como critica al buen montaje del acto de este sábado ni tampoco un cuestionamiento a algo que ha ido con el paso de estos años adquiriendo un importante prestigio social y público. La Huelva capitalina que ya queremos, y más después de que alcalde nos recordara a todos esos 175 años, es una ciudad más rigurosa, poco dada a las componendas inmerecidas y sin complejos en sus decisiones institucionales porque como capital de la provincia ha sabido ya ganarse el respeto y referencia de todos los pueblos de la provincia. El alcalde Pedro Rodríguez supo encontrar durante estos años de mandato que la Huelva que teníamos gozaba de símbolos, rincones, personalidad, fiestas propias, equipo señero, colectivos valiosísimos, organizaciones activas y ciudadanos con corazón y alma choquera. Si sigue siendo alcalde, en medio de este tsunami socialista de las últimas elecciones municipales que invadió la mayoría de los pueblos de la provincia, es porque su persona todavía representa la Huelva que muchos ansiamos tener y que empezamos a descubrir como una nueva sociedad que emanaba allá por los finales de la década de los 80, cuando se lanzó a la calle exigiendo una Universidad y los socialistas que gobernaban con mayoría holgada y hegemónica no supieron, o no quisieron, escucharla porque las directrices que llegaban desde Sevilla eran otra bien distinta. Ahora bien, las ciudades, como las personas, evolucionan, cambian, se transforman y aparecen nuevos interlocutores sociales y hasta nuevos medios de comunicación y nuevas formas de comunicarse y ejercerse liderazgos de opinión. La noche del sábado, en el acto del Día de Huelva, con un salón de actos de la Casa Colón, que no se llenó como otras veces, sentí que los tiempos pasan rápidos y que lo que ayer era novedoso y atractivo hoy puede empezar a hacerse añejo y nostálgico. Un paso adelante, un paso a la tuerca del tiempo, de las formas y de los métodos, puede hacerse ya necesario y demandado. No es un buen síntoma de la misma vitalidad municipal, que incumbe por igual a todos los grupos municipales, que hayamos llegado al 175 aniversario de Huelva como capital y no tengamos todavía por delante un calendario repleto de actividades para hacer llegar a la ciudadanía, de la ciudad y de la provincia, lo que ello supone y la visualización de la Huelva moderna, atrevida e impetuosa que, en el fondo, hemos ido construyendo entre todos durante estos últimos años. Camarón que se duerme, dice el refranero, se lo lleva la corriente… Y yo no quiero una Huelva acomodada, narcisista y egocéntrica que se conforma con cuatro líneas de componendas fariseas.

lunes, 14 de enero de 2008

Aniversarios y efemérides que nos unen y alegran

Este 2008 bisiesto que acabamos de arrancar viene cargado de efemérides y aniversarios que aglutinan a colectivos muy diversos y que otorgan mayorías de edades y consolidación de muchas entidades e instituciones que conforman la Huelva actual. El año que viene, finales del 2009, hará treinta años que llegué a esta provincia para iniciar mi andadura profesional como periodista y responsable de la Delegación que El Correo de Andalucía tenía en Huelva y que editaba por aquel entonces una o dos páginas, como máximo, de información local junto a la edición regional del periódico. Y durante este tiempo he ido rellenando hojas en blanco del calendario de la vida a base de mucho trabajo y constancia sin darme cuenta, a veces, que en muchas de las decisiones y toma de postura adoptadas también he hecho historia. Insignificante, posiblemente, pero historia al fin y al cabo. Y en ese hacer historia, aniversarios que ahora se celebran también me afectan como afectan a muchos otras personas que se sienten participes, en mayor o menor medida, de esa misma andadura. No constaremos ni estaremos si los que hoy escriben la historia lo quieren así pero nadie nos podrá quitar a muchos, en nuestros adentros, los tiempos vividos porque eso forma parte de cada uno, de la nobleza, generosidad y franqueza de muchos corazones abiertos y sentidos.La noche del 31 de diciembre sonó mi teléfono móvil y era un número que no estaba en en mi agenda e irreconocible para ser esa hora señalada y clásica de las múltiples felicitaciones de los amigos y familiares ante el año nuevo. No toqué la tecla a tiempo y la llamada se quedó entre las pérdidas. Minutos después hice yo la llamada y al descolgar la otra parte su teléfono pregunté que quién era, que si se había equivocado al llamar: “Merchán –me dice una voz ronca y nostálgica-, soy Joaquín Vidal. ¡A qué no esperabas esta llamada! Te llamo para felicitarte y desearte lo mejor”. Me quede paralizado porque Joaquín Vidal, hoy jubilado, fue un trabajador del periódico que durante muchos años tuve la responsabilidad y la encomienda de su Consejo de Administración de dirigir y hacia años, muchos años, que no había tenido contacto con él ni sabía nada de su vida porque los días nos llevan en ‘volandas’ y no sabemos pararnos, a veces, para sentir que también vivimos. Joaquín Vidal me dio la alegría del nuevo año, sin decirme nada más, porque con su llamada los dos en nuestro silencio cómplice evocábamos largas noches de vigilia en San Pedro, él corrigiendo las páginas del periódico que iba a salir y yo revisando una a una las noticias que muchos lectores iba a poder leer al día siguiente, y el trabajo que muchos hoy en vida, algunos olvidados, y otros hasta fallecidos, han ido sumando para que el paso de los días hagan historia y con ello estos aniversarios se puedan celebrar. Nos podrán obviar a muchos en las páginas impresas actuales o emborronar nuestros nombres, cuando no hacernos desaparecer de la tipografía o fotos, pero estamos ahí, permanecemos y permaneceremos porque son las personas, con su imperfección humana y con sus aciertos y con sus errores, los que hacen que los aniversarios y las efemérides sean posibles. No me afecta en lo personal nada ni tengo nada que reprochar ante los renglones torcidos que algunos se empeña en escribir. La historia está ahí y la conocen mejor que nadie sus auténticos protagonistas, por supuesto muchos más los de antes que los recién llegados. Ahora bien, no estoy dispuesto a olvidar, como seguro que le pasó a Joaquín Vidal la noche del 31 de diciembre, porque las vivencias son mías y conmigo se quedan. Años inolvidables en los que todos, todos sin excepción, aportamos con nuestra mejor voluntad, forma de ser y capacidades profesionales esa fuerza imaginativa e impulso constructivo que son al final los que terminan consolidando y haciendo posible los proyectos. Ahí estaremos Patri, Pepe Romax, Paco Muñoz, Nicolás, Ángel Ocaña, José Manuel Gómez y Méndez, Alfonso Carlos, Quico, Mari Isabel, Cejudo, Katy, Felice, Juanito, Ignacio, Velasco, Carmelo, Eva, Vidal hijo, Juan Aurelio, Peinazo, Camacho Malo, Mili, Padua, Paquito Muñoz, Mar, Angel Serradilla, Luis Eduardo Siles, José Carlos Aguado, Gómez Espina, Mateos Lagares, Sánchez Borrallo, José Díaz, Belén, Espinola, Mari Carmen, Carlos Holgado, Juan Manuel Muñoz, Vela, el chofer del autobús de Damas, Miguel Martín, Rafael Pérez Unquiles, Anselmo Botello, Ángel Custodio, Mari Luz Ortega, Antonia, Jesús España, Juan Camacho, Pepe Suárez, Perico Rodri, José Luis García Palacios, Ramón, Andrés Perles, Constantino Menéndez, Eduardo Mateo, Cristóbal Martín, Carmela, Puri, Zalvide, Guillermo, Juan Luís, Roque, Antonio Ponce y otros cientos de personas más (sería interminable la lista) para unirnos, si lo quieren en la distancia y algunos desde el cielo, a estos veinticinco años con el deseo de este quien esté al frente del proyecto, desde el lado empresarial o editorial, pueda seguir cumpliendo muchos mas. Su vida es también es la nuestra.Es lo que desean la gente de buena voluntad que saben poner la obra en común por encima de los personalismos. Me imagino que en la Federación Onubense de Empresarios, que estos días celebra su 30 aniversario, y en el seno del mismo carnaval de Huelva, que vi nacer y que cuide en sus primeros pasos y del que también he sido pregonero, se sentirá lo mismo que muchos sentimos cuando llegan estos días de efemérides. Que haya alegría y unidad ante los que entre todos hemos sido capaces de desarrollar e impulsar. La historia de los pueblos y de las ciudades se conforman con obras que quedan y que al hacerse mayor fortalecen los cimientos de la misma sociedad porque le otorga los rasgos mismos de su personalidad. Siempre he creído mucho en las personas y desde que llegué a Huelva, en el año 79, si algo tengo que colocar detrás de los proyectos que me han permitido crear o impulsar es la suerte que he tenido siempre de poder contar con amigos y compañeros a los que puedo otorgar el rango y el galardón de ‘buenas gente’. Ya sé que esté no cuenta entre los muchos premios que se han encargado de promover muchas instituciones de la provincia en estos últimos tiempos pero para muchos, es sin duda, el que tiene mayor valor y el que sentimos muy adentro de nuestros ya viejos y robustos corazones. Con este premio y con estos recuerdos de amigos imborrables ya me siento, como muchos, enormemente recompensado hasta cuando se olvidan de mi nombre, existencia y pequeña obra profesional.

domingo, 13 de enero de 2008

Días cruciales para el avance de Huelva capital

Los periódicos económicos de carácter nacional se hacía eco ayer del la voluntad mostrada por el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero de acudir en ayuda, vía de créditos ICO, de las principales inmobiliarias y promotoras de vivienda de España ante el grave problema de liquidez que están afrontando para responder en tiempo y forma a la banca en los compromisos que estaban adquiridos y que asciende en algunos casos a cifras astronómicas de hasta 8.000 millones de euros (que se dice pronto). Una ayuda que de darse vendría a reparar, al menos en últimas instancias, el enorme daño causado a todo el sector por la política descabellada de una gran parte de los dirigentes socialistas empeñados durante esta legislatura en demonizar toda esta actividad productiva confundiendo a los especuladores e intermediarios, que los hay en todos los sectores económicos, con los empresarios normales y corrientes que han trabajado para buscar la legitimidad y necesaria rentabilidad de sus empresas, que es a la postre también la estabilidad en la creación de empleos y del bienestar de muchas familias. No sé si la acción del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que tiene por delante el trance de las elecciones generales a la vuelta de la esquina, el próximo 9 de marzo, va a poder aguantar la avalancha del fuerte movimiento sísmico que ahora mismo existe en todo el sector de la construcción y que no afecta sólo a las grandes inmobiliarias sino también a muchas pequeñas y medianas empresas de provincia, entre ellas Huelva, que se había metido en comprar demasiado bolsa de suelo o si el estallido se va a producir en plena campaña electoral. Esa es una incógnita por despegar y que conoceremos en las próximas semanas.
Este interés, de todas formas, de la clase dirigente socialista ahora por el sector del ladrillo no cuadra con las zancadillas y obstáculos que se siguen poniendo en Huelva capital por parte de la Junta de Andalucía, y más cuando está empeñada en público la palabra dada del mismo presidente Manuel Chaves al alcalde Pedro Rodríguez, al desarrollo y avance de una inversión tan importante y cualificada, y que también se enmarca en el sector inmobiliario, como es el desarrollo de toda la zona del Ensanche Sur. Esta semana hay fijadas reuniones claves entre representantes del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía para desbloquear los temas que tienen paralizado el proyecto y en concreto el paso inicial de la inscripción preceptiva de la Junta de Compensación por parte de la Consejería de Obras Públicas. Ha trascendido que en el campo de los distintos contenciosos jurídicos que todavía se mantienen entre ambas instituciones, la Junta le ha manifestado al titular del juzgado número 2 de lo Contencioso de Huelva que, pese a que el fondo principal ya está fallado sobre la validez de la operación de venta que por concurso público hizo el Ayuntamiento hace ya varios años, mantenga las medidas cautelares en lo relativo a la no inscripción de esta Junta de Compensación. En el plano jurídico poco fundamento puede tener la petición de unas medidas cautelares ante algo ya fallado, que era el principal motivo de este pleito –que la venta carecía de validez legal- pero en el plano político la decisión de los responsables de la Consejería de la Junta tiene muchas interpretaciones y desde luego ninguna de ellas buena. Porque por un lado se deja en evidencia nada mas y nada menos que al presidente de la Junta, como si Manuel Chaves no pintara nada y su palabra de nada sirviera y, en segundo lugar, se vuelva a poner de manifiesto hasta qué punto prevalecen en la delegación provincial de esta consejería en Huelva las directrices perversas y malintencionadas de algunos dirigentes provinciales en su obsesión ya por todos conocidas de que al “ayuntamiento de Huelva ni agua”.
Aparte de la personalidad que se vuelve a trasmitir de quienes en este momento las riendas y el control del PSOE de Huelva en sus manos, dada la situación global de la economía y la especial coyuntura que se vive en el sector de la construcción, y a la que nos referíamos al principio del artículo, se entiende bien poco esta falta de altura de miras y una ausencia total de responsabilidad ante el progreso y el avance de Huelva capital, que es también el avance y progreso, con toda seguridad, de cientos de familias y de miles de trabajadores porque ahora más que nunca hace falta buscar motivos y alicientes que puedan dinamizar la economía y el Ensanche Sur es uno de los principales estímulos que pueden darse si de una vez por todas se quitan todas las trabas y se encauza con la normalidad lógica la tramitación urbanística de esta zona de la capital que cambiará brutalmente toda la fisonomía del centro urbano de Huelva y nos permitirá acercar la ciudad a la ría, a la vez que se derriba el muro de la Avenida Italia cuando la nueva estación del AVE esté construida donde comienza el barrio del Matadero. Proyectos de esta envergadura sobrepasan el mandato de un alcalde y puede ocurrir, porque le pasó a Juan Ceada con las obras de la Avenida de Andalucía, que este cambio profundo de la ciudad lo capitalice dentro de cuatro u ocho años un alcalde hasta de color socialista, de ahí que cueste trabajo entender este empeño de cuatro dirigentes socialistas y de los delegados de la Junta que le hacen el juego por bloquear y bloquear este asunto sin miramiento y sin respetar ni al mismísimo presidente de la Junta de Andalucía. Hay cuestiones en la que los políticos no deberían aplicar criterios partidistas porque sobrepasan legislaturas y mandatos y lo que se pone en juego son asuntos de enorme trascendencia en el mismo devenir de las ciudades y de sus vecinos. Me cansa esta forma de hacer política, creo que además el ciudadano está también agotado porque ve la cruda realidad del presente, sombrío y oscuro en lo económico, y lo que a todos nos pide el cuerpo es que vuelvan las etapas de desarrollo y de impulso, por encima de banderías y de colores políticos. O acaso Rodríguez Zapatero pensó nunca que iba a tener que acudir con dinero del Estado, para salir ileso hasta las elecciones generales de una crisis bursátil, en ayuda de los que él ha denominado hasta la saciedad, junto a otros compañeros, especuladores y otras lindezas durante estos últimos años.